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Aliyot  Vayeshev

Para Leer en Shabbat

Bereshit - Génesis-  Cap. 37.1 al 40.23

Aliyot es el plural hebreo de Alia o Aliya que significa "subir". Cada vez que una persona - Ole- sube a la Bimá a leer una Alia, el Maftir debe recitar la Braja -Bendicion- antes de comenzar la Lectura y al cerrar la misma. Esto se hace cada vez que un invitado lee la Porción -Parasha- correspondiente. Esta es la Braja de la Lectura de la Tora:

Inicio:

1a. Alia - 2a.Alia - 3a. Alia - 4a. Alia - 5a. Alia - 6a. Alia - 7a. Alia - Ultima

Barju et Adonay hamevoraj.

¡Bendecid al Eterno, el Bendito!

Baruj Adonay hamevoraj le'olam va'ed.

Bendito es el Eterno, el Bendito para siempre.

 
 

Baruj atah Adonay Eloheynu melej ha'olam, asher bajar banu mikol-ha'amim, venatan lanu et-torato.

Bendito seas Tu, oh Eterno nuestro Dios, Rey del universo que nos elegiste entre todos los pueblos y nos diste Tu Torah, Bendito seas, oh Eterno, que nos concediste la Torah.
 
 
 

 
 


Baruj atah Adonay, noten hatorah.
 
 

Bendito seas, oh Eterno, que nos concediste la Torah. AMEN  
 

Al terminar la Porcion debe leer esta Braja:


Baruj atah Adonay, Eloheynu melej ha'olam, asher natan lanu torat emet, vejayey olam nata betojenu.

Bendito seas Tu oh Eterno nuestro Dios, Rey del Universo que nos diste (Tu Torah), la Torah de la Verdad, e implantaste en nosotros la Vida Eterna.


Baruj atah Adonay, noten hatorah. AMEN

Bendito seas, oh Eterno, que nos concediste la Torah. (TODOS DICEN AMEN)

1a. Alia - 2a.Alia - 3a. Alia - 4a. Alia - 5a. Alia - 6a. Alia - 7a. Alia - Ultima

Vayéshev

  
 
 
37:1
Vayeshev Ya'akov be'erets megurey aviv be'erets Kna'an.
Primera Lectura
Y habitó Jacob en la tierra de las peregrinaciones de su padre, en la tierra de Canaán (1).
37:2
Eleh toldot Ya'akov Yosef ben-shva-esreh shanah hayah ro'eh et-echav batson vehu na'ar et-beney Vilhah ve'et-beney Zilpah neshey aviv vayave Yosef et-dibatam ra'ah el-avihem.
Estas son las generaciones de Jacob. José, teniendo la edad de diecisiete años, estaba apacentando el ganado con sus hermanos; y estaba, como muchacho, con los hijos de Bilhá y con los hijos de Zilpá, mujeres de su padre; y llevaba José noticia de la mala
37:3
VeYisra'el ahav et-Yosef mikol-banav ki-ven-zekunim hu lo ve'asah lo ktonet pasim.
Y amaba Israel a José más que a todos sus hijos, por ser él hijo de su vejez; y le hizo una túnica talar (y de diversos colores).
37:4
Vayir'u echav ki-oto ahav avihem mi-kol echav vayisne'u oto velo yachlu dabro leshalom.
Y viendo sus hermanos que a él amaba su padre más que a todos sus hermanos, le odiaban, y no podían hablarle pacíficamente.
37:5  
Vayachalom Yosef chalom vayaged le'echav vayosifu od sno oto.
Y José soñó un sueño, y lo contó a sus hermanos, y ellos le odiaron más todavía.
37:6
Vayomer aleyhem shime'u-na hachalom hazeh asher chalamti.
Pues les dijo: Oid, os ruego, este sueño que he soñado.
37:7
Vehineh anachnu me'almim alumim betoch hasadeh vehineh kamah alumati vegam-nitsavah vehineh tesubeynah alumoteychem vatishtachaveynah la'alumati.
He aquí que estábamos atando gavillas en medio del campo; y he aquí que se levantó mi gavilla, y también se quedó derecha, mientras que vuestras gavillas, poniéndosele alrededor, se inclinaban a mi gavilla.
37:8
Vayomru lo echav hamaloch timloch aleynu im-mashol timshol banu vayosifu od sno oto al-chalomotav ve'al-devarav.
Y le dijeron sus hermanos: ¿Reinarás tú sobre nosotros? ¿O gobernarás tú sobre nosotros? Y aumentaron más su aborrecimiento hacia él a causa de sus sueños y sus palabras.
37:9  
Vayachalom od chalom acher vayesaper oto le'echav vayomer hineh chalamti chalom od vehineh hashemesh vehayareach ve'achad asar kochavim mishtachavim li.
Y soñó aún otro sueño, lo contó a sus hermanos, y dijo: He aquí que he soñado otro sueño más; y he aquí que el sol y la luna(2) y once estrellas se inclinaban a mí.
37:10
Vayesaper el-aviv ve'el-echav vayig'ar-bo aviv vayomer lo mah hachalom hazeh asher chalamta havo navo ani ve'imcha ve'acheycha lehishtachavot lecha artsah.
Y lo contó a su padre y a sus hermanos ; y su padre le reprendió y le dijo: ¿Qué sueño es éste que has soñadora ¿Hemos de venir, yo y tu madre y tus hermanos, a postramos en tierra delante de ti?
37:11
Vayekan'u-vo echav ve'aviv shamar et-hadavar.
Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre guardó la cosa (en su mente).

 

El Maftir debe recitar la Braja de Cierre

 

 

 

SEGUNDA ALIA

 

Recitar la Braja de Inicio

 

37:12
Vayelchu echav lir'ot et-tson avihem biShchem.
Segunda Lectura
Y fueron sus hermanos a apacentar el ganado de su padre, en Shejem,
37:13
Vayomer Yisra'el el-Yosef halo acheycha ro'im biShchem lechah ve'eshlachacha aleyhem vayomer lo hineni.
y dijo Israel a José: Ciertamente tus hermanos están apacentando en Shejem; ven y te enviaré a ellos. Y le respondió: Heme aquí.
37:14
Vayomer lo lech-na re'eh et-shlom acheycha ve'et-shlom hatson vahashiveyni davar vayishlachehu me'Emek Chevron vayavo Shchemah.
Y él dijo: Te ruego que vayas y veas cómo está la paz de tus hermanos y cómo se halla el ganado; y respóndeme alguna cosa. Y lo envió desde el valle de Hebrón, y él fue a Shejem.
37:15
Vayimtsa'ehu ish vehineh to'eh basadeh vayish'alehu ha'ish lemor mah-tevakesh.
Y lo encontró un hombre estando él perdido en el campo, y le preguntó aquel hombre, diciendo: ¿Qué estás buscando?
37:16
Vayomer et-achay anochi mevakesh hagidah-na li eyfoh hem ro'im.
Y contestó: A mis hermanos estoy buscando; te ruego me digas dónde están apacentando.
37:17
Vayomer ha'ish nas'u mizeh ki shamati omrim nelchah Dotaynah vayelech Yosef achar echav vayimtsa'em beDotan.
Y dijo el hombre: Partieron de aquí, porque les oí decir: "Vamos a Dotán". (3) Y se fue José tras sus hermanos, y los halló en Dotán.
37:18
Vayir'u oto merachok uveterem yikrav aleyhem vayitnaklu oto lahamito.
Y ellos le vieron desde lejos, y antes de que llegara a ellos conspiraron contra él para matarle,
37:19
Vayomru ish el-achiv hineh ba'al-hachalomot halazeh ba.
y dijo cada uno a su hermano: ¡He aquí que viene este dueño de los sueños!
37:20  
Ve'atah lechu venahargehu venashlichehu be'achad haborot ve'amarnu chayah ra'ah achalathu venir'eh mah-yihyu chalomotav.
Ahora pues, venid y le mataremos, y le echaremos a uno de los pozos, y diremos que una bestia mala lo ha comido; entonces veremos qué serán sus sueños.
37:21
Vayishma Re'uven vayatsilehu miyadam vayomer lo nakenu nafesh.
Y oyó Rubén y lo libró de sus manos. Y dijo: No le heriremos de muerte.
37:22
Vayomer alehem Re'uven al-tishpechu-dam hashlichu oto el-habor hazeh asher bamidbar veyad al-tishlechu-vo lema'an hatsil oto miyadam lahashivo el-aviv.
Y les dijo (además) Rubén: No derraméis sangre, echadlo en este pozo que está en el desierto, mas no pongáis la mano sobre él. (Esto dijo), para librarlo de sus manos, a fin de devolverlo a su padre.

 

El Maftir debe recitar la Braja de Cierre

 

 

 

TERCERA ALIA

 

Recitar la Braja de Inicio

 

37:23
Vayehi ka'asher ba Yosef el-echav vayafshitu et-Yosef et-kutanto et-ktonet hapasim asher alav.
Tercera Lectura
Y sucedió que cuando llegó José a sus hermanos, le despojaron de su túnica, la túnica talar (y de diversos colores) que traía puesta; (4)
37:24
Vayikachuhu vayashlichu oto haborah vehabor reyk eyn bo mayim.
y lo tomaron y lo echaron al pozo. Y el pozo estaba vacío, no había agua en él.
37:25
Vayeshvu le'echol-lechem vayis'u eyneyhem vayir'u vehineh orchat Yishme'elim ba'ah miGil'ad ugemaleyhem nos'im nechot utsri valot holchim lehorid Mitsraymah.
Y se sentaron a comer pan; mas alzando los ojos miraron, y he aquí una caravana de ismaelitas que venía de Guilad, y sus camellos llevaban cera, bálsamo y mirra, que llevaban a Egipto.
37:26
Vayomer Yehudah el-echav mah-betsa ki naharog et-achinu vechisinu et-damo.
Entonces Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho tendremos matando a nuestro hermano y encubriendo su sangre (muerte)?
37:27
Lechu venimkerenu la-Yishme'elim veyadenu al-tehi-vo ki-achinu vesarenu hu vayishme'u echav.
Venid y lo venderemos a los ismaelitas, mas no pongamos nuestra mano sobre él, porque es nuestro hermano, nuestra misma carne. Y obedecieron sus hermanos;
37:28
Vaya'avru anashim Midyanim socharim vayimshechu vaya'alu et-Yosef min-habor vayimkeru et-Yosef la-Yishme'elim be'esrim kasef vayavi'u et-Yosef Mitsraymah.
y pasaron los hombres midianitas, que eran mercaderes; y los hermanos sacaron a José alzándolo del pozo, y vendieron a José a los ismaelitas por veinte siclos de plata, y éstos llevaron a José a Egipto.
37:29
Vayashav Re'uven el-habor vehineh eyn-Yosef babor vayikra et-begadav.
Y volvió Rubén al pozo, y he aquí que José no estaba en el pozo, y él rasgó sus vestidos;
37:30
Vayashav el-echav vayomar hayeled eynenu va'ani anah ani-vah.
y volviéndose a sus hermanos les dijo: El niño no está; y yo ¿adónde iré?
37:31
Vayikchu et-kutonet Yosef vayishchatu se'ir izim vayitbelu et-haketonet badam.
Y tomaron la túnica de José, y degollando un macho cabrío, (5) mojaron la túnica en la sangre.
37:32
Vayeshalchu et-ktonet hapasim vayavi'u el-avihem vayomru zot matsanu haker-na haktonet bincha hi im-lo.
Y enviaron la túnica talar (y de diversos colores) a su padre, diciendo: Esto hemos hallado; reconoce, por favor, si es la túnica de tu hijo o no.
37:33
Vayakirah vayomer ktonet bni chayah ra'ah achalathu tarof toraf Yosef.
Y él la reconoció y dijo: La túnica de mi hijo es. ¡Alguna bestia mala lo habrá comido! ¡Sin duda ha sido despedazado José!
37:34
Vayikra Ya'akov simlotav vayasem sak bemotnav vayit'abel al-beno yamim rabim.
Y rasgó Jacob sus vestidos, y puso (tela de saco sobre sus lomos, y se enlutó a causa de su hijo, muchos días.
37:35
Vayakumu chol-banav vechol-bnotav lenachamo vayema'en lehitnachem vayomer ki-ered el-beni avel she'olah vayevk oto aviv.
Y se levantaron todos sus hijos y todas sus hijas (nueras) para consolarlo, mas él rehusó ser consolado, diciendo: Así descenderé a mi hijo, enlutado, hasta la sepultura. De este modo le lloraba su padre.
37:36
Vehamedanim machru oto el-Mitsrayim le-Fotifar sris Par'oh sar hatabachim.
Y los midianitas lo vendieron en Egipto a Potifar, oficial del Faraón, capitán de los degolladores (verdugos).

 

El Maftir debe recitar la Braja de Cierre

 

 

 

CUARTA  ALIA

 

Recitar la Braja de Inicio

 

38:1
Vayehi ba'et hahi vayered Yehudah me'et echav vayet ad-ish Adulami ushmo Chirah.
Cuarta Lectura
Y aconteció en aquel tiempo que separándose Judá de sus hermanos, plantó su tienda cerca de un hombre adulamita cuyo nombre era Jirá. `
38:2
Vayar-sham Yehudah bat-ish Kna'ani ushmo Shu'a vayikacheha vayavo eleyha.
Y vio allí Judá a la hija de un hombre cananeo (comerciante) llamado Shúa, y la tomó y se llegó a ella.
38:3  
Vatahar vateled ben vayikra et-shmo Er.
Y concibió y parió un hijo; y él lo nombró Er.
38:4
Vatahar od vateled ben vatikra et-shmo Onan.
Y concibió otra vez y parió un hijo, y ella lo llamó Onán.
38:5
Vatosef od vateled ben vatikra et-shmo Shelah vehayah viChsiv belidetah oto.
Y volvió aún (a concebir) y parió un hijo, y ella lo llamó Shelá; y estaba (Judá) en Keziv cuando lo parió.
38:6
Vayikach Yehudah ishah le-Er bechoro ushmah Tamar.
Y Judá tomó mujer para Er, su primogénito, la cual se llamaba Tamar.
38:7
Vayehi Er bechor Yehudah ra be'eyney Adonay vayemitehu Adonay.
Y fue Er, el primogénito de Judá, malo a los ojos del Eterno, y el Eterno lo mató.
38:8
Vayomer Yehudah le-Onan bo el-eshet achicha veyabem otah vehakem zera le-achicha.
Y Judá dijo a Onán: Llégate a la mujer de tu hermano y cumple con ella el deber de levirato, levantando sucesión a tu hermano.
38:9
Vayeda Onan ki lo lo yihyeh hazara vehayah im-ba el-eshet achiv veshichet artsah levilti netan-zera le-achiv.
Y supo Onán que no había de ser suya la sucesión; y fue así que cuando se llegaba a la mujer de su hermano, vertía en tierra (el semen), por no dar sucesión a su hermano.
38:10
Vayera be'eyney Adonay asher asah vayamet gam-oto.
Y fue malo a los ojos del Eterno lo que él hizo, de modo que lo mató a él también (1).
38:11
Vayomer Yehudah le-Tamar kalato shvi almanah veyt-avich ad-yigdal Shelah vni ki amar pen-yamut gam-hu ke'echav vatelech Tamar vateshev beyt aviha.
Y dijo Judá a Tamar, su nuera: Quédate viuda en casa de tu padre hasta que crezca Shelá, mi hijo; porque dijo: "No suceda que muera él también, como sus hermanos' . Y fue Tamar y habitó en casa de su padre.
38:12
Vayirbu hayamim vatamot bat-Shu'a eshet-Yehudah vayinachem Yehudah vaya'al al-gozezey tsono hu veChirah re'ehu ha'Adulami Timnatah.
Y pasaron muchos días, y murió la hija de Shúa, mujer de Judá, y se consoló Judá; y subió a (donde estaban) los esquiladores de sus ovejas, él y su amigo Jirá el adulamita, a Timná.
38:13  
Vayugad le-Tamar lemor hineh chamich oleh Timnatah lagoz tsono.
Y fue anunciado a Tamar, diciendo: He aquí que tu suegro sube a Timná a esquilar sus ovejas.
38:14
Vatasar bigdey almenutah me'aleyha vatechas batsa'if vatit'alaf vateshev befetach Eynayim asher al-derech Timnatah ki ra'atah ki-gadal Shelah vehi lo-nitnah lo le'ishah.
Entonces ella quitó de sobre sí los vestidos de su viudez, y se cubrió con el velo, y envolviéndose se sentó en la encrucijada que está en el camino de Timná; porque vio que Shelá ya había crecido, y ella no le había sido dada por mujer.
38:15
Vayir'eha Yehudah vayachsheveha lezonah ki chistah paneyha.
Y la vio Judá, y pensó que era ramera, porque se cubrió su rostro.
38:16
Vayet eleyha el-haderech vayomer havah-na avo elayich ki lo yada ki chalato hi vatomer mah-titen-li ki tavo elay.
Se desvió entonces a ella, al lado del camino, y dijo: Déjame, te ruego, llegarme a ti -porque no sabía que era ella su nuera-. Mas ella dijo: ¿Qué me darás por llegarte a mí?
38:17
Vayomer anochi ashalach gdi-izim min-hatson vatomer im-titen eravon ad sholchecha.
A lo que respondió: Yo enviaré del rebaño a una cría de las cabras. Ella dijo: (Acepto) si me das una prenda hasta que la mandes.
38:18
Vayomer mah ha'eravon asher eten-lach vatomer chotamcha uftilecha umatcha asher beyadecha vayiten-lah vayavo eleyha vatahar-lo.
Y él respondió: ¿Qué prenda te daré? Y ella dijo: Tu sello, tus cordoncillos y el báculo que tienes en tu mano. (2) El pues, se lo dio y se llegó a ella; y ella concibió de él.
38:19
Vatakom vatelech vatasar tse'ifah me'aleyha vatilbash bigdey almenutah.
Y levantándose ella, se fue y quitó el velo de sobre sí, y se vistió los vestidos de su viudez.
38:20
Vayishlach Yehudah et-gedi ha'izim beyad re'ehu ha'Adulami lakachat ha'eravon miyad ha'ishah velo metsa'ah.
Y envió Judá la cría de las cabras por mano de su amigo el adulamita, para recobrar la prenda de mano de la mujer, mas él no la halló.
38:21 Vayish'al et-anshey mekomah lemor ayeh hakdeshah hi va'Eynayim al-hadarech vayomeru lo-hayetah vazeh kedeshah. Y preguntó a los hombres de aquel lugar diciendo: ¿Dónde está aquella consagrada (prostituta) que estaba a la vista junto al camino? Mas ellos dijeron: No ha estado aquí ninguna consagrada.
 
38:22
Vayashav el-Yehudah vayomer lo metsatiha vegam anshey hamakom amru lo-hayetah vazeh kedeshah.
Y él volvió a Judá, y dijo: No la hallé, y también los hombres del lugar dijeron: "no ha habido aquí (ninguna) consagrada".
38:23
Vayomer Yehudah tikach-lah pen nihyeh lavuz hineh shalachti hagdi hazeh ve'atah lo metsatah.
Entonces dijo Judá: Que se lo tome para sí, para que no seamos avergonzados. He aquí que yo envié este cabrito y tú no la hallaste.
38:24
Vayehi kemishlosh chodashim vayugad li-Yehudah lemor zantah Tamar kalatecha vegam hineh harah liznunim vayomer Yehudah hotsi'uha vetisarech.
Y sucedió que como a los tres meses fue dado aviso a Judá diciendo: Tu nuera Tamar ha estado fornicando, y he aquí también que está preñada de sus fornicaciones. Y dijo Judá: Sacadla para que sea quemada.(3)
38:25
Hi mutset vehi shalchah el-chamiha lemor le'ish asher-eleh lo anochi harah vatomer haker-na lemi hachotemet vehaptilim vehamateh ha'eleh.
Y al ser ella sacada, envió a decir a su suegro: Del varón a quien pertenecen estas cosas, yo estoy preñada. Y dijo más: Te ruego que reconozcas y veas de quién son este sello, los cordoncillos y el bastón.
38:26
Vayaker Yehudah vayomer tsadkah mimeni ki-al-ken lo-netatiha le-Shelah veni velo-yasaf od ledatah.
Y lo reconoció Judá y dijo: Más justa es ella que yo, por cuanto no le he dado a Shelá, mi hijo. Y no la volvió a conocer más.
38:27  
Vayehi be'et lidetah vehineh te'omim bevitnah.
Y aconteció que al tiempo de parir, he aquí que había mellizos en su vientre.
38:28
Vayehi velidetah vayiten-yad vatikach hameyaledet vatikshor al-yado shani lemor zeh yatsa rishonah.
Y sucedió que cuando paría, el uno sacó la mano; y tomándola la partera, le ató un hilo de grana, diciendo: Este salió primero.
38:29  
Vayehi kemeshiv yado vehineh yatsa achiv vatomer mah-paratsta aleycha parets vayikra shmo Parets.
Y sucedió que al retirar su mano, he aquí que salió su hermano. Y ella dijo: ¿Por qué hiciste fuerza sobre ti (despojando a tu hermano de su derecho de primogenitura? Y llamó su nombre Péretz (brecha).
38:30
Ve'achar yatsa achiv asher al-yado hashani vayikra shemo Zarach.
Y después salió su hermano, el que tenía en la mano el hilo de grana; y llamó su nombre Zéraj.
 

El Maftir debe recitar la Braja de Cierre

 
   

QUINTA ALIA

  Recitar la Braja de Inicio  
39:1
VeYosef hurad Mitsraymah vayiknehu Potifar sris Par'oh sar hatabachim ish Mitsri miyad haYishme'elim asher horiduhu shamah.
Quinta Lectura
Y José fue bajado (llevado) a Egipto, y lo compró Potifar, oficial del Faraón, capitán de los degolladores, varón egipcio que lo compró de mano de los ismaelitas que lo habían bajado allá.
39:2
Vayehi Adonay et-Yosef vayehi ish matsliach vayehi beveyt adonav haMitsri.
Mas el Eterno estuvo con José, de modo que fue hombre próspero, y estaba en casa de su amo, el egipcio.
39:3  
Vayar adonav ki Adonay ito vechol asher-hu oseh Adonay matsliach beyado.
Y su amo vio que el Eterno estaba con él, y que todo cuanto él hacia, el Eterno lo prosperaba en su mano.
39:4
Vayimtsa Yosef chen be'eynav vayesharet oto vayafkidehu al-beyto vechol-yesh-lo natan beyado.
Y José halló gracia a sus ojos, y le servia, y él le encargó la administración de su casa, y todo lo que tenía lo entregó en sus manos.
39:5
Vayehi me'az hifkid oto beveyto ve'al kol-asher yesh-lo vayevarech Adonay et-beyt haMitsri biglal Yosef vayehi birkat Adonay bechol-asher yesh-lo babayit uvasadeh.
Y aconteció que desde el tiempo en que le dio cargo en su casa, y de todo lo que tenía, el Eterno bendijo la casa del egipcio por causa de José, de manera que la bendición del Eterno estaba en todo lo que él tenía, (tanto) en casa como en el campo.
39:6
Vaya'azov kol-asher-lo beyad Yosef velo-yada ito me'umah ki im-halechem asher-hu ochel vayehi Yosef yefeh-to'ar vifeh mar'eh.
Y dejó todo lo suyo en mano de José, y no llevaba cuenta de cosa alguna, sino del pan que comía. Y era José de hermoso porte y de bello semblante (1).
 

El Maftir debe recitar la Braja de Cierre

 

 

 

SEXTA ALIA

 

Recitar la Braja de Inicio

 

39:7
Vayehi achar hadvarim ha'eleh vatisa eshet-adonav et-eyneyha el-Yosef vatomer shichvah imi.
Sexta Lectura
Y aconteció, después de estas cosas, que la mujer de su amo puso sus ojos en José y dijo: ¡Acuéstate, por favor, conmigo!
39:8
Vayema'en vayomer el-eshet adonav hen adoni lo-yada iti mah-babayit vechol asher-yesh-lo natan beyadi.
Mas el rehusó, y dijo a la mujer de su amo: He aquí que mi amo no lleva cuenta conmigo acerca de lo que está en casa, y todo lo que tiene ha puesto en mi mano.
39:9
Eynenu gadol babayit hazeh mimeni velo-chasach mimeni me'umah ki im-otach ba'asher at-ishto ve'eych e'eseh hara'ah hagdolah hazot vechatati le-Elohim.
El no es en esta casa más grande que yo, ni me ha privado de cosa alguna sino de ti, porque eres su mujer. ¿Cómo, pues, he de hacer esta gran maldad y pecar contra Dios?
39:10
Vayehi kedabrah el-Yosef yom yom velo-shama eleyha lishkav etslah lihyot imah.
Y sucedió que, mientras ella hablaba a José cada día, y él no la escuchaba, para acostarse a su lado ni para estar con ella,
39:11  
Vayehi kehayom hazeh vayavo habaytah la'asot melachto ve'eyn ish me'anshey habayit sham babayit.
que cierto día en que él entró en casa para hacer su trabajo, no había ninguno de los hombres de la casa allí, en casa.
39:12
Vatitpesehu bevigdo lemor shichvah imi vaya'azov bigdo beyadah vayanas vayetse hachutsah.
Ella pues, le agarró de su vestido, diciendo: ¡Acuéstate conmigo! Mas él dejó su vestido en mano de ella y huyó saliéndose fuera (2).
39:13
Vayehi kir'otah ki-azav bigdo beyadah vayanas hachutsah.
Y sucedió, cuando ella vio que le había dejado su vestido en su mano, y había huido afuera',
39:14
Vatikra le-anshey veytah vatomer lahem lemor re'u hevi lanu ish Ivri letsachek banu ba elay lishkav imi va'ekra bekol gadol.
que llamó a los hombres de su casa y les habló, diciendo: Ved, nos ha traído un hebreo para hacer escarnio de nosotros; vino a mí para acostarse conmigo y yo clamé a grandes voces;
39:15
Vayehi cheshom'o ki-harimoti koli va'ekra vaya'azov bigdo etsli vayanas vayetse hachutsah.
y fue así que él, como oyese que levantaba mi voz y clamaba, dejó su vestido a mi lado y huyó, saliéndose fuera.
 39:16
Vatanach bigdo etslah ad-bo adonav el-beyto.
Y ella puso el vestido de él junto a sí, hasta que volvió a su casa el señor de él posé).
39:17
Vatedaber elav kadvarim ha'eleh lemor ba elay ha'eved ha'Ivri asher-heveta lanu letsachek bi.
Y le habló a él (a Potifar) en estos términos, diciendo: Vino a mi el siervo hebreo que nos trajiste, para hacer escarnio de mí.
39:18
Vayehi kaharimi koli va'ekra vaya'azov bigdo etsli vayanas hachutsah.
Y fue así que cuando yo alce mi voz y grité, él dejó su vestido a mi lado y huyó afuera.
39:19
Vayehi chishmo adonav et-divrey ishto asher dibrah elav lemor kadevarim ha'eleh asah li avdecha vayichar apo.
Y aconteció que cuando oyó su amo (de José) las palabras que su mujer le hablaba, diciendo: "estas cosas hizo conmigo tu siervo", se encendió su ira;
39:20
Vayikach adoney Yosef oto vayitnehu el-beyt hasohar mekom asher-asirey hamelech asurim vayehi-sham beveyt hasohar.
y tomó su señor a José y lo puso en la cárcel, (3) lugar donde se encarcelaba a los presos del rey, y él se quedó allí en la cárcel.
39:21
Vayehi Adonay et-Yosef vayet elav chased vayiten chino be'eyney sar beyt-hasohar.
Y el Eterno estuvo con José y le extendió su misericordia, y le dio gracia a los ojos del alcaide de la cárcel.
39:22
Vayiten sar beyt-hasohar beyad-Yosef et kol-ha'asirim asher beveyt hasohar ve'et kol-asher osim sham hu hayah oseh.
Y puso el alcaide de la cárcel en mano de José todos los presos que había en la cárcel, y todo lo que hacían allí se ejecutaba por su orden.
39:23
Eyn sar beyt-hasohar ro'eh et-kol-me'umah beyado ba'asher Adonay ito va'asher-hu oseh Adonay matsliach.
No se ocupaba el alcaide de la cárcel en cosa alguna que estuviera en su mano, porque el Eterno estaba con él, y lo que hacía, el Eterno lo prosperaba.

 

El Maftir debe recitar la Braja de Cierre

 

 

 

SEPTIMA ALIA

 

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40:1
Vayehi achar hadevarim ha'eleh chate'u mashkeh melech-Mitsrayim veha'ofeh la'adoneyhem lemelech Mitsrayim.
Séptima Lectura
Y aconteció después de estas cosas, que el copero del rey de Egipto y su panadero delinquieron contra su señor, el rey de Egipto.
40:2
Vayiktsof Par'oh al shney sarisav al sar hamashkim ve'al sar ha'ofim.
Y se indignó el Faraón contra sus dos ministros, el jefe de los coperos y el jefe de los panaderos,
40:3
Vayiten otam bemishmar beyt sar hatabachim el-beyt hasohar mekom asher Yosef asur sham.
y los metió en prisión, en la casa del capitán de los degolladores, en el lugar donde José estaba preso.
40:4
Vayifkod sar hatabachim et-Yosef itam vayesharet otam vayihyu yamim bemishmar.
Y el capitán de los degolladores dio a José el cargo de ellos, y él los servía; y estuvieron un año en prisión.
40:5
Vayachalmu chalom shneyhem ish chalomo belaylah echad ish kefitron chalomo hamashkeh veha'ofeh asher lemelech Mitsrayim asher asurim beveyt hasohar.
Y soñaron cada uno un sueño en una misma noche, cada cual conforme a la interpretación de su sueño; el copero y el panadero del rey de Egipto, que estaban encarcelados en la prisión.
40:6
Vayavo aleyhem Yosef baboker vayar otam vehinam zo'afim.
Y José vino a ellos por la mañana, y los miró y he aquí que estaban turbados.
40:7
Vayish'al et-srisey Far'oh asher ito vemishmar beyt adonav lemor madua pneychem ra'im hayom.
Y preguntó a (estos) ministros del Faraón que estaban con él en la prisión de la casa de su señor, diciendo: ¿Por qué están hoy tristes vuestros semblantes?
40:8
Vayomeru elav chalom chalamnu ufoter eyn oto vayomer alehem Yosef halo le-Elohim pitronim sapru-na li.
Y le respondieron: Hemos soñado un sueño, y no hay quien leí interprete. Les respondió pues José: ¡Sólo de Dios son las interpretaciones! Os ruego me lo contéis.
40:9
Vayesaper sar-hamashkim et-chalomo le-Yosef vayomer lo bachalomi vehineh-gefen lefanay.
Entonces el jefe de los coperos le contó su sueño a José y le dijo: Estando yo en mi sueño, he aquí una vid delante de mí;
40:10
Uvagefen shloshah sarigim vehi cheforachat altah nitsah hivshilu ashkeloteyha anavim.
y en la vid tres sarmientos, y ella eximo que retoñó, creció su flor, y sus racimos produjeron uvas.
40:11
Vechos Par'oh beyadi va'ekach et-ha'anavim va'eschat otam el-kos Par'oh va'eten et-hakos al-kaf Par'oh.
Y yo tenía la copa del Faraón en mi mano, y tomé las uvas y las exprimí en la copa del Faraón, y puse la copa en la palma (de la mano) del Faraón.
40:12
Vayomer lo Yosef zeh pitrono shloshet hasarigim shloshet yamim hem.
Y José le dijo: Esta es su interpretación: los tres sarmientos tres días son.
40:13
Be'od shloshet yamim yisa Far'oh et-roshecha vahashivcha al-kanecha venatata chos-Par'oh beyado kamishpat harishon asher hayita mashkehu.
Dentro de tres días contará el Faraón tu cabeza (entre los vivos), y te restituirá a tu puesto, y pondrás la copa del Faraón en su mano como solías hacer antes, cuando eras su copero.
40:14
Ki im-zechartani itcha ka'asher yitav lach ve'asita-na imadi chased vehizkartani el-Par'oh vehotsetani min-habayit hazeh.
Mas ojalá me tengas presente en tu memoria cuando te fuere bien; y te ruego que uses de misericordia conmigo, (1) y hagas mención de mí al Faraón, y me saques de esta casa.
40:15
Ki-gunov gunavti me'erets ha'Ivrim vegam-poh lo-asiti me'umah ki-samu oti babor.
Porque fui robado de la tierra de los hebreos; y tampoco nada he hecho aquí para que me pusieran en el pozo (calabozo).
40:16
Vayar sar-ha'ofim ki tov patar vayomer el-Yosef af-ani bachalomi vehineh shloshah saley chori al-roshi.
Y vio el jefe de los panaderos que había interpretado para bien (2) (el sueño) y dijo a José: También yo en mi sueño (vi): y he aquí tres cestos ralos sobre mi cabeza.
40:17
Uvasal ha'elyon mikol ma'achal Par'oh ma'aseh ofeh veha'of ochel otam min-hasal me'al roshi.
Y en el cesto de encima había toda especie de manjares para el Faraón, obra de panadero; y las aves los comían del canasto que estaba en mi cabeza.
40:18
Vaya'an Yosef vayomer zeh pitrono shloshet hasalim shloshet yamim hem.
Y respondió José diciendo: Esta es su interpretación: los tres cestos tres días son.
40:19
Be'od shloshet yamim yisa Far'oh et-roshcha me'aleycha vetalah otcha al-ets ve'achal ha'of et-besarcha me'aleycha.
Dentro de tres días levantará el Faraón tu cabeza de sobre ti y te colgará de un árbol; y comerán las aves tu carne de sobre ti.

 

El Maftir debe recitar la Braja de Cierre

 

 

 

ULTIMA ALIA

 

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40:20
Vayehi bayom hashlishi yom huledet et-Par'oh vaya'as mishteh lechol-avadav. Vayisa et-rosh sar hamashkim ve'et-rosh sar ha'ofim betoch avadav.
Ultima Lectura
Y sucedió que al tercer día, día del cumpleaños del Faraón, contó, entre las cabezas de sus servidores, la del jefe de los coperos y la del jefe de los panaderos;
40:21
Vayashev et-sar hamashkim al-mashkehu vayiten hakos al-kaf Par'oh.
y restituyó al jefe de los coperos a su oficio de copero, y él puso la copa en la palma (de la mano) del Faraón;
40:22
Ve'et sar ha'ofim talah ka'asher patar lahem Yosef.
mas al jefe de los panaderos lo colgó, conforme les había interpretado José (3).
40:23
Velo-zachar sar-hamashkim et-Yosef vayishkachehu.
Pero el jefe de los coperos no se acordó de José, sino que se olvido de él.

 

El Maftir debe recitar la Braja de Cierre

 

NOTAS EXPLICATORIAS:

 1
   En la perasha (sección sabatina) anterior, la Torah reseña brevemente la genealogía de Esaú y sus descendientes; mas este relato se interrumpe súbitamente. Esta es una de las características de la Torah, que abandona la parte histórica general para dedicarse a lo más importante. Los relatos de la Torah se van concentrando cada vez más en la parte espiritual, en aquéllos que habían de heredar el espíritu hebreo. La familia de Israel va depurándose paulatinamente. Abraham abandona a sus padres en Caldea; lsmael se separa de Isaac y Esaú de Jacob, hasta que con éste comienza la historia de los Bené Yisrael, de los hijos de Israel. Jacob se estableció al fin en la tierra que fue habitada por su padre Isaac, en el país prometido a Abraham. Al entrar a la Tierra Santa, Jacob ya no era Jacob, símbolo del Galut (exilio), que debe inclinarse ante el más fuerte, sino Israel, que lucha con los poderosos y los vence.

2
   Todo sueño tiene algo de inverosímil. Esto se deduce de que en el segundo sueño de José el sol simbolizaba a su padre, la luna a su madre, y las once estrellas a sus once hermanos; sin embargo sabemos que su madre (Raquel) ya no existía entonces (B. Rabá).

3
  El hombre que encontró José estando perdido en el campo, y que le indicó el lugar donde podía encontrar a sus hermanos, según el Midrash (Tanjumá) no era otro sino el ángel Gabriel. El lugar indicado se llamaba Dotán. Esta palabra se escribe en hebreo con tres letras, y cada una de ellas se asemeja a un instrumento de trabajo: dálet, a una escuadra; tav a un compás; y nun (final), a una regla; tres instrumentos esenciales que son empleados en casi todas las artes y oficios. También, conviene a cierta doctrina, el primer instrumento simboliza la Justicia, el segundo la Equidad y el tercero la Rectitud. El ángel Gabriel, que indicó el camino de Dotán a José, quiso decirle: Adopta como símholo estos tres instrumentos representandolos por estas tres letras; sé trabajador, equitativo y derecho, y no te perderás jamás, pues siempre encontrarás hermanos.

4
  "Guardaos de mostrar preferencia entre vuestros hijos y tratad de amar a todos ellos por igual", recomiendan nuestros sabios (B. Rabá). Por causa de una túnica pasim multicolor, bordada, talar y de mangas que llegan hasta las manos que Jacob hizo para José, éste fue detestado por sus hermanos.

5
   Porque la sangre de este animal se asemeja a la del hombre.

1
   El exegeta Rashí atribuye la muerte de Er y Onán, hijos de Judá, al pecado de haber evitado la procreación premeditadamente (vers. 7). El rabino Ben Azay (principios del siglo II) predicaba diciendo: "El hombre casado que trata de no tener hijos es considerado un asesino". El profeta Isaías visitó al rey Ezequías y le dijo: "Así dijo el Eterno: Da tus últimas órdenes a los de tu casa, porque morirás y no vivirás" (Isaías XXXVIII, 1). Ezequías le preguntó: "¿Por qué debo tener este severo castigo? " Y el profeta le respondió: Porque no te casaste y no cumpliste con el deber de procrear hijos" (Berajot 10). Al hombre que tiene por lo menos un hijo y una hija en estado normal, se considera que ha cumplido con el mandamiento de la procreación citado en Génesis cap. I, 28. El nieto y la nieta son considerados como hijos propios. Por consiguiente, si el hijo fallecido deja un nieto y la hija fallecida una nieta o viceversa, se considera igualmente que ha cumplido este mandamiento (Harambam, Séfer Hamitzvot).

2
   Era costumbre antigua que las grandes personalidades llevasen estas tres cosas. Los cordoncillos se usaban para suspender el sello.

3
   La Torah relata el episodio de Judá con Tamar, su nuera. Esta iba a ser quemada viva y solamente Judá podía salvarla, pero a costa de su honor. Nadie sabía el secreto, y si Tamar hablase nadie la creería. Pero Judá, al reconocer sus objetos, exclamó: "¡Ella es más justa que yo! " O según Rashí: " ¡Con ella está la razón! ¡Esto fue hecho por mí! "Tamar, por su parte, prefería dejarse quemar a avergonzar públicamente a su suegro; y ésta es la lección que el Talmud nos enseña a través de dicho pasaje: "Es mejor que la persona se deje quemar en un horno ardiente antes que avergonzar a su semejante en público" (Berajot 43). Igualmente se destaca la sinceridad de carácter de Judá y Tamar.

1
   De igual hermosura que su madre (ver cap. XXIX, 17).

2
   La Torah no disimula ningún detalle, bueno o malo, de los personajes bíblicos, y narra los hechos tal como sucedieron. El Midrash relata que una noble señora preguntó a Rabí Yosé: ¿Es posible que José, en plena juventud, hubiera podido contenerse? El rabino abrió el libro del Génesis y comenzó a leer a la dama el acontecimiento de Rubén y Bilá (Génes. XXXV, 22), y aquél de Judá y Tamar (Génes. XXXVIII, 18), diciéndole: Si en el caso de Rubén y Judá, que eran mayores y responsables, la Escritura Sagrada no ocultó sus actos, en el de José, que era menor de edad y libre de responsabilidad, no habría razón de ocultarlos (B. Rabá LXXXVII 8).

3
   Al parecer, Potifar no creyó a su mujer, mas no pudo dejar de castigar a José para salvaguardar su honor. De otra manera lo hubiera mandado matar.

1
   Nuestros rabinos censuran a José por haber puesto la esperanza de su salvación en un hombre y no en Dios, haciendo recordar estos versículos: "No depositen sus esperanzas en los grandes ni en el hijo del hombre, del cual no viene ayuda". "Feliz es aquél que tiene para su auxilio el Dios de Jacob, y su esperanza está en el Eterno" (Salmo CXLVI, 3 - 5). "Bendito es el hombre que confía en el Eterno" Jerem. XVII, 7).

2
   La virtud, dondequiera que esté, acaba por triunfar, aunque sea a largo plazo. En la prisión y más tarde en el palacio del Faraón, José se convierte en guía y consejero de todos los que estaban a su alrededor.

3
  El exegeta Rashí dice que la culpa del copero y del panadero consistió en que el Faraón había encontrado una mosca en el vaso de la bebida que el primero le sirvió, y una astilla en el pan que el segundo le dio de comer. Más tarde se comprobó que el copero no pudo evitar que la mosca cayera dentro del vaso, y por eso fue perdonado; en cuanto al panadero, fue condenado a muerte por falta de atención. El Targum Yonatán, por su parte, dice que tanto el copero como el panadero pusieron veneno en la bebida y comida del Faraón para matarlo; pero no explica por qué éste perdonó más tarde al copero.

 



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