Page copy protected against web site content infringement by Copyscape

LAS LEYES SE HICIERON PARA QUEBRARLAS...NO ESTA USTED DE ACUERDO? PRUÉBEMELO!

EL SEPTIMO AÑO O LA SHEMITA

Por Eliyahu BaYona ben Yosef

La parasha Bejukotai trata con dos aspectos de la vida judía muy importantes y que se han prestado a serios analisis y debates.
El primero tiene que ver con el Año Sabático llamado Shmitá. Y el segundo aspecto con la cancelación de las deudas que son consideradas perdonadas al 29 del mes de Elul de dicho año.

El Año Sabático, en hebreo Shmitá, significa literalmente “liberar”. Cada ciclo de Siete años la tierra de Israel tenía o tiene que ser liberada del yugo del trabajo. Es lo que podriamos llamar, el Shabat de la tierra. Pero aqui también me asalta una pregunta: Y por qué no se estipuló también el Año Sabático para los animales? ...Porque a ellos se les libera de su trabajo cada siete días, cuando llega Shabat y entonces no necesitan de un ciclo de descanso como el de la tierra.

Shmitá es el reconocimiento al esfuerzo y al trabajo que hace la tierra para producir sus frutos. De esa manera, al dejarle libre de trabajo por un año entero, sus componentes quimicos perdidos durante los pasados seis años vuelven a tomar forma y se recuperan para iniciar un nuevo ciclo con mas vigor y energía.

La ignorancia y la estupidez nos lleva a pensar generalmente que porque es tierra solamente está destinada a darme y no recibir nada a cambio. O peor, lo que recibe a cambio son toneladas de productos quimicos elaborados por las grandes multinacionales que dia a dia la van deteriorando y la van haciendo menos rica en nutrientes y minerales naturales.

El ciclo de Shmitá está destinado primero que todo a darle gracias a Boré Olam -el Creador del Universo- por los favores que se recibieron de la tierra durante el ciclo precedente. Es el agradecimiento por habernos “prestado” el terrenito para poder cultivar nuestras esperanzas. La tierra no nos pertenece, así mostremos títulos de propiedad. El propósito del Año Shemitá es el de darle kedusha, santidad a la tierra, de la misma manera que adquirimos kedusha, santidad, cuando nosotros guardamos el Shabat.

Curiosamente, el verbo que Hashem utiliza en la Torá para referirse a esta ofrenda que nos hizo en Har Sinai -Monte Sinai- es un verbo en tiempo presente, cuando dice: “...ki tavo-u el ha-aretz asher ani noten lajem veshabetá ha-aretz Shabat L'Adonai” -Cuando entres en la tierra que Yo te doy, guardará la tierra descanso de Adonai-. El verbo -noten- está usado en tiempo presente y no en tiempo futuro, lo que está enseñándonos que es un porivilegio que Dios en su misericordia cada día nos preste, primero la vida y segundo “Sus bienes” para nosotros poder disfrutar de ellos.

Me recuerda este verbo -noten- cuando subimos a la bima a hacer una aliá en la Torá y debemos recitar la brajá -bendición- respectiva. Decimos: Baruj atá Adonai Elohenu Melek haOlam asher bajar banu mikol ha-amim venatan lanu et torato Baruj Atá Adonai noten ha Torá -Bendito Eres Adonai nuestro Dios Rey del Universo que nos elegiste entre todas las naciones y nos diste Tu Torá. Bendito Eres Adonai que nos da la Torá.

Mientras agradecemos por habernos concedido la Torá al decir -venatan lanu-, rematamos la brajá establecimiento que Hashem nos da la Torá -noten ha Torá- como si fuese cada dia un regalo. Conclusión: Todo lo tenemos prestado, hasta la Torá, así que disfrutésmola!

El Rambam, Maimonides, comenta que la comparación entre Shemitá y Shabat demuestra el testimonio de Dios con su creación al cabo de seis días y el descanso del séptimo. Esto es porque Shemitá y no ningun otro festival esta especificamente conectado al Shabat cuando tácitamente está hablando de descanso. Los siete años de la Shemitá alude a los seis mil años de historia que serán coronados cuando alcancemos el Séptimo Milenio, proximo a cumplirlo. De acuerdo a nuestras cuentas, dentro de 230 años lo que se espera será un periodo de paz y tranquilidad.

Las leyes se hicieron para quebrantarlas, reza un dicho. Las leyes de Shemitá se han prestado para toda clase de interpretaciones, sobre todo en los tiempos actuales. En los tiempos antiguos dichas leyes se aplicaban casi que a cabalidad. En el Año Sabático 1888-1889 se puso en accion la Jeter Mejirá -vale decir, una clemencia para vender- o sea un mandamiento rabínico que permitía a los agricultores vender la tierra por ese año a no judíos y así no perder los beneficios de ella por las dificultades que se vivian en aquellos tiempos cuando Eretz Israel no era un Estado como lo es hoy. Pero al ver que este decreto rabínico tuvo buena acogida, el Rabinato de Israel adoptó dicha medida provisional como un edicto permanente y es así como la tierra de Israel hoy en día no disfruta del Año Sabático como Hashem lo estableció.

Todavía hoy día la controversia subsiste entre los Haredim y los Sionistas. Los primeros apoyando el decreto de la Torá y los segundos el decreto rabínico. Bien sabemos que ante una disposición “lo taasé” -no hacer-, es decir, no trabajar la tierra en ese año, la Torá debe ser respetada por un decreto rabínico que prentenda permitir algo que la Torá prohiba. Hay que aclarar que esta disposición de la Torá solo rige legalmente para la tierra de Israel, aunque algunos hombres piadosos en el Galut -exilio- siguen este mandamiento y dejan su tierra descansar en el Séptimo Año. Tambien hay que decir que a pesar de la prohibición que muy pocos siguen en Eretz Israel, el cultivo de hidropónicos no queda cobijado con esta ordenanza de la Torá ya que legalmente las plantas no están conectadas con la tierra.

Hace diez años, en el año 2000, el Grán Rabí Sefardí Eliyahu Bakshi-Doron retiró todos los certificados y licencias que permitían la venta de la tierra a no judíos durante Shemitá aceptando las protestas de un gran grupo de Haredim que se oponen a dicha regla. Aclaro que una vez concluía el Año Sabático los antiguos dueños judíos volvían a comprarla, es decir, amarraban la venta a una post compra una vez Shemita concluía.

De la misma manera encontramos hoy en dia que la disposición de la Torá de cancelar las deudas en el Año Sabático no tiene efecto porque también se ha sacado decretos rabínicos que le dan la vuelta a la ley y permiten que las deudas puedan ser recuperadas después del Año Sabático.

El primer Año de Shemitá en la Israel actual se llevó a efecto en el año hebreo 5712 -1951-. De ahí en adelante han sido años de Shemitá: 1958-1959, 1965-1966, 1972-1973, 1979-1980, 1986-1987, 1993-1994, 2000-2001 y 2007-2008. Aunque la Torá también dispone la ejecución del Yobel, o sea el Año del Jubileo para la tierra, ello no se puede cumplir debido a que se carece de una fecha exacta para celebrarlo. La palabra Yovel, Jubileo, viene de la raíz Yovel que significa Carnero. De ahí que usemos el cuerno de carnero cuando se anuncia Jubileo, o Rosh Hashana, el nuevo año judío en el séptimo mes del calendario religioso judío.

UNA HISTORIA VERDADERA
Los grupos Haredim tienen muchas historias agradables acerca de sus miembros cumpliendo las leyes de la Torá respecto a Shemitá. Cuentan que durante la Shemitá de 1952 la villa de Komemiyut fue una de las pocas que se abstuvo de sembrar durante ese Año Sabático. Al final de dicho Año los agricultores se aprestaron a buscar semillas en sus graneros para alistarlas para el nuevo ciclo de siembras. Solo encontraron semillas plagadas de gusanos y dañadas que estaban almacenadas en una despensa. El Rabino Binyamin Mendelson les dijo que de todas maneras las usaran para la siembra diciendoles que “el Todopoderoso que hace que el trigo germine de buena semilla pueda bendecirles su semilla de inferior calidad también.

A pesar de haber transcurrido tres meses después de que sus vecinos habían plantado las suyas, ellos lo hicieron y sembraron las semillas de mala calidad. Ese año las lluvias de otoño llegaron tarde, el dia después de que las semillas de Komemiyut habian sido sembradas. Como resultado, las cosechas de sus vecinos fueron escasas, mientras que la cosecha de Komemiyut que había sido sembrada de un viejo almacén, el Todopoderoso los bendijo con una cosecha que no esperaban en abundancia.

emai: eliyahubayonah@gmail.com


Copy Rights  - Shalom Haverim Org. New York - Av  5770-2010