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Aliyot Bereshit Vayetzé

Para Leer en Shabbat

Bereshit - Genesis-  Cap. 28: 10 al  32:3

Aliyot es el plural hebreo de Alia o Aliya que significa "subir". Cada vez que una persona - Ole- sube a la Bimá a leer una Alia, el Maftir debe recitar la Braja -Bendicion- antes de comenzar la Lectura y al cerrar la misma. Esto se hace cada vez que un invitado lee la Porción -Parasha- correspondiente. Esta es la Braja de la Lectura de la Tora:

Inicio:

1a. Alia - 2a.Alia - 3a. Alia - 4a. Alia - 5a. Alia - 6a. Alia - 7a. Alia - Ultima

Barju et Adonay hamevoraj.

¡Bendecid al Eterno, el Bendito!

Baruj Adonay hamevoraj le'olam va'ed.

Bendito es el Eterno, el Bendito para siempre.

 
 

Baruj atah Adonay Eloheynu melej ha'olam, asher bajar banu mikol-ha'amim, venatan lanu et-torato.

Bendito seas Tu, oh Eterno nuestro Dios, Rey del universo que nos elegiste entre todos los pueblos y nos diste Tu Torah, Bendito seas, oh Eterno, que nos concediste la Torah.
 
 
 

 
 


Baruj atah Adonay, noten hatorah.
 
 

Bendito seas, oh Eterno, que nos concediste la Torah. AMEN  
 

Al terminar la Porcion debe leer esta Braja:


Baruj atah Adonay, Eloheynu melej ha'olam, asher natan lanu torat emet, vejayey olam nata betojenu.

Bendito seas Tu oh Eterno nuestro Dios, Rey del Universo que nos diste (Tu Torah), la Torah de la Verdad, e implantaste en nosotros la Vida Eterna.


Baruj atah Adonay, noten hatorah. AMEN

Bendito seas, oh Eterno, que nos concediste la Torah. (TODOS DICEN AMEN)

1a. Alia - 2a.Alia - 3a. Alia - 4a. Alia - 5a. Alia - 6a. Alia - 7a. Alia - Ultima

Vayetsé

  
 
 
28:10
Vayetse Ya'akov mi-Be'er Shava vayelech Charanah.
Primera Lectura
Y salió (1) Jacob de Beer-Sheva, y fue a Jarán.
28:11
Vayifga bamakom vayalen sham ki-va hashemesh vayikach me'avney hamakom vayasem mera'ashotav vayishkav bamakom hahu.
Y se encontró en un lugar, y pasó la noche allí, porque se había puesto el sol. Y tomó de las piedras del lugar y se las puso por cabecera, (2) y se acostó en aquel lugar.
28:12
Vayachalom vehineh sulam mutsav artsah verosho magia hashamaymah vehineh mal'achey Elohim olim veyoredim bo.
Y soñó; y he aquí una escalera que estaba apoyada en la tierra; y su extremo superior llegaba al cielo; y he aquí que los ángeles de Dios subían y bajaban por ella;
28:13
Vehineh Adonay nitsav alav vayomar ani Adonay Elohey Avraham avicha ve'Elohey Yitschak ha'arets asher atah shochev aleyha lecha etnenah ulezar'echa.
y he aquí que el Eterno estaba a su lado, y di]o: Yo soy el Eterno, Dios de Abraham, tu padre, y Dios de Isaac; la tierra sobre la cual estás acostado, te la daré a ti y a tu descendencia.
28:14
Vehayah zar'acha ka'afar ha'arets ufaratsta yamah vakedmah vetsafonah vanegbah venivrechu vecha kol-mishpechot ha'adamah uvezar'echa.
Y será tu descendencia como el polvo de la tierra; y te extenderás hacia el occidente, y hacia el oriente, y hacia el norte, y hacia el sur; y en ti y en tu descendencia se bendecirán todas las familias de la tierra.
28:15
Vehineh anochi imach ushmarticha bechol asher-telech vahashivoticha el-ha'adamah hazot ki lo e'ezovcha ad asher im-asiti et asher-dibarti lach.
Y he aquí que Yo estoy contigo, y te guardaré dondequiera que anduvieres, y te haré volver a esta tierra; porque no te abandonaré hasta que haya cumplido lo que te he hablado.
28:16
Vayikats Ya'akov mishnato vayomer achen yesh Adonay bamakom hazeh ve'anochi lo yadati.
Y despertó Jacob de su sueño, y dijo : ¡Ciertamente el Eterno está en este lugar, y yo no lo sabía!
28:17
Vayira vayomar mah-nora hamakom hazeh eyn zeh ki im-beyt Elohim vezeh sha'ar hashamayim.
Y temió, y dijo: ¡Cuán pavoroso es este lugar! No es esto otra cosa sino la casa de Dios, y ésta es la puerta del cielo (3).
28:18
Vayashkem Ya'akov baboker vayikach et-ha'even asher-sam mera'ashotav vayasem otah matsevah vayitsok shemen al-roshah.
Y se levantó Jacob por la mañana muy temprano y tomó la piedra que se había puesto por cabecera, y la alzó por monumento (4) (conmemorativo), y derramó aceite sobre la parte superior.
28:19
Vayikra et-shem-hamakom hahu Beyt-El ve'ulam Luz shem ha'ir larishonah.
Y llamó el nombre de aquel lugar Bet-EI, aunque Luz era el nombre de la ciudad anteriormente.
28:20  
Vayidar Ya'akov neder lemor im-yihyeh Elohim imadi ushmarani baderech hazeh asher anochi holech venatan-li lechem le'echol uveged lilbosh.
Y Jacob hizo una promesa, diciendo: Si estuviere Dios conmigo y me guardare en este camino en que ando, y me diere pan para comer y ropa para vestir,
28:21
Veshavti veshalom el-beyt avi vehayah Adonay li le-Elohim.
y si volviere en paz a la casa de mi padre, y el Eterno fuere Dios para mí,
28:22
Veha'even hazot asher samti matsevah yihyeh beyt Elohim vechol asher titen-li aser a'asrenu lach.
entonces esta piedra que he alzado por monumento (conmemorativo) será la casa de Dios; y de todo lo que me dieres, la décima parte separaré para Ti.

 

El Maftir debe recitar la Braja de Cierre

 

 

 

SEGUNDA ALIA

 

Recitar la Braja de Inicio

 

29:1
Vayisa Ya'akov raglav vayelech artsah veney-kedem.
Segunda Lectura
Y alzó Jacob sus pies y se fue a la tierra de los hijos del oriente;
29:2
Vayar vehineh ve'er basadeh vehineh-sham shloshah edrey-tson rovtsim aleyha ki min-habe'er hahi yashku ha'adarim veha'even gedolah al-pi habe'er.
y miró, y he aquí un pozo en el campo, y allí tres rebaños de ovejas que yacían junto a él, pues de aquel pozo abrevaban los rebaños; y una piedra grande estaba sobre la boca del pozo.
29:3
Vene'esfu-shamah chol-ha'adarim vegalelu et-ha'even me'al-pi habe'er vehishku et-hatson veheshivu et-ha'even al-pi habe'er limekomah.
Y allí se reunían todos los rebaños; y hacían rodar la piedra de encima de la boca del pozo y abrevaban las ovejas, y volvían la piedra sobre la boca del pozo, a su lugar.
29:4
Vayomer lahem Ya'akov achay me'ayin atem vayomeru meCharan anachnu.
Y les dijo Jacob: Hermanos míos ¿de dónde sois? Y ellos contestaron: De Jaran somos nosotros.
29:5
Vayomer lahem hayedatem et-Lavan ben-Nachor vayomeru yadanu.
Y les dijo: ¿Conocéis a Laván, hijo de Najor? Y respondieron: Le conocemos.
29:6
Vayomer lahem hashalom lo vayomeru shalom vehineh Rachel bito ba'ah im-hatson.
Y les dijo: ¿La paz está con él? Y dijeron: Sí, está en paz. Y he aquí que Raquel, su hija, venía con las ovejas.
29:7
Vayomer hen od hayom gadol lo-et he'asef hamikneh hashku hatson ulechu re'u.
Y él dijo: He aquí que aún queda mucho del día; no es tiempo de que sea recogido el ganado; abrevad las ovejas e id y apacentadlas.
29:8
Vayomeru lo nuchal ad asher ye'asfu kol-ha'adarim vegalelu et-ha'even me'al pi habe'er vehishkinu hatson.
Y ellos dijeron: No podemos hasta que se Junten todos los rebaños y hagan rodar la piedra de encima de la boca del pozo, para que abrevemos el ganado.
29:9
Odenu medaber imam veRachel ba'ah im-hatson asher le'aviha ki ro'ah hi.
Todavía estaba él hablando con ellos cuando Raquel llegó con las ovejas de su padre, pues ella era pastora.
29:10
Vayehi ka'asher ra'ah Ya'akov et-Rachel bat-Lavan achi imo ve'et tson Lavan achi imo vayigash Ya'akov vayagel et-ha'even me'al pi habe'er vayashk et-tson Lavan achi imo.
Y sucedió que como viese Jacob a Raquel, hija de Laván, el hermano de su madre, y a las ovejas de Laván, hermano de su madre, se aproximó Jacob e hizo rodar la piedra de sobre la boca del pozo, y abrevó a las ovejas de Laván, hermano de su madre.
29:11
Vayishak Ya'akov le-Rachel vayisa et-kolo vayevk.
Y besó Jacob a Raquel; (1) y alzó su voz y lloró.
29:12
Vayaged Ya'akov le-Rachel ki achi aviha hu vechi ven-Rivkah hu vatarots vataged le'aviha.
Y anunció Jacob a Raquel que era hermano (pariente) de su padre, (2) y que era hijo de Rebeca. Entonces ella corrió y lo contó a su padre (3).
29:13
Vayehi chishmoa Lavan et-shema Ya'akov ben-achoto vayarots likrato vayechabek-lo vayenashek-lo vayevi'ehu el-beyto vayesaper le-Lavan et kol-hadevarim ha'eleh.
Y aconteció que cuando Laván oyó la fama (4) de Jacob, hijo de su hermana, corrió a su encuentro y le abrazó y le beso, y le trajo a su casa; y él contó a Laván todas estas cosas.(5)
29:14
Vayehi chishmoa Lavan et-shema Ya'akov ben-achoto vayarots likrato vayechabek-lo vayenashek-lo vayevi'ehu el-beyto vayesaper le-Lavan et kol-hadevarim ha'eleh.
Y aconteció que cuando Laván oyó la fama (4) de Jacob, hijo de su hermana, corrió a su encuentro y le abrazó y le beso, y le trajo a su casa; y él contó a Laván todas estas cosas.(5)
29:15
Vayomer Lavan le-Ya'akov hachi-achi atah va'avadetani chinam hagidah li mah-maskurtecha.
Entonces dijo Laván a Jacob: ¿Acaso porque eres mi hermano (6) me servirás de balde? Declárame cual ha de ser tu salario.
29:16
Ule-Lavan shtey vanot shem hagdolah Leah veshem haktanah Rachel.
Laván tenía dos hijas: el nombre de la mayor era Leá, y el nombre de la menor, Raquel.
29:17
Ve'eyney Leah rakot veRachel hayetah yefat-to'ar vifat mar'eh.
Y los ojos de Leá eran lacrimosos, mas Raquel era de bella figura y de hermoso semblante.

 

El Maftir debe recitar la Braja de Cierre

 

 

 

TERCERA ALIA

 

Recitar la Braja de Inicio

 

29:18
Vaye'ehav Ya'akov et-Rachel vayomer e'evadcha sheva shanim beRachel bitcha haktanah.
Tercera Lectura
Y Jacob amó a Raquel, y dijo: Te serviré dicte años por Raquel, tu hija menor.
29:19
Vayomer Lavan tov titi otah lach mititi otah le'ish acher shvah imadi.
A lo cual respondió Laván: Mejor es que te la dé a ti y no la dé a otro; quédate conmigo.
29:20
Vaya'avod Ya'akov beRachel sheva shanim vayihyu ve'eynav keyamim achadim be'ahavato otah.
Y Jacob sirvió por Raquel siete años, y fueron a sus ojos como unos días, por el amor que le tenía.
29:21
Vayomer Ya'akov el-Lavan havah et-ishti ki male'u yamay ve'avo'ah eleyha.
Y dijo Jacob a Laván: Dame mi mujer, que se han cumplido mis días, y me llegaré a ella.
29:22
Vaye'esof Lavan et-kol-anshey hamakom vaya'as mishteh.
Y juntó Laván a todos los hombres del lugar, e hizo un banquete.
29:23
Vayehi va'erev vayikach et-Leah vito vayave otah elav vayavo eleyha.
Mas aconteció que por la noche tomó a Leá, su hija, y se la trajo; y él se llegó a ella.
29:24
Vayiten Lavan lah et-Zilpah shifchato le-Leah vito shifchah.
Y dio Laván a ella su sierva Zilpá; a Leá, su hija, por sierva.
29:25
Vayehi vaboker vehineh-hi Leah vayomer el-Lavan mah-zot asitah li halo veRachel avadeti imach velamah rimitani.
Y aconteció que por la mañana (se dio cuenta), y he aquí que era Leá. Y él le dijo a Laván: ¿Qué es esto que me has hecho? Ciertamente serví contigo por Raquel. ¿Y por qué me has engañado?
29:26
Vayomer Lavan lo-ye'aseh chen bimkomenu latet hatse'irah lifney habechirah.
Y respondió Lavan: No se hace así en nuestro lugar, dar la menor antes que la mayor.
29:27  
Male shevua zot venitnah lecha gam-et-zot ba'avodah asher ta'avod imadi od sheva-shanim acherot.
Cumple esta semana y te daremos también a ella (Raquel), por el servicio que harás todavía conmigo siete años más.
29:28
Vaya'as Ya'akov ken vayemale shvua zot vayiten-lo et-Rachel bito lo le'ishah.
Y Jacob lo hizo así, y cumplió esta semana, y él le dio a Raquel, su hija, por mujer.
29:29
Vayiten Lavan le-Rachel bito et-Bilhah shifchato lah leshifchah.
Y dio Laván, a su hija Raquel, a Bilhá, su sierva, por sierva suya.
29:30
Vayavo gam el-Rachel vaye'ehav gam-et-Rachel miLeah vaya'avod imo od sheva-shanim acherot.
Y él se llegó a Raquel también; y también amé a Raquel mas que a Leá; y sirvió aún con él otros siete años.
29:31
Vayar Adonay ki-snu'ah Leah vayiftach et-rachmah veRachel akarah.
Y viendo el Eterno que Leá era despreciada, abrió su matriz, mas Raquel era estéril.
29:32
Vatahar Leah vateled ben vatikra shmo Re'uven ki amrah ki-ra'ah Adonay be'oni ki atah ye'ehavani ishi.
Y concibió Leá y parió un hijo; y ella llamó su nombre Rubén (Reuvén),(7) pues dijo: Porque el Eterno ha visto mi aflicción. Por tanto, ahora me amará mi marido.
29:33
Vatahar od vateled ben vatomer ki-shama Adonay ki-snu'ah anochi vayiten-li gam-et-zeh vatikra shmo Shim'on.
Y concibió. otra vez y parió un hijo, y dijo: Por cuanto el Eterno oyó que yo era despreciada, me ha dado éste también; y lo llamó Simón (Shimón).
29:34
Vatahar od vateled ben vatomer atah hapa'am yilave ishi elay ki-yaladeti lo shloshah vanim al-ken kara-shmo Levi.
Y concibió otra vez y parió un hijo, y dijo: Esta vez se unirá mi marido conmigo, porque le he parido tres hijos. Y por tanto él lo llamó Leví.
29:35
Vatahar od vateled ben vatomer hapa'am odeh et-Adonay al-ken kar'ah shmo Yehudah vata'amod miledet.
Y volvió a concebir y parió un hijo, y dijo: Esta vez agradeceré al Eterno. Por tanto ella le puso el nombre de Judá (Yehudá) (8);
30:1
Vatere Rachel ki lo yaledah le-Ya'akov vatekane Rachel ba'achotah vatomer el-Ya'akov havah-li vanim ve'im-ayin metah anochi.
Y vio Raquel que no paría hijos a Jacob, y se enceló Raquel de su hermana, y dijo a Jacob: Dame hijos, que si no, soy muerta (4).
30:2
Vayichar-af Ya'akov beRachel vayomer hatachat Elohim anochi asher-mana mimech pri-vaten.
Y se encendió la ira de Jacob contra Raquel, y dijo: ¿Estoy yo acaso en lugar de Dios, que te negó el fruto de (tu) vientre?
30:3
Vatomer hineh amati Vilhah bo eleyha veteled al-birkay ve'ibaneh gam-anochi mimenah.
Y ella dijo: He aquí mi sierva Bilhá; llégate a ella y que dé a luz sobre mis rodillas; y así yo también tendré hijos a través de ella.
30:4
Vatiten-lo et-Bilhah shifchatah le'ishah vayavo eleyha Ya'akov.
Y ella le dio pues a Bilhá, su sierva, por mujer; y se llegó a ella Jacob.
30:5
Vatahar Bilhah vateled le-Ya'akov ben.
Y concibió Bilhá, y parió a Jacob un hijo.
30:6
Vatomer Rachel danani Elohim vegam shama bekoli vayiten-li ben al-ken kar'ah shmo Dan.
Y dijo Raquel: Me ha hecho justicia Dios, y también ha oído mi voz, y me dio un hijo. Por lo tanto llamó su nombre Dan.
30:7
Vatahar od vateled Bilhah shifchat Rachel ben sheni le-Ya'akov.
Y Bilhá, sierva de Raquel, concibió otra vez y parió un segundo hijo a Jacob.
30:8
Vatomer Rachel naftuley Elohim niftalti im-achoti gam-yacholti vatikra shmo Naftali.
Y dijo Raquel: Con gran persistencia insistí con Dios (para igualarme) con mi hermana, y también lo conseguí. Y llamó su nombre Naftalí.
30:9
Vatere Leah ki amedah miledet vatikach et-Zilpah shifchata vatiten otah le-Ya'akov le'ishah.
Y vio Leá que había dejado de parir, y tomó a Zilpá, su sierva, y la dio a Jacob por mujer.
30:10
Vateled Zilpah shifchat Leah le-Ya'akov ben.
Y parió Zilpá, sierva de Leá, un hijo a Jacob.
30:11
Vatomer Leah ba gad vatikra et-shmo Gad.
Y dijo Lea: ¡Llegó la ventura! Y llamó su nombre Gad.
30:12
Vateled Zilpah shifchat Leah ben sheni le-Ya'akov.
Y parió Zilpá, sierva de Leá, un segundo hijo a Jacob.
30:13
Vatomer Leah be'oshri ki ishruni banot vatikra et-shmo Asher.
Y dijo Leá: Para mi dicha, porque me consideraron dichosa las doncellas. Por tanto llamó su nombre Asher.

 

El Maftir debe recitar la Braja de Cierre

 

 

 

CUARTA  ALIA

 

Recitar la Braja de Inicio

 

30:14
Vayelech Re'uven bimey ktsir-chitim vayimtsa duda'im basadeh vayave otam el-Leah imo vatomer Rachel el-Leah tni-na li miduda'ey benech.
Cuarta Lectura
Y fue Rubén, en los días de la siega de los trigos, y halló mandrágoras en el campo, y las trajo a su madre, Leá. Entonces dijo Raquel a Leá: Te ruego me des de las mandrágoras de tu hijo.
30:15
Vatomer lah hame'at kachtech et-ishi velakachat gam et-duda'ey beni vatomer Rachel lachen yishkav imach halaylah tachat duda'ey venech.
Mas ella le respondió: ¿Es poco el haberte tú llevado a mi marido, que quieres llevarte también las mandrágoras de mi hijo? Y dijo Raquel: Por esto se acostará contigo esta noche, a trueque de las mandrágoras (2) de tu hijo.
30:16
Vayavo Ya'akov min-hasadeh ba'erev vatetse Leah likrato vatomer elay tavo ki sachor secharticha beduda'ey beni vayishkav imah balaylah hu.
Y volvió Jacob del campo por la tarde, y salió Leá a su encuentro y le dijo: A mí vendrás; que ciertamente te alquilé por las mandrágoras de mi hijo. Y se acostó con ella aquella noche.
30:17
Vayishma Elohim el-Leah vatahar vateled le-Ya'akov ben-chamishi.
Y oyó Dios a Leá, y concibió y parió a Jacob un quinto hijo.
30:18
Vatomer Leah natan Elohim sechari asher-natati shifchati le'ishi vatikra shmo Yisashchar.
Y dijo Leá: Me ha dado Dios mi recompensa, porque di mi sierva a mi marido; y llamó su nombre Isajar (Yissajar).
30:19
Vatahar od Leah vateled ben shishi le-Ya'akov.
Y Leá concibió otra vez, y parió un sexto hijo a Jacob.
30:20
Vatomer Leah zvadani Elohim oti zeved tov hapa'am yizbeleni ishi ki-yaladeti lo shishah vanim vatikra et-shmo Zvulun.
Y dijo Leá: Dios me ha dado una buena suerte; esta vez habitará conmigo mi marido, ya que le he parido seis hijos; y llamó su nombre Zebulón (Zevulún).
30:21
Ve'achar yaldah bat vatikra et-shmah Dinah.
Y después parió una hija, y llamó su nombre Diná.
30:22
Vayizkor Elohim et-Rachel vayishma eleyha Elohim vayiftach et-rachmah.
Y se acordó Dios de Raquel, y la oyó Dios y abrió su matriz;
30:23
Vatahar vateled ben vatomer asaf Elohim et-cherpati.
y concibió y parió un hijo, y dijo: ¡Ha quitado Dios mi oprobio!
30:24
Vatikra et-shemo Yosef lemor yosef Adonay li ben acher.
Y llamó su nombre José (Yosef), diciendo: ¡que añada el Eterno para mí otro hijo!
30:25
Vayehi ka'asher yaldah Rachel et-Yosef vayomer Ya'akov el-Lavan shalcheni ve'elchah el-mekomi ule'artsi.
Y aconteció que cuando Raquel hubo parido a José, Jacob dijo a Laván: Despídeme e iré a mi lugar y a mi tierra.
30:26
Tenah et-nashay ve'et-yeladay asher avadeti otecha bahen ve'elechah ki atah yadata et-avodati asher avadeticha.
Dame mis mujeres y mis hijos, por quienes te he servido, y me iré; pues tú sabes el servicio con que te he servido.
30:27
Vayomer elav Lavan im-na matsati chen be'eyneycha nichashti vayevarcheni Adonay biglalecha.
Mas Laván le respondió: ¡Que yo halle, por favor, gracia a tus ojos, pues he, adivinado que el Eterno me ha bendecido por tu causa! (3)
 

El Maftir debe recitar la Braja de Cierre

 
   

QUINTA ALIA

  Recitar la Braja de Inicio  
30:28
Vayomar nakvah secharecha alay ve'etenah.
Quinta Lectura
Y dijo (más): Fija tu salario y te lo daré.
30:29
Vayomer elav atah yadata et asher avadeticha ve'et asher-hayah miknecha iti.
Y él contestó: Tú sabes como te he servido, y lo que ha venido a ser tu ganado conmigo;
30:30
Ki me'at asher-hayah lecha lefanay vayifrots larov vayevarech Adonay otcha leragli ve'atah matay e'eseh gam-anochi leveyti.
porque lo poco que tenías antes de mi venida, ha crecido grandemente, pues te ha bendecido el Eterno por mi causa; y ahora ¿cuándo he de trabajar también para mi casa? (4)
30:31
Vayomer mah eten-lach vayomer Ya'akov lo-titen-li me'umah im-ta'aseh-li hadavar hazeh ashuvah er'eh tsoncha eshmor.
Y le dijo: ¿Qué te he de dar? Y respondió Jacob: No me des nada, mas si me concedieres esta cosa, volveré a apacentar y a cuidar tu ganado.
30:32
E'evor bechol-tsoncha hayom haser misham kol-seh nakod vetalu vechol-seh-chum baksavim vetalu venakod ba'izim vahayah sechari.
Pasaré por todos tus rebaños hoy, y tú aparta de ellos toda oveja salpicada y manchada, y toda oveja morena entre los corderos, y la manchada y salpicada entre las cabras, y de éstas será mi salario.
30:33
Ve'antah-bi tsidkati beyom machar ki-tavo al-schari lefaneycha kol asher-eyneynu nakod vetalu ba'izim vechum baksavim ganuv hu iti.
Y mi justicia (integridad) responderá por mí el día de mañana, cuando vinieres para revisar mi salario, que tendrás delante de ti; todo lo que no sea salpicado y manchado entre las cabras, y moreno entre los corderos, téngase por robado por mí.
30:34
Vayomer Lavan hen lu yehi chidvarecha.
Y dijo Laván: ¡Convenido. Ojalá sea conforme a tu dicho.
30:35
Vayasar bayom hahu et-hateyashim ha'akudim vehatlu'im ve'et kol-ha'izim hanekudot vehatlu'ot kol-asher-Lavan bo vechol-chum baksavim vayiten beyad-banav.
Y apartó aquel mismo día los machos cabríos listados y manchados, y todas las cabras salpicadas y manchadas; todo (animal) que tenía algo de blanco en él, y todo lo moreno entre los corderos, y los entrego en manos de sus hijos.
30:36
Vayasem derech shloshet yamim beyno uveyn Ya'akov veYa'akov ro'eh et-tson Lavan hanotarot.
E interpuso una distancia de tres días entre él y Jacob; y Jacob apacentaba el resto del rebaño de Laván.
30:37
Vayikach-lo Ya'akov makal livneh lach veluz ve'armon vayefatsel bahen petsalot levanot machsof halavan asher al-hamaklot.
Y Jacob tomó para sí varas de álamo blanco y fresco, y de avellano y de castaño, y descortezó en ellas listas blancas, haciendo descubrir lo blanco que había en las varas;
30:38
Vayatseg et-hamaklot asher pitsel barehatim beshikatot hamayim asher tavona hatson lishtot lenochach hatson vayechamnah bevo'an lishtot.
y puso las varas que había descortezado en las pilas delante del ganado, en los abrevaderos del agua donde solían las ovejas venir a beber; y ellas se ponían en celo cuando venían a beber.
30:39
Vayechemu hatson el-hamaklot vateladnah hatson akudim nekudim utlu'im.
De suerte que se ponían en celo las ovejas delante de las varas, y parían las ovejas crías listadas, salpicadas y manchadas.
30:40
Vehaksavim hifrid Ya'akov vayiten peney hatson el-akod vechol-chum betson Lavan vayashet lo adarim levado velo shatam al-tson Lavan.
Y estos corderos los apartaba Jacob, y dirigió la vista del ganado de Laván hacia lo listado y todo lo moreno de entre el rebaño de Laván, y ponía los rebaños de él aparte, y no los ponía con el ganado de Laván.
30:41
Vehayah bechol-yachem hatson hamekusharot vesam Ya'akov et-hamaklot le'eyney hatson barehatim leyachmenah bamaklot.
Y era así que cada vez que andaba en celo el ganado robusto, puso Jacob las varas delante de los ojos del ganado en las pilas, para hacerlo poner en celo entre las varas.
30:42
Uveha'atif hatson lo yasim vehayah ha'atufim le-Lavan vehakshurim le-Ya'akov.
Mas siempre que era débil el ganado, no las ponía; con lo cual vino a ser lo débil para Laván, y lo robusto para Jacob.
30:43
Vayifrots ha'ish me'od me'od vayehi-lo tson rabot ushfachot va'avadim ugmalim vachamorim.
Y (de este modo), el hombre (Jacob), medró de manera extraordinaria, y tuvo muchos rebaños, y siervas, y siervos, y camellos y asnos.
31:1
Vayishma et-divrey vney-Lavan lemor lakach Ya'akov et kol-asher le'avinu ume'asher le'avinu asah et kol-hakavod hazeh.
Y oyó las palabras de los hijos de Laván, que decían: Jacob ha tomado todo lo que era de nuestro padre, y de lo que es de nuestro padre se ha hecho toda esta honra (fortuna).
31:2
Vayar Ya'akov et-peney Lavan vehineh eynenu imo kitmol shilshom.
Y vio Jacob el rostro de Laván, y he aquí que no era para con él como ayer y anteayer (antes).
31:3
Vayomer Adonay el-Ya'akov shuv el-erets avoteycha ulemoladetecha ve'ehyeh imach.
Y habló el Eterno a Jacob: Vuelve a la tierra de tus padres, y a tu parentela, y Yo estaré contigo (1).
31:4
Vayishlach Ya'akov vayikra le-Rachel ule-Leah hasadeh el-tsono.
Y envió Jacob a llamar a Raquel y a Leá al campo(2) donde tenía su rebaño,
31:5
Vayomer lahen ro'eh anochi et-pney avichen ki-eynenu elay kitmol shilshom v'Elohey avi hayah imadi.
y les dijo: Estoy viendo por el rostro de vuestro padre que él no es conmigo como ayer y anteayer; mas el Dios de mi padre ha estado conmigo.
31:6
Ve'atenah yedaten ki bechol-kochi avadeti et-avichen.
Y vosotras sabéis que con toda mi fuerza he servido a vuestro padre;
31:7
Va'avichen hetel bi vehechelif et-maskurti aseret monim velo-netano Elohim lehara imadi.
mas vuestro padre se ha burlado de mí, y ha cambiado mi salario diez veces; pero no le dejó Dios hacerme mal.
31:8
Im-ko yomar nekudim yihyeh secharecha veyaldu chol-hatson nekudim ve'im-ko yomar akudim yihyeh secharecha veyaldu chol-hatson akudim.
Si él decía así: Los salpicados serán tu salario, entonces parían todas las ovejas (crías) salpicadas. Y si decía así: Los listados serán tu salario, entonces todas las ovejas parían (crías) listadas.
31:9
Vayatsel Elohim et-mikneh avichem vayiten-li.
De suerte que Dios ha quitado el ganado de vuestro padre y me lo ha dado a mí.
31:10
Vayehi be'et yachem hatson va'esa eynay va'ere bachalom vehineh ha'atudim ha'olim al-hatson akudim nekudim uverudim.
Y sucedió que al tiempo que andaba en celo el ganado, alcé mis ojos y vi en sueños que, he aquí, los machos que cubrían a las ovejas eran listados, salpicados y manchados.
31:11
Vayomer elay mal'ach ha'Elohim bachalom Ya'akov va'omar hineni.
Y me dijo el ángel de Dios en sueños: ¡Jacob!, y yo dije: Heme aquí.
31:12
Vayomer sa-na eyneycha ur'eh kol-ha'atudim ha'olim al-hatson akudim nekudim uverudim ki ra'iti et kol-asher Lavan oseh lach.
Y dijo él: Alza, por favor, tus ojos, y ve que todos los machos que cubren a las ovejas son listados, salpicados y manchados; porque he visto todo lo que Laván te está haciendo.
31:12
Anochi ha'El Beyt'El asher mashachta sham matsevah asher nadarta li sham neder atah kum tse min-ha'arets hazot veshuv el-erets moladetecha.
Yo soy el Dios de Bet-El, donde ungiste el monumento, y donde me hiciste voto. Ahora levántate, sal de esta tierra y vuelve a la tierra de tu nacimiento.
31:14
Vata'an Rachel veLeah vatomarnah lo ha'od lanu chelek venachalah beveyt avinu.
Y respondieron Raquel y Leá, y le dijeron: ¿Acaso nos queda todavía a nosotras parte ni herencia en la casa de nuestro padre?
31:15
Halo nochri'ot nechshavnu lo ki mecharanu vayochal gam-achol et-kaspenu.
Ciertamente extrañas fuimos consideradas por él, porque nos vendió (3) y se ha comido por completo nuestra plata.
31:16
Ki chol-ha'osher asher hitsil Elohim me'avinu lanu hu ulevaneynu ve'atah kol asher amar Elohim eleycha aseh.
De manera que toda la riqueza que ha quitado Dios a nuestro padre, de nosotras es y de nuestros hijos. Ahora, pues, haz todo lo que te ha dicho Dios.
 

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SEXTA ALIA

 

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31:17
Vayakom Ya'akov vayisa et-banav ve'et-nashav al-hagemalim.
Sexta Lectura
Y se levantó Jacob e hizo subir a sus hijos y sus mujeres sobre los camellos,
31:18
Vayinhag et-kol-miknehu ve'et-kol-rechusho asher rachash mikneh kinyano asher rachash beFadan Aram lavo el-Yitschak aviv artsah Kena'an.
y condujo a todo su ganado y toda su hacienda que había adquirido, los bienes de su ganancia que había adquirido en Pad dán Aram, para volver con Isaac, su padre, a la tierra de Canaán.
31:19
VeLavan halach ligzoz et-tsono vatignov Rachel et-hatrafim asher le'aviha.
Mas Laván había ido a esquilar su rebaño, y Raquel hurtó los ídolos que tenía su padre.
31:20
Vayignov Ya'akov et-lev Lavan ha'Arami al-beli higid lo ki voreach hu.
Y Jacob robó el corazón (engañó) a Laván el arameo; pues no le avisó que huía.
31:21
Vayivrach hu vechol-asher-lo vayakom vaya'avod et-hanahar vayasem et-panav har haGil'ad.
Y huyó él con todo lo que era suyo; se levantó y pasó el río, y se dirigió hacia la montaña de Guilad.
31:22
Vayugad le-Lavan bayom hashlishi ki varach Ya'akov.
Y fue avisado a Laván al tercer día, que había huído Jacob.
31:23
Vayikach et-echav imo vayirdof acharav derech shiv'at yamim vayadbek oto behar haGil'ad.
éste tomó a sus hermanos (parientes) consigo, y siguió tras de él a distancia de siete días, y lo alcanzó en la montaña de Guilad.
31:24
Vayavo Elohim el-Lavan ha'Arami bachalom halaylah vayomer lo hishamer lecha pen-tedaber im-Ya'akov mitov ad-ra.
Y vino Dios a Laván el arameo en el sueño de la noche, y le dijo: ¡Guárdate de hablar con Jacob bien (4) ni mal!
31:25
Vayaseg Lavan et-Ya'akov veYa'akov taka et-aholo bahar veLavan taka et-echav beHar haGil'ad.
Alcanzó pues Laván a Jacob, y Jacob había fijado su tienda en el monte, y Laván fijó la suya, con sus parientes, en el monte de Guilad.
31:26
Vayomer Lavan le-Ya'akov meh asita vatignov et-levavi vatenaheg et-benotay kishvuyot charev.
Y dijo Lavan a Jacob: ¿Qué has hecho que has robado mi corazón, y te has llevado a mis hijas como cautivas de espada (guerra)?
31:27
Lamah nachbeta livroach vatignov oti velo-higadeta li va'ashalechacha besimcha uveshirim betoch uvechinor.
¿Por qué te escondiste para huir y me robaste (engañaste), y no me lo avisaste para que te despidiese con alegría y con cánticos, con pandero y con arpa?
31:28  
Velo netashtani lenashek levanay velivnotay atah hiskalta aso.
¿Y ni siquiera me dejaste besar a mis hijos (nietos) y a mis hijas? Ahora, pues, actuaste como un necio.
31:29
Yesh-le'el yadi la'asot imachem ra ve'Elohey avichem emesh amar elay lemor hishamer lecha midaber im-Ya'akov mitov ad-ra.
Tengo poder en mis manos para haceros mal; pero el Dios de vuestro padre me habló ayer en la noche, diciendo: "¡Guárdate de hablar con Jacob bien ni mal! "
31:30
Ve'atah haloch halachta ki-nichsof nichsaftah leveyt avicha lamah ganavta et-elohay.
Y ahora que te fuiste por lo mucho que anhelabas la casa de tu padre ¿por qué hurtaste mis dioses?
31:31
Vaya'an Ya'akov vayomer le-Lavan ki yareti ki amarti pen-tigzol et-benotecha me'imi.
Y respondió Jacob y dijo a Laván: Porque tuve miedo; pues pensaba que tú me quitarías por fuerza a tus hijas.
31:32 Mas aquél con quien halles tus dioses, que no viva.
Im asher timtsa et-eloheycha lo yichyeh neged acheynu haker-lecha mah imadi vekach-lach velo-yada Ya'akov ki Rachel genavatam.
Delante de nuestros hermanos reconoce qué tengo de lo tuyo y llévatelo. Pues Jacob no sabía que Raquel los había hurtado.
31:33
Vayavo Lavan be'ohel-Ya'akov uve'ohel Leah uve'ohel shtey ha'amahot velo matsa vayetse me'ohel Leah vayavo be'ohel Rachel.
Y entró Laván en la tienda de Jacob, y en la tienda de Leá, y en la tienda de las dos siervas, mas no los halló; y saliendo de la tienda de Leá, entró en la tienda de Raquel.
31:34
VeRachel lakchah et-hatrafim vatesimem bechar hagamal vateshev aleyhem vayemashesh Lavan et-kol-ha'ohel velo matsa.
Mas Raquel había tomado los ídolos (5) y los había metido en una albarda del camello, y se había sentado encima de ellos. Laván pues tentó toda la tienda, mas no los halló.
31:35
Vatomer el-aviha al-yichar be'eyney adoni ki lo uchal lakum mipaneycha ki derech nashim li vayechapes velo matsa et-hatrafim.
Y ella dijo a su padre: No se enoje mi señor de que no pueda levantarme delante de ti, porque estoy con la costumbre de las mujeres. Y él buscó, mas no halló los ídolos.
31:36
Vayichar le-Ya'akov vayarev beLavan vaya'an Ya'akov vayomer le-Lavan mah-pish'i mah chatati ki dalakta acharay.
Y se encolerizó Jacob y riñó con Laván; y tomó Jacob la palabra y dijo a Laván: ¿Cuál es mi delito y cuál es mi pecado, para que me persiguieses,
31:37
Ki-mishashta et-kol-kelay mah-matsata mikol kley-veytecha sim koh neged achay ve'acheycha veyochichu beyn shneynu.
para que palpases todos mis objetos? ¿Qué has hallado de todos los objetos de tu casa? (6) Ponlos aquí ante mis hermanos y tus hermanos (gente), y juzguen ellos entre nosotros dos.
31:38
Zeh esrim shanah anochi imach recheleycha ve'izeycha lo shikelu ve'eyley tsoncha lo achalti.
Estos veinte años que he estado contigo, tus ovejas y tus cabras no han quedado sin cría, y los carneros de tus rebaños no me los he comido.
31:39
Trefah lo-heveti eleycha anochi achatenah miyadi tevakshenah genuvti yom ugenuvti laylah.
Lo despedazado por fieras no lo traje a ti; yo llevé la culpa; de mi mano lo exigías, ya fuese hurtado de día, ya hurtado de noche.
31:40
Hayiti vayom achalani chorev vekerach balaylah vatidad shenati me'eynay.
Donde estaba yo de día me consumía el calor, y de noche la helada, y el sueño huía de mis ojos.
31:41
Zeh-li esrim shanah beveytecha avadeticha arba-esreh shanah bishtey venoteycha veshesh shanim betsonecha vatachalef et-maskurti aseret monim.
Hace veinte años que estoy en tu casa; te serví catorce por tus dos hijas, y seis años por tu ganado; y tú has cambiado mi salario diez veces.
31:42
Luley Elohey avi Elohey Avraham ufachad Yitschak hayah li ki atah reykam shilachtani et-oni ve'et-yegia kapay ra'ah Elohim vayochach amesh.
Si no hubiese estado conmigo el Dios de mi padre, el Dios de Abraham y el temor (Dios) de Isaac, me habrías ahora enviado con las magos vacías. Dios ha visto mi aflicción y la fatiga de mis manos, y El te reprendió anoche.

 

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SEPTIMA ALIA

 

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31:43
Vaya'an Lavan vayomer el-Ya'akov habanot benotay vehabanim banay vehatson tsoni vechol asher-atah ro'eh li-hu velivenotay mah-e'eseh la'eleh hayom o livneyhen asher yaladu.
Séptima Lectura
Entonces tomó la palabra Laván, y dijo a Jacob: Las hijas son hijas mías, y los hijos, hijos míos; los rebaños, rebaños míos; y todo lo que tú estás viendo, mío es; mas ¿qué puedo hacer hoy a estas mis hijas, o a sus hijos que ellas han parido?
31:44
Ve'atah lecha nichretah vrit ani va'atah vehayah le'ed beyni uveynecha.
Ahora bien, ven, hagamos un pacto yo y tú, y que sea de testimonio entre mí y entre ti.
31:45
Vayikach Ya'akov aven vayerimeha matsevah.
Y tomó Jacob una piedra y la levantó como monumento.
31:46  
Vayomer Ya'akov le'echav liktu avanim vayikchu avanim vaya'asu-gal vayochlu sham al-hagal.
Y dijo Jacob a sus hermanos (gente): Recoged piedras. Tomaron pues piedras e hicieron un montón, y comieron allí sobre el montón.
31:47
Vayikra-lo Lavan yegar sahaduta veYa'akov kara lo Gal'ed.
Y lo llamó Laván Yegar-Sahadutá, (7) mas Jacob lo llamó Gal-Ed.
31:48
Vayomer Lavan hagal hazeh ed beyni uveynecha hayom al-ken kara-shmo Gal'ed.
Y dijo Laván: Este montón sea testimonio entre mí y entre ti, hoy. Por tanto llamó su nombre Gal-Ed
31:49
Vehamitspah asher amar yitsef Adonay beyni uveynecha ki nisater ish mere'ehu.
y al lugar Mitzpá (atalaya); lo llamó así porque dijo: Vigile el Eterno entre mi y entre ti, cuando nos hayamos ocultado el uno del otro;
31:50
Im-te'aneh et-benotay ve'im tikach nashim al-benotay eyn ish imanu re'eh Elohim ed beyni uveynecha.
si oprimieras a mis hijas o si tomares otras mujeres además de mis hijas, nadie está con nosotros, (pero) mira, Dios es testigo entre mí y entre ti.
31:51
Vayomer Lavan le-Ya'akov hineh hagal hazeh vehineh hamatsevah asher yariti beyni uveynecha.
Dijo (más) Laván a Jacob: He aquí este montón y he aquí este monumento que he levantado entre mí y entre ti;
31:52
Ed hagal hazeh ve'edah hamatsevah im-ani lo-e'evor eleycha et-hagal hazeh ve'im-atah lo ta'avor elay et-hagal hazeh ve'et hamatsevah hazot lera'ah.
sea testimonio este montón y testimonio este monumento, de que yo no pasaré este montón hacia ti, y de que tú no pasarás este montón y este monumento hacia mí, para mal.
31:53
Elohey Avraham ve'Elohey Nachor yishpetu veyneynu Elohey avihem vayishava Ya'akov befachad aviv Yitschak.
¡El Dios de Abraham y los dioses de Najor juzguen entre nosotros! -los dioses del padre de ellos-. Y juró Jacob por el temor (Dios) de su padre Isaac.
31:54
Vayizbach Ya'akov zevach bahar vayikra le'echav le'echol-lachem vayochlu lechem vayalinu bahar.
Y ofreció Jacob sacrificio en el monte, y llamó a sus parientes para que comiesen pan. Y comieron pan, y pasaron la noche en el monte.

 

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ULTIMA ALIA

 

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32:1
Vayashkem Lavan baboker vayenashek levanav velivnotav vayevarech ethem vayelech vayashav Lavan limekomo.
Ultima Lectura
Y se levantó Laván muy temprano por la mañana, y besó a sus hijos y a sus hijas, y los bendijo; y se puso en camino y regresó Laván a su lugar.
32:2
VeYa'akov halach ledarko vayifge'u-vo mal'achey Elohim.
Mas Jacob siguió su camino, (1) y se encontraron con él ángeles de Dios.
32:3
Vayomer Ya'akov ka'asher ra'am machaneh Elohim zeh vayikra shem-hamakom hahu Machanayim.
Y dijo Jacob al verlos: Campamento de Dios es éste; y llamó aquel lugar Majanáyim (lugar de dos campamentos).

 

El Maftir debe recitar la Braja de Cierre

 

NOTAS EXPLICATORIAS:

 1
   El Midrash (Yalcut 117) objeta que las palabras "y Jacob salió de Beer-Sheva" parecen superfluas, ya que sabíamos por lo que fue escrito anteriormente, que Jacob se encontraba hasta entonces en Beer-Sheva; bastaba decir: "Jacob fue a Jarán", y explica: cuando el tzadik (hombre justo) sale de la ciudad, salen con él el brillo y la gloria y el ornamento de ésta; por ello fue necesario decir: "y salió Jacob de Beer-Sheva". Jacob se vio obligado a abandonar su país e ir al exilio. Todas sus penas fueron causadas por el aborrecimiento de su hermano. Esto mismo sucede todavía hoy entre los hombres civilizados que persiguen a sus hermanos en la humanidad y a sus semejantes ante Dios, en lugar de convivir en armonía y comprensión con todos los miembros de la sociedad humana, gozando de los mismos derechos en justicia e igualdad.

2
   Cuenta el Midrash que se produjo una disputa entre las piedras, ya que cada una quería que la cabeza de Jacob reposara sobre ella. Esta es una verdadera lección para aquellos individuos y pueblos que, ahogando todo sentimiento humano, cierran sus puertas frente al sufrimiento de sus semejantes, cuando huyen de las persecuciones. Estos deberían tomar el ejemplo de las piedras del desierto por donde pasó Jacob, las cuales fueron más hospitalarias, más sensibles y más humanas que muchos hombres.

3
   La visión que Jacob tuvo en su sueño era la revelación de todo lo que debía ocurrirle a su posteridad. La escalera representaba simbólicamente la escala de la Historia: pueblos, reinados, imperios que subían cada uno hasta cierto grado de grandeza, y descendían en su decadencia (Yalcut, 21). Esta visión simboliza también la escala social. Todos los hombres de virtud, cualquiera que sea su nacionalidad, su raza y su culto, tienen el derecho de ascender por ella. Todos se pueden aproximar a la Luz Divina. Pero pocos son los que subiendo alcanzan la cumbre de la escalera, pues es allí donde las fuerzas se agotan. La cultura del espíritu, la virtud y la oración son las fuerzas mágicas que aproximan a Dios.

4
   Esta piedra que Jacob alzó en forma de monumento, derramando también aceite sobre ella, sirvió para marcar el lugar a fin de crear un santuario allí. Según nuestros sabios, este lugar es el mismo monte Moriá donde Abraham iba a sacrificar a su hijo, y donde sería construido más tarde el Templo.

1
   Según el exegeta Ibn Ezrá, Jacob besó la mano a Raquel en señal de cariño y respeto, mas la Escritura Sagrada no especifica el lugar del beso.

2
   En realidad era sobrino, ya que Laván era hermano de Rebeca.

3
   Generalmente es costumbre en las muchachas contar las cosas a la madre y no al padre ; de aquí deduce el Midrash que la madre de Raquel ya no vivía.

4
   A causa de que él solo hizo rodar la gran piedra que cubría el pozo.

5
   Todo lo que le pasó con Esaú su hermano, por lo que Rebeca le envió a casa de Laván.

6
   Es interesante notar con qué espontaneidad la gente del mundo antiguo se trataba de hermanos. Laván consideró inmediatamente a Jacob como su hermano. Jacob llamó igualmente hermanos a unos pobres pastores idólatras: "Hermanos míos ¿de dónde sois?" (vers. 4). Este detalle no puede pasar desapercibido, y la humanidad debería aprender finalmente que, siendo una sola familia, el trato con sus semejantes tiene que ser de hermano a hermano.

7
   Se nota que muchos de los nombres bíblicos surgieron de los sentimientos que experimentaban quienes los ponían: Eva (Javvah = Jay) porque ella sería la madre de todo ser viviente (cap. III, 20); Caín (Cáyin = caniti): he adquirido un varón con la ayuda del Eterno; Noé (Nóaj = Yenajamenu): éste nos dará consuelo. De este mismo modo, las dos esposas de Jacob pusieron los nombres de sus hijos y de los de sus siervas, como puede verse por el texto.

8
   El nombre del cuarto hijo de Jacob (Yehudá) se generalizó después del cautiverio de Babilonia a todos los hebreos, quienes tomaron el calificativo de yehudim (judíos).

1
   Cuatro personas se consideran como muertas, nos dice Rabí Samuel Bar Najmaní: el ciego, el leproso, el que no tiene hijos y el pobre. Los tres primeros viven en constante sufrimiento físico y moral, y el cuarto es realmente como si no existiese (Yalcut 127). El exegeta Rashí comenta que Elifaz, hijo de Esaú, fue enviado por su padre para matar a Jacob. Este dijo entonces a su sobrino: Toma todo lo que poseo y así podrás decir a tu padre que ya cumpliste su orden. Siendo pobre, seré considerado como muerto aún estando vivo.

2
   Existe una diferencia de opiniones entre los exegetas sobre la significación de la palabra en hebreo dudaim, que tradujimos por mandrágoras. El exegeta Rashi la traduce por jazmín; Rishbam explica que significa "flor de higuera"; Ibn Ezrá dice que es una flor que tiene forma de cabeza y manos humanas; otros exegetas afirman que se trata de una clase de fruto semejante a una manzana. Acerca de las propiedades mágicas de los dudaim, corrían en la antigüedad muchas fábulas. Se les llamaba "manzanas de amor", y tenían entre otras, la propiedad de excitar la sensualidad. Se supone que Raquel quiso obtener los dudaim para atraer con ellos a Jacob y también para curarse de su esterilidad. En el "Cantar de los Cantares" (VII, 13) está escrito: "Las mandrágoras (hadudaim) han dado olor", dando a entender que éstas tenían fragancia. Lo más probable es que existieran variedades de mandrágoras, con buen y con mal olor.

3
  El israelita siempre constituyó un factor de progreso y de bendición allí donde vivió. Activo y laborioso, se destacó en todos los ramos: en el comercio, en las ciencias, en la cultura, etc. Cuando el sultán Bayazet II de Turquía; acogió a los israelitas expulsados por la parte fanática de España en 1492, dijo entonces estas palabras: "Yo considero al rey Fernando y a la reina Isabel de España personas inteligentes, pues enviando fuera a los judíos empobrece a su país y enriquece al mio".

4
  "Mi casa" significa aquí "mis esposas y mis hijos". Se deduce de estas palabras que Jacob era un esposo y padre ejemplar que siempre piensa en el bienestar de su familia. La gran mayoiría de los judíos, como descendientes de Jacob, continúan su ejemplo a través de las generaciones.

1
   Durante los veinte años en que Jacob convivió con Laván, Dios no se le apareció a Jacob. Este estaba preocupado, puesto que Dios le había prometido no abandonarlo (ver cap. XXVIII, 15). Fue entonces cuando Dios le dijo: ¡Vuelve a tu tierra! Sepárate de un hombre injusto como Laván y Yo estaré contigo. Todo el tiempo que un justo convive con un malvado, Dios se aparta también del justo, y nuestros sabios dijeron: ¡Ay del malvado y ay de su vecino! (aunque éste sea justo).

2
   Antes de tomar la decisión de abandonar a Laván, Jacob tomó consejo de sus esposas. El Talmud recomienda al marido, en la mayoría de los casos, tomar opiniones de la esposa. "Aunque tu mujer sea de corta estatura, inclínate y pídele consejo" (B. Metziá 59).

3
  Antiguamente se podía concertar un casamiento entre el padre de la muchacha y el futuro yerno, firmando entre ambos la dote de honor que éste debía pagar. Laván recibió de Jacob como precio de sus hijas Leá y Raquel, 14 años de trabajo. Caleb prometió su hija Ajsá a quien tomara la ciudad de Kiryat-Séfer (Josué XV, 16). El rey Saúl, por su hija Mijal, exige de David cien prepucios de los filisteos (Sam. I, XVIII, 25). Este procedimiento de los padres daba lugar a la protesta de las hijas. De ahí la queja de Raquel y Leá, que se consideraban vendidas como extranjeras. Pero la conciencia humana se esmeró poco a poco, hasta que la legislación judaica transformó el móhar precio que el esposo pagaba al padre de su futura esposa (ver cap. XXXIV, 12) en dote, con acta escrita llamada ketubá, con la cual el marido se compromete a pagar, en caso de muerte o divorcio de su esposa, 200 zuzim (equivalentes a 50 siclos de plata) si era virgen; y 100 zuzim en caso contrario; además debe pagar en caso de divorcio, el ajuar que la novia trajo consigo, y los bienes dotales llamados en el lenguaje talmúdico nijsé tzon barzel (pecus ferreum), inmuebles, etc.

4
   Aún el bien de los malvados es malo.

5
   Raquel había robado los ídolos (terafim) de la casa de su padre para salvarle de la idolatría (Rashí); pero Jacob no sabía esto, y pronunció la maldición (vers. 52) que según el Midrash causó más tarde la muerte prematura de ella. (XXXV, 19) "No hagas salir de tu boca ninguna palabra dura" (Pesajim 3). "Muchos malhechores me han causado males, pero ninguno como mi propia lengua" (Reshit Jojmá).

6
   En los actos y en los detalles insignificantes es donde podemos conocer la verdadera personalidad del individuo. Jacob sirvió durante veinte años a Laván, que lo engañaba constantemente (XXXI, 41), y no se permitió llevar nada de lo que no le pertenecía. Esto sirve para mostrar hasta qué punto debe llegar la honestidad del empleado, aún con un patrón injusto.

7
   Palabras arameas que significan "montón del testimonio", lo mismo que gal-ed en hebreo.

1
  Se nota en cierto modo una semejanza entre los acontecimientos que ocurrieron con Jacob y los del pueblo israelita. Jacob vuelve a su tierra natal después de pasar grandes penurias y días difíciles. Largos años tuvo que trabajar para establecer su hogar. Veces y más veces le engañaron y le robaron (cap. XXXI, 40 - 42). Pero a todo se sobrepuso, y por fin tuvo que volver a su país. Este es el problema de la diáspora en general. Jacob no consiguió construir su hogar definitivo, pues éste, igual que la Sucá, símbolo de la morada del galut, no puede subsistir por largo tiempo. Esta es la triste realidad, la cual no debemos olvidar. Los rabinos del Talmud dijeron: a la persona que estaba en condiciones de morar en Eretz Yisrael y no lo hizo, se le prohibe llevarlo allí después de su muerte (a no ser que de]ase recomendado (tzavaa) que así lo hicieran), porque está escrito: En vuestra vida mi heredad pusisteis por abominación, y en vuestra muerte venís y contamináis mi tierra. La Torah exige que entreguemos a Eretz Yisrael no nuestra muerte, sino nuestra vida.

 



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