Bamidbar -Números- 25:10 al
30:1
y
1 Reyes 18:46 - 19:21
Por Eliyahu BaYonah Ben Yossef,
Director Shalom Haverim Org.
New York
Aliyot es el plural hebreo de Aliá o
Aliyá que significa "subir". Cada
vez que una persona - Olé- sube a la
Bimá debe recitar la
Brajá -Bendición- antes de comenzar
el Baal Koréh -בעל
קורא
- la Lectura y al cerrar la misma.
Esto se hace cada vez que el Baal
Koréh lee la Porción -Parashá-
correspondiente.
El Maftir es la última persona que
se llama a la Bimá y es invitada a
leer la porción de la Haftará
-Profetas-
al kis'o lo yeshev zar, velo
yinjalu od ajerim et kevodo,
ki veshem kodsheja nishbata
lo, shelo yicbej nero
le'olam va'ed.
Baruj atáh Adonay, magén
David.
EN ESPAÑOL
¡Bendecid al Eterno, el
Bendito!
Bendito es el Eterno, el
Bendito para siempre.
Bendito seas Tu, oh Eterno
nuestro Dios, Rey del
universo que nos elegiste
entre todos los pueblos y
nos diste Tu Toráh, Bendito
seas, oh Eterno, que nos
concediste la Toráh.
Bendito seas, oh Eterno, que
nos concediste la Toráh.
AMEN
Y habló el Eterno a
Moisés, diciendo:
Pinejás, hijo de Elazar,
hijo del sacerdote Aarón, ha
hecho desviar mi ira de
sobre los hijos de Israel al
llevar mi venganza entre
ellos, y así no consumí a
los hijos de Israel con mi
ira.
Por tanto dile: He aquí que
Yo le doy a él mi pacto de
paz,
el cual será para él y para
sus descendientes después de
él,
pacto de sacerdocio
perpetuo.
Porque él celó por su Dios,
e hizo expiación por los
hijos de Israel.
Y el nombre del hombre de
Israel que fue muerto con la
midianita, era Zimrí, hijo
de Salú, príncipe de la casa
paterna de los shimonitas,
Y el nombre de la mujer
midianita que fue muerta,
era Kozbí la midianita, hija
de Tzur, el cual era cabeza
del pueblo de una casa
paterna en Midián.
porque ellos os hostilizan
con sus ardides, con los
cuales os engañaron en el
caso de Peor y en el caso de
Kozbí, hija del príncipe de
Midián, hermana de ellos, la
cual fue muerta en el día de
la plaga ocurrida con motivo
de Baal Peor.
Esto fue
despues de la plaga
que habló el Eterno a Moisés
y a Elazar, hijo del
sacerdote Aarón, diciendo:
Tomad el censo de toda la
congregación de los hijos de
Israel, de edad de veinte
años para arriba, por sus
casas paternas; todos los
que pueden salir a la guerra
en Israel.
(El censo) se hará desde la
edad de veinte años para
arriba, como había ordenado
el Eterno a Moisés y a los
hijos de Israel cuando ellos
salieron de Egipto
Rubén, primogénito de
Israel; los hijos de Rubén:
de Janoj, la familia de los
janojitas; de Pal-lú, la
familia de los pal-luítas;
de Jetzrón, la familia de
los jetzronitas; de Karmí,
la familia de los karmitas.
Estas son las familias de
los rubenitas, y los que de
ellos fueron contados,
cuarenta y tres mil
setecientos treinta.
Y los hijos de Pal-lú,
Eliav;
y los hijos de Eliav, Nemuel
y Datan y Aviram. Estos
fueron aquel Datán y aquel
Aviram, hombres escogidos de
la congregación, que
incitaron a contender contra
Moisés y Aarón en el grupo
de Coré, cuando ellos
incitaron a contender contra
el Eterno.
Y la tierra abrió su boca y
los tragó juntamente con
Coré, muriendo aquel grupo,
al mismo tiempo que consumió
el fuego a doscientos
cincuenta hombres, los
cuales sirvieron de
advertencia;
mas los hijos de Coré no
murieron.
Los hijos de Simón, por sus
familias: de Nemuel, la
familia de los nemuelitas;
de Yamín, la familia de los
yaminitas; de Yajín, la
familia de los yajinitas;
de Zéraj, la familia de los
zarjitas; de Shaúl, la
familia de los shaulitas.
Estas son las familias de
los simonitas, veintidós mil
doscientos.
Los hijos de Gad, por sus
familias: de Tzefón, la
familia de los tzefonitas;
de Jaguí, la familia de los
jaguitas; de Shuní, la
familia de los shunitas;
de Ozní, la familia de los
oznitas; de Erí, la familia
de los eritas;
de Arod, la familia de los
aroditas; de Arelí, la
familia de los arelitas.
Los hijos de Judá, Er y
Onán, y murieron Er y Onán
en la tierra de Canaán;
y fueron los hijos de Judá,
según sus familias: de
Shelá, la familia de los
shelanitas; de Péretz, la
familia de los partzitas; de
Zéraj, la familia de los
zarjitas.
Y fueron los hijos de
Péretz: de Hetzrón, la
familia de los hetzronitas;
de Jamul, la familia de los
jamulitas.
Estas son las familias de
Judá, conforme a los que de
ellos fueron contados:
setenta y seis mil
quinientos.
Los hijos de Isajar, por sus
familias: de Tolá, la
familia de los tolaítas; de
Puwá, la familia de los
punitas;
Estas son las familias de
Isajar, conforme a los que
de ellos fueron contados:
sesenta y cuatro mil
trescientos.
Los hijos de Zebulón, por
sus familias: de Séred, la
familia de los sarditas; de
Elón, familia de los
elonitas, de Yajleel, la
familia de los yajleelitas.
Estas son las familias de
los zebulonitas, conforme a
los que de ellos fueron
contados: sesenta mil
quinientos.
Los hijos de José, por sus
familias, Manasé y Efrain;
los hijos de Manasé: de
Majir, la familia de los
majiritas; y Majir engendró
a Guilad; de Guilad, la
familia de los guiladitas.
Estos son los hijos de
Guilad: de Iézer, la familia
de los iezritas; de Jélek,
la familia de los jelkitas;
y de Asriel, la familia de
los asrielitas; y de Shéjem,
la familia de los shijmitas;
y de Shemidá, la familia de
los shemidaítas; y de Jéfer,
la familia de los jefritas.
Y Tzelofjad, hijo de Jéfer,
no tuvo hijos sino hijas,
y los nombres de las hijas
de Tzelofjad fueron Majlá y
Noá, Joglá, Milcá y Tirtzá.
Estas son las familias de
Manasé, y los que de ellos
fueron contados, cincuenta y
dos mil setecientos.
Estos son los hijos de
Efraín, por sus familias: de
Shutélaj, la familia de los
shutaljitas; de Béjer, la
familia de los bajritas; de
Tájan, la familia de los
tajanitas.
Estos son los hijos de
Shutélaj: de Erán, la
familia de los eranitas.
Estas son las familias de
los hijos de Efraín,
conforme a los que de ellos
fueron contados: treinta y
dos mil quinientos; éstos
son los hijos de José por
sus familias.
Los hijos de Benjamín, por
sus familias: de Bela, la
familia de los balitas; de
Ashbel, la familia de los
ashbelitas; de Ajiram, la
familia de los ajiramitas;
de Shefufam, la familia de
los shufamitas; de Jufam, la
familia de los jufamitas.
Y los hijos de Bela fueron
Ard y Naamán; de (Ard), la
familia de los arditas; de
Naamán, la familia de los
naamitas.
Estos son los hijos de
Benjamín, por sus familias,
y los que de ellos fueron
contados, cuarenta y cinco
mil seiscientos.
Estos son los hijos de Dan,
por sus familias: De Shujam,
la familia de los
shujamitas.
Estas son las familias de
Dan por sus familias.
Todas las familias de los
shujamitas, conforme a los
que de ellos fueron
contados, ascienden a
sesenta y cuatro mil
cuatrocientos.
Los hijos de Asher, por sus
familias:
De Yimnah, la familia de
Yimnah;
de Yishví, la familia de
los yishvitas; de Beriá, la
familia de los benítas;
de los hijos de Beria: de
Jéver, la familia de los
jevritas; de Malkiel, la
familia de los malkielitas;
y el nombre de la hija de
Asher fue Séraj.
Estas son las familias de
los hijos de Asher conforme
a los que de ellos fueron
contados: cincuenta y tres
mil cuatrocientos.
Los lujos de Naftalí, por
sus familias: de Yajtzeel,
la familia de los
yajtzelitas; de Guní, la
familia de los gunitas;
de Yétzer, la familia de los
yitzritas; de Shil-lem la
familia de los shil-lemitas.
Estas son las familias de
Naftalí, por sus familias, y
los que de ellos fueron
contados, cuarenta y cinco
mil cuatrocientos.
Estos son los que fueron
contados de los hijos de
Israel: seiscientos y un mil
setecientos treinta.
Y habló el Eterno a
Moisés, diciendo:
Entre éstos será repartida
la tierra por herencia,
según el número de los
nombres.
A la tribu más numerosa
darás herencia mayor, y a la
menos numerosa, herencia
menor; a cada cual según los
que de ellas fueron
contados, será dada su
herencia.
Pero por sorteo será
repartida la tierra;
conforme a los nombres de
las tribus de sus padres, la
han de heredar.
Según salga el sorteo, será
repartida su herencia (a
cada tribu), según sea
grande o pequeña.
Y éstos son los que fueron
contados de Leví,
por sus familias: de
Guereshón, la familia de los
guereshunnitas; de Kehat, la
familia de los kehatitas; de
Merarí, la familia de los
meraritas.
Estas son las familias de
los levitas: la familia de
los livnitas, la familia de
los jevronitas, la familia
de los majlitas, la familia
de los mushitas, la familia
de los korjitas.
Y Kehat engendró a Amram.
Y el nombre de la mujer de
Amram fue Yojéved, hija de
Leví, que le nació a Leví en
Egipto. Y ella parió para
Amram a Aarón y a Moisés y a
Miriam, su hermana.
Y a Aarón le nacieron Nadav
y Avihú, Eleazar e Itamar.
Y murieron Nadav y Avihú
cuando ofrecían un fuego
extraño ante la presencia
del Eterno.
Y los que fueron contados de
ellos, veintitrés mil, o sea
todos los varones de un mes
para arriba, porque no
fueron contados entre los
(demás) hijos de Israel, ya
que no les fue dada herencia
entre los hijos de Israel.
Estos son los que fueron
contados por Moisés y
Elazar, el (sumo) sacerdote,
los cuales contaron a los
hijos de Israel en las
planicies de Moav, junto al
Jordán, a la altura de
Jericó.
Y entre éstos no hubo
ninguno de los que fueron
contados por Moisés y Aarón,
el (sumo) sacerdote, cuando
éstos contaron a los hijos
de Israel en el desierto de
Sinay.
Porque acerca de ellos había
dicho el Eterno: Morirán
irremisiblemente en el
desierto; y ninguno de ellos
quedó salvo Kalev, hijo de
Yefunné, y Josué, hijo de
Nun.
Y se acercaron las hijas de
Tzelofjad, hijo de Jéfer,
hijo de Guilad, hijo de
Majir, hijo de Manasé, de
las familias de Manase, hijo
de José; y estos son los
nombres de sus hijas: Majlá,
Noá, y Joglá y Milcá y
Tirtzá.
Y se presentaron delante de
Moisés y de Elazar el
sacerdote, y delante de los
príncipes y de toda la
congregación, a la entrada
de la tienda de asignación,
diciendo:
Nuestro padre murió en el
desierto, y él no estuvo en
la asamblea de los que se
juntaron contra el Eterno,
en el grupo de Coré, sino
que
murió en su propio pecado,
y no tuvo hijos.
¿Por qué ha de faltar el
nombre de nuestro padre de
enmedio de su familia, por
no haber tenido hijo? Danos
a nosotras herencia entre
los hermanos de nuestro
padre.
Justo hablan las hijas de
Tzelofjad; ciertamente les
darás posesión de herencia
enmedio de los hermanos de
su padre, haciendo pasar la
herencia de su padre a
ellas.
Y a los hijos de Israel
hablarás, diciendo: Cuando
un hombre muriere sin tener
hijo, haréis pasar su
herencia a su hija.
Y si no tuviere hija, daréis
la herencia a sus hermanos.
Y si no tuviere hermanos,
daréis su herencia a los
hermanos de su padre.
Y si su padre no tuviere
hermanos, daréis su herencia
al más cercano pariente
suyo, uno de su familia, y
éste la heredará. Y será
esto para los hijos de
Israel como estatuto de
juicio, según ordenó el
Eterno a Moisés.
Y dijo el Eterno a Moisés:
Sube a este monte Avarim y
mira la tierra que he dado a
los hijos de Israel.
Y cuando la hayas visto, tú
también serás reunido a tu
pueblo como fue reunido
Aarón, tu hermano,
porque os rebelasteis en el
desierto de Tzin, en la
contienda de la
congregación, contra mi
orden de santificarme con
las aguas a los ojos de
ellos. Estas son las aguas
de Merivá, de Cadesh, en el
desierto de Tzin.
que salga delante de ellos y
que entre delante de ellos,
y que los haga a ellos salir
y entrar; para que no sea la
congregación del Eterno como
ovejas que no tienen pastor.
Y dijo el Eterno a Moisés:
Toma para ti a Josué, hijo
de Nun, hombre en quien hay
este espíritu, y pon tu mano
sobre él.
Y le harás presentar delante
de Elazar, el sacerdote, y
delante de toda la
congregación, y le darás el
cargo a vista de ellos.
Y pondrás de tu brío sobre
él, a fin de que le obedezca
toda la congregación de los
hijos de Israel.
Y él se presentará delante
de Elazar el sacerdote, el
cual consultará por él
el juicio de los Urim
delante del Eterno.
Conforme a su respuesta han
de salir y conforme a su
respuesta han de entrar él y
todos los hijos de Israel
juntamente con él,
E hizo Moisés como le había
ordenado el Eterno, y tomó a
Josué y le presentó delante
de Elazar el sacerdote, y
delante de toda la
congregación.
Y puso sobre él sus manos, y
le dio el cargo; como había
ordenado el Eterno por
conducto de Moisés.
Y habló el Eterno a
Moisés, diciendo:
Ordena a los hijos de Israel
y diles: Mi ofrenda, mi pan,
mi ofrenda de fuego para ser
aceptada con agrado por Mí,
guardaréis para ofrecérmela
en su tiempo.
Y les dirás: Esta es la
ofrenda de fuego que
presentaréis al Eterno: dos
corderos de un año, sin
defecto, cada día, será el
holocausto continuo.
Uno de los corderos
ofrecerás por la mañana, y
el otro cordero lo ofrecerás
por la tarde.
Y la décima parte de una efá
de flor de harina de trigo,
mezclada con la cuarta parte
de un hin de aceite, como
ofrenda vegetal.
Es holocausto continuo, como
el que fue ofrecido en el
monte de Sinay, ofrenda de
fuego para ser recibida con
agrado por el Eterno.
Y su libación será la cuarta
parte de un hin (de vino)
con cada cordero; en el
santuario derramarás
libación de vino añejo, al
Eterno.
Y el otro cordero ofrecerás
por la tarde; como la
ofrenda vegetal de la mañana
y conforme su libación, lo
ofrecerás, ofrenda de fuego
para ser recibida con agrado
por el Eterno.
Y en día de sábado
(ofreceréis dos corderos sin
defecto de un año, con dos
décimas partes (de efá de
flor de harina de trigo
mezclada con aceite por
ofrenda vegetal juntamente
con su libación.
Este será el holocausto de
cada sábado, además del
holocausto continuo
y su libación.
Y en
los principios de vuestros
meses
presentaréis en holocausto
al Eterno dos novillos
jóvenes y un carnero, con
siete corderos de un año,
sin defecto;
y tres décimas partes (de
efá) de flor de harina de
trigo mezclada con aceite,
como ofrenda vegetal, por
cada novillo; y dos décimas
partes (de efá) de flor de
harina de trigo mezclada con
aceite, como ofrenda
vegetal, por el carnero;
y una décima parte (de efá)
de flor de harina de trigo
mezclada con aceite, como
ofrenda vegetal, por cada
cordero; holocausto es para
ser aceptado con agrado en
ofrenda de fuego por el
Eterno.
Y sus libaciones serán: la
mitad de un hin de vino por
cada novillo, y la tercera
parte de un hin por el
carnero, y la cuarta parte
de un hin por cada cordero.
Este será el holocausto del
inicio de cada mes que ha de
ofrecerse en cada uno de los
meses del ano.
Se presentará también al
Eterno un cabrito para
ofrenda por el pecado,
además del holocausto
continuo y su libación.
Y en el primer mes, a
los catorce días del mes, es
Pésaj (pascua) para el
Eterno.
Y en el día quince de este
mes habrá una fiesta
solemne; por siete días se
comerán panes ázimos.
En el primer día habrá santa
convocación; ningún trabajo
servil haréis.
Y presentaréis por ofrenda
de fuego, en holocausto al
Eterno, dos novillos jóvenes
y un carnero, y siete
corderos de un año; sin
defecto serán ellos para
vosotros;
y sus ofrendas vegetales
serán de flor de harina de
trigo mezclada con aceite:
tres décimas partes (de efá)
ofreceréis por cada novillo,
y dos décimas partes (de
efá) por cada carnero
ofreceréis;
y una décima parte (de efá)
ofreceréis por cada uno de
los siete corderos.
Ofreceréis éstos además del
holocausto de la mañana, que
es el holocausto continuo.
Así ofreceréis cada día por
siete días; sacrificio es de
ofrenda de fuego para ser
aceptada con agrado por el
Eterno; además del
holocausto continuo será
ofrecido con su libación.
Y en el séptimo día tendréis
convocación santa; ningún
trabajo servil habéis de
hacer.
Y
en el día de las primicias,
presentareis ofrenda
vegetal nueva al Eterno en
vuestra fiesta de las
semanas; convocación santa
será para vosotros; ningún
trabajo servil haréis.
Y presentaréis holocausto
para ser recibido con agrado
por el Eterno: dos novillos
jóvenes, un carnero y siete
corderos de un año;
y su ofrenda vegetal, tres
décimas partes (de efá) de
flor de harina de trigo
mezclada con aceites por
cada novillo, y dos décimas
por cada carnero,
y una décima por cada uno de
los siete corderos.
Y un cabrito para hacer
expiación por vosotros,
además del holocausto
continuo y su ofrenda
vegetal, habéis de ofrecer,
sin defecto para vosotros,
con sus libaciones.
Y en el séptimo mes, a
primero del mes, convocación
santa habrá para vosotros;
ningún trabajo servil
haréis; día
de toque de shofar
será para vosotros.
Y ofreceréis en holocausto
para ser aceptado con agrado
por el Eterno: un novillo
joven, un carnero y siete
corderos de un ano, sin
defecto.
Y como ofrenda vegetal de
flor de harina de trigo
mezclada con aceite, tres
décimas partes (de efá) por
el novillo, dos décimas por
el carnero
y una décima por cada uno de
los siete corderos;
y un cabrito como ofrenda
por el pecado, para hacer
expiación por vosotros,
además del holocausto del
inicio del mes y su ofrenda
vegetal, y del holocausto
continuo y su ofrenda
vegetal, juntamente con sus
libaciones, conforme a su
reglamento, para ser
aceptado con agrado; ofrenda
de fuego es para el Eterno.
Y en el décimo día de este
séptimo mes, convocación
santa será para vosotros, y
afligiréis vuestras almas;
ninguna clase de trabajo
haréis.
Y presentareis en holocausto
al Eterno, para ser recibido
con agrado: un novillo
joven, un carnero, siete
corderos de un año; sin
defecto serán para vosotros;
y la ofrenda vegetal de
ellos, de flor de harina de
trigo mezclada con aceite:
tres décimas partes (de efá)
por el novillo, dos décimas
por el carnero
y una décima por cada uno de
los siete corderos;
un cabrito como ofrenda por
el pecado, además de la
ofrenda por el pecado para
las expiaciones, y el
holocausto continuo y su
ofrenda vegetal, y las
libaciones de ellos.
Y el día quince del
séptimo mes, convocación
santa habrá para vosotros;
ningún trabajo servil
haréis, y celebraréis una
fiesta solemne al Eterno por
siete días.
Y presentaréis en
holocausto, como ofrenda de
fuego para ser aceptada con
agrado por el Eterno,
trece novillos jóvenes,
dos carneros, catorce
corderos de un año, sin
defecto serán.
Y su ofrenda vegetal, de
flor de harina de trigo
mezclada con aceite: tres
décimas (de efa) por cada
uno de los trece novillos,
dos décimas por cada uno de
los dos carneros,
y una décima por cada uno de
los catorce corderos;
y un cabrito como ofrenda
por el pecado, además del
holocausto continuo, y su
ofrenda vegetal y su
libación.
Y en el segundo día,
ofreceréis doce novillos
jóvenes, dos carneros,
catorce corderos de un año,
sin defecto;
y su ofrenda vegetal y sus
libaciones serán
correspondientes a los
novillos, a los carneros y a
los corderos, según el
número de ellos, conforme al
reglamento;
y un cabrito como ofrenda
por el pecado, además del
holocausto continuo, y su
ofrenda vegetal y sus
libaciones.
Y en el tercer día, once
novillos, dos carneros,
catorce corderos de un año,
sin defecto;
y su ofrenda vegetal y sus
libaciones serán
correspondientes a los
novillos, a los carneros y a
los corderos, según el
número de ellos, conforme al
reglamento;
y un cabrito como ofrenda
por el pecado, además del
holocausto continuo, y su
ofrenda vegetal y su
libación.
Y en el cuarto día, diez
novillos, dos carneros,
catorce corderos de un año,
sin defecto;
su ofrenda vegetal y sus
libaciones serán
correspondientes a los
novillos, a los carneros y a
los corderos, según el
número de ellos, conforme al
reglamento;
y un cabrito como ofrenda
por el pecado, además del
holocausto continuo, su
ofrenda vegetal y su
libación.
Y en el quinto día, nueve
novillos, dos carneros,
catorce corderos de un año,
sin defecto;
y su ofrenda vegetal y sus
libaciones serán
correspondientes a los
novillos, a los carneros y a
los corderos, según el
número de ellos, conforme al
reglamento;
y un cabrito como ofrenda
por el pecado, además del
holocausto continuo, su
ofrenda vegetal y su
libación.
Y en el sexto día, ocho
novillos, dos carneros,
catorce corderos de un año,
sin defecto;
y su ofrenda vegetal y sus
libaciones serán
correspondientes a los
novillos, a los carneros y a
los corderos, según el
número de ellos, conforme al
reglamento;
y un cabrito como ofrenda
por el pecado, además del
holocausto continuo, su
ofrenda vegetal y sus
libaciones.
Y en el séptimo día, siete
novillos, dos carneros,
catorce corderos de un año,
sin defecto;
y su ofrenda vegetal y sus
libaciones serán
correspondientes a los
novillos, a los carneros y a
los corderos, según el
número de ellos, conforme al
reglamento;
y un cabrito como ofrenda
por el pecado, además del
holocausto continuo, su
ofrenda vegetal y su
libación.
Y presentaréis en
holocausto, como ofrenda de
fuego para ser aceptada con
agrado por el Eterno, un
novillo, un carnero, siete
corderos de un año, sin
defecto;
su ofrenda vegetal y sus
libaciones serán
correspondientes al novillo,
al carnero y a los corderos,
según el número de ellos,
conforme al reglamento;
y un cabrito como ofrenda
por el pecado, además del
holocausto continuo, y su
ofrenda vegetal y su
libación.
Estos (sacrificios)
ofreceréis al Eterno en
vuestras fiestas solemnes,
además de vuestras
(ofrendas) de votos,
ofrendas voluntarias para
vuestros holocaustos,
vuestras ofrendas vegetales
y vuestras libaciones, y de
vuestros sacrificios de
paces.
Y dijo Moisés a los hijos de
Israel, conforme a todo lo
que el Eterno había ordenado
a Moisés.
Bendito seas Tu oh Eterno
nuestro Dios, Rey del
Universo que nos diste (Tu
Torah), la Toráh de la
Verdad, e implantaste en
nosotros la Vida Eterna.
Bendito seas, oh Eterno, que
nos concediste la Toráh.
(TODOS DICEN AMEN)
LECTURA DE LA HAFTARÁ
1 Reyes 18:46 - 19:21
Bendito seas Tú, Eterno Dios
nuestro y Rey del Universo,
que escogiste buenos
profetas y te complaciste en
sus palabras, que fueron
enunciadas con verdad.
Bendito seas Tú, Eterno, que
escogiste la Torah, a Moisés
Tu siervo, a Tu pueblo
Israel y a profetas de la
verdad y y de la rectitud.
Y el espíritu de la fuerza
del Eterno vino sobre Elías,
el cual ciñó sus lomos y
vino corriendo delante de
Ahab, hasta llegar a la
entrada de Jezreel.
E hizo saber Ahab a Jezabel
todo lo que Elías había
hecho, de cómo matara a
todos los profetas a espada.
Entonces envió Jezabel a
Elías un mensajero,
diciendo: Así me hagan los
dioses, y todavía más, si
mañana a estas horas yo no
hago con tu vida lo que
hiciste con ellos.
Viendo pues el peligro, se
levantó (Elías) y se fue
para salvar su vida, y vino
a Beer-Sheva, que pertenece
a Judá, y dejó allí a su
criado.
Y él se fue por el desierto
camino de un día, y vino y
se sentó debajo de un
enebro; y pidió para sí la
muerte y dijo: Baste ya, oh
Eterno; toma ahora mi alma,
porque yo no soy mejor que
mis padres.
Y echándose debajo del
enebro, se quedó dormido. Y
he aquí luego que un ángel
le tocó y le dijo: Levántate
y come.
Entonces él miró, y he aquí
a su cabecera una torta
cocida sobre las brasas, y
una botija de agua; y comió
y bebió y se volvió a
dormir.
Y volvió el ángel del Eterno
por segunda vez y le tocó y
le dijo: Levántate, come;
porque el viaje es demasiado
largo para ti.
Se levantó pues, y comió y
bebió; y caminó, con la
fuerza de aquella comida,
cuarenta días y cuarenta
noches, hasta el monte de
Dios, Horeb.
Y entró allí en una cueva,
donde pasó la noche. Y he
aquí que le vino la palabra
del Eterno y le dijo: ¿Qué
haces aquí, Elías?
Y él respondió: He sentido
celo para con el Eterno Dios
de las huestes; porque los
hijos de Israel han dejado
tu alianza, han derribado
tus altares y han matado a
espada a tus profetas; y yo
solo he quedado, y me buscan
para quitarme la vida.
Y El le dijo: Sal fuera y
ponte en el monte delante
del Eterno. Y he aquí que el
Eterno pasaba, y delante de
El un grande y fuerte
ejército de ángeles del
viento hendía los montes y
desmenuzaba las peñas; mas
el Eterno no estaba en el
ejército de ángeles del
viento. Y tras el viento,
vino un ejército de ángeles
del terremoto; mas el Eterno
no estaba en el ejército de
ángeles del terremoto.
Y tras el terremoto, vino un
ejército de ángeles del
fuego; mas el Eterno no
estaba en el ejército de los
ángeles del fuego. Y tras el
fuego, vino una voz suave de
los que loaban al Eterno.
Y cuando la oyó Elías,
envolvió su rostro con su
manto y salió y se paró a la
entrada de la cueva, y he
aquí que llegó una voz a él,
diciendo: ¿Qué haces aquí,
Elías?
Y él respondió : He sentido
celo para con el Eterno Dios
de las huestes; porque los
hijos de Israel han dejado
tu alianza, han derribado
tus altares y han matado a
espada a tus profetas; y yo
solo he quedado, y me buscan
para quitarme la vida.
Y le dijo el Eterno: Ve,
vuélvete por tu camino, por
el desierto de Damasco; y
cuando llegues allí ungirás
a Hazael por rey sobre
Siria.
Y a Jehú, hijo de Nimshí,
ungirás por rey sobre
Israel; y a Eliseo, hijo de
Shafat, de Abel-Mejolá,
ungirás para que sea profeta
en lugar de ti.
Y será que el que escapare
de la espada de Hazael, Jehú
lo matará; y el que escapare
de la espada de Jehú, Eliseo
lo matará.
Y Yo reservaré para Mí de
los que escaparen, siete mil
en Israel: todas las
rodillas que no se doblaron
ante Baal, y todas las bocas
que no lo besaron.
Y partió de allí (Elías) y
halló a Eliseo, hijo de
Shafat, que estaba labrando
con otros, cada uno con una
yunta de bueyes, en todo
doce yuntas frente a él,
estando él con la duodécima
yunta. Y Elías pasó junto a
él y echó su manto en
dirección a él.
Entonces dejando él los
bueyes, vino corriendo tras
de Elías y dijo: Te ruego
que me dejes besar a mi
padre y a mi madre, y luego
te seguiré. Y él le dijo: Ve
y vuelve, pues podrás hacer
milagros semejantes a los
que yo hice.
Y volvió Eliseo para seguir
a Elías, y tomó la yunta de
bueyes y los inmoló, y con
el arado de los bueyes coció
la carne de ellos y la dio
al pueblo para que comiese.
Después se levantó y fue
tras Elías, y le servía.
Bendito seas Tú, Eterno,
Dios nuestro y Rey del
Universo, fuerte de todos
los mundos, justo en todas
las generaciones; Dios fiel,
que dice y obra, que promete
y cumple, cuyas palabras son
verdad y justicia.
Fiel eres Tú, Eterno, Dios
nuestro, y tus promesas son
merecedoras de fe; ninguna
de Tus palabras dejará de
cumplirse, porque Tú eres
Dios y Rey fiel (y piadoso).
Bendito seas Tú, Eterno,
Dios fiel en todas tus
palabras. -Amen
Ten piedad de Sión, pues es
el hogar de nuestra vida, y
salva a esa ciudad afligida
de espíritu, pronto y en
nuestros días.
Bendito seas Tú, Eterno, que
alegras a Sión en sus hijos.
Alégranos, oh Eterno, Dios
nuestro, con la llegada de
Elías, tu profeta y
servidor, y con el reinado
de David tu ungido.
Llegue pronto su
advenimiento y haga
regocijar nuestros
corazones.
No permitas que extraños se
sienten en su trono, ni que
otros hereden de su gloria,
pues por tu santo nombre le
juraste que su luz jamás se
extinguirá.
Bendito seas Tú, Eterno,
Escudo de David.
RESUMEN DE LA PARASHA
Hashem le ordena a Moshé que le
informe a Pinjas que habrá de
recibir el "pacto de la paz" de
Hashem en recompensa por su acto
intrépido (ejecutar a Zimri y Kozbi,
la princesa midianita). Hashem le
ordena a Moshé que el pueblo
mantenga un estado de enemistad con
los midianitas, debido a que ellos
fueron los que incitaron al pueblo
judío a que pecara.
Moshé y Elazar reciben la orden de
contar al pueblo judío. La Torá
enumera los nombres de las familias
de cada una de las tribus. La
cantidad total de hombres aptos para
servir en el ejército es de 601.730.
Hashem le explica a Moshé el modo de
distribuir la Tierra de Israel a los
israelitas. Se registra la cantidad
de familias que componen la tribu
levita. Las hijas de Tzlofjad
presentan un reclamo ante Moshé: en
ausencia de un hermano varón,
reclaman para sí la porción de su
padre de la Tierra de Israel. Moshé
Le pregunta a Hashem cuál debe ser
el veredicto en tal caso, y Hashem
le responde que el reclamo de las
hijas es justo.
La Torá enseña las leyes y
prioridades que determinan el orden
de herencia. Hashem le ordena a
Moshé que suba a la montaña y
contemple la Tierra a la que el
pueblo judío pronto habrá de
ingresar, si bien el propio Moshé no
entrará a ella. Moshé Le pide a
Hashem que designe al líder que lo
sucederá, y Hashem elige a Yehoshua
ben Nun. Moshé designa a Yehoshua
como su sucesor, en presencia de
toda la nación. La parashá concluye
con enseñanzas especiales referidas
al servicio del Beit ha Mikdash.
COMENTARIO DE LA PARASHA
"Le estoy dando Mi pacto de paz"
(25:12)
"No hay nada más entero que un
corazón roto". Dichas fueron las
palabras del Rebe de Kotzk. No hay
nada que sea tan completo en su
devoción al Creador como un espíritu
contrito.
Cuando nos vemos a nosotros mismos
como seres perfectos, acabados,
entonces estamos a millones de
kilómetros de Hashem, porque nos
hemos transformado en el centro de
nuestro propio universo ilusorio.
Pero cuando tenemos roto el corazón,
y el espíritu humilde, entonces
podemos acercarnos a nuestro Padre
que está en el Cielo.
Si te fijas en un Sefer Torá, verás
que cuando la Torá se refiere a
Pinjas, dice "Yo (Hashem) le estoy
dando Mi pacto de shalom". La letra
vav de la palabra shalom está
partida en el medio. La letra vav es
como una persona. Es una línea
vertical derecha. Como alguien
parado erguido. El equivalente
numérico de vav es seis. El hombre
fue creado el sexto día. La letra
vav está "rota". Esto nos apunta a
que, para poder ser verdaderamente
shalem, (enteros), debemos estar
"quebrados", con el espíritu
contrito y humilde.
¿Por qué los Diez Mandamientos
fueron escritos en singular? Si les
fueron dados a todo el pueblo judío,
¿no deberían haber sido escritos en
plural? Los Diez Mandamientos están
escritos en singular para que
sintamos que nos fueron dados a cada
uno de nosotros por separado. Cada
individuo tiene la obligación de
cumplir con la Torá, sin que le
importe lo que hacen los otros.
En la vida, existe la gran tentación
de establecer nuestro nivel de
expectativa propia de acuerdo con
los standards de otras personas. "Si
el Sr. Goldberg da solamente $10.000
para caridad, y gana lo mismo que
yo, ¿por qué yo voy a ser más frum
(piadoso) que él?"
Los Diez Mandamientos fueron dados
en singular para enseñarnos que no
debemos fijarnos en lo que hacen los
demás, ni tampoco en lo que dejan de
hacer.
Pinjas vio que Moshé y Aarón y los
setenta ancianos estaban parados
viendo cómo Zimri cometía un grave
pecado, y ninguno hizo nada. Por
cierto que podría haberse dicho: "Si
Moshé y Aarón no hacen nada, ¿cómo
voy a ser yo más piadoso que ellos?"
Sin embargo, Pinjas tomó su lanza y
vengó el honor del Cielo sin
pensarlo dos veces, y sin fijarse en
lo que hacían o dejaban de hacer los
otros.
Es por ese motivo que la Torá dice:
"él demostró celo por su Dios".
Pinjas actuó como si Hashem fuera su
Dios, y no hubiera nadie más en el
mundo que pudiera llevar a cabo esa
tarea.
Jomat Esh
"...Mi pacto de paz" (25:12)
La recompensa de Pinjas por haber
vengado el honor del Cielo al
ejecutar a Zimri y Kozbi fue "Mi
pacto de paz".
¿No es irónico que la recompensa por
una muerte violenta sea "un pacto de
paz"?
La palabra hebrea "shalom" significa
más que simple paz. También denota
perfección. Algo acabado, íntegro.
Toda paz que no es perfecta no es en
verdad paz. Si algo es perfecto,
significa que solamente puede ser
perfecto de un solo modo, del modo
en que lo es. Si también pudiera ser
perfecto de otra forma, entonces no
hay tal perfección.
Solamente puede haber Una Perfección
y Una Integridad, y por lo tanto,
solamente puede haber Una Paz
Verdadera, la Paz de Hashem, ya que
únicamente "El Que hace la paz en
Sus reinos exaltados, El hará la paz
para nosotros y para todo Israel".
El apaciguamiento no es la paz, y
jamás conduce a la paz. No obstante,
el acto de celo que está desprovisto
de una intención pura puede llegar a
convertirse en un crimen. Por ese
motivo, la Torá señala que Pinjas
actuó "para su D-os", vale decir,
que no tenía ninguna otra motivación
más que cumplir con la voluntad del
Eterno. Unicamente cuando nuestras
intenciones son absolutamente puras,
el celo puede conducir a "un pacto
de paz".
el cual será para él y para
sus descendientes después de
él,
pacto de sacerdocio
perpetuo.
Porque él celó por su Dios,
e hizo expiación por los
hijos de Israel.
Antes de este incidente, el
sacerdocio le fue conferido solo a
Aharon y a sus hijos Elazar e
Itamar, y tambien por caracter
hereditario- a los hijos de ellos
que nacieran despues de su
consagracion como Sacerdotes. Pinjas
habia nacido antes, y por eso habia
quedado excluido; pero en merito de
su actitud, tambien a el y a sus
descendientes se les confirio el
honor.
Afligid a los Midianitas
Dios ordenó la guerra contra los
midianitas. El exegeta Rambán hace
la siguiente observación: '¿Por qué
solamente contra los midianitas y no
también contra los moabitas, ya que
Moav fue quien contrató a Balaam
para maldecir a Israel?' Y explica:
'Esta diferencia se debe al hecho de
que los moabitas temían al pueblo de
Israel, y su miedo era un miedo
material ante su poder; el temor
político y nacional que puede tener
una nación por otra más fuerte,
mientras que los midianitas odiaban
al pueblo de Israel. Sus tierras no
se hallaban en el camino por donde
habían de pasar los hebreos para
llegar a Canaán, y por tanto su país
no estaba en peligro. Aun así, los
midianitas trataron de aniquilar a
Israel, y como no podían hacerlo por
la fuerza, usaron el medio de la
corrupción. Fue por esto por lo que
la ira del Eterno cayó solamente
contra Midian y no contra Moav'. Por
otra parte, vemos en el Deuteronomio
que Dios prohibió a Israel hacer la
guerra contra Moav (Deuteronomio 2,
9), y el Talmud (Babá Kamá. 38) da
la segunda razón: 'Porque de Moav
habría de nacer Ruth y de su
descendencia el rey David, de cuya
estirpe nacerá el Mesías'. Si bien
Baal Peor era un idolo moavita,
fueron los midianitas los que
planearon utilizarlo como medio para
ser idolatrado por los israelitas. Y
si bien Moav hostilizo a Israel
antes que Midian (Números 22:3,4), y
si bien fueron las mujeres moavitas
antes que las midianitas las que
sedujeron a los israelitas, no
obstante Hashem evito destruir al
pueblo de Moav por causa de Ruth.
26:3 - Sobre la margen
opuesta a Yerijó. Yerijó esta al
norte del Mar Muerto, sobre la
margen occidental del Rio Jordan, en
territorio de Israel. El episodio
narrado en el versículo 26:3
acontecio sobre la margen opuesta,
sobre la margen oriental -en
territorio de la actual Jordania-
antes de cruzar el citado cauce
hacia la Tierra Prometida.
Fueron contados cuarenta mil
quinientos
26:18 El Midrash (Bamidbar. Rabá.
21,5) escribe que en todo lugar
donde los israelitas sufrieron una
mortandad, Dios ordenó después
contarlos, comparando el asunto con
el de un pastor en cuyo rebaño
entraron lobos y comieron parte de
las ovejas. Al desaparecer los
lobos, el pastor cuenta nuevamente
las ovejas para saber cuántas
quedaron vivas. Otra explicación del
mismo Midrash dice: Los israelitas
que salieron de Egipto fueron
entregados por Dios a Moisés
contados (ver Éxodo 12, 37). Ahora
que Moisés se encontraba al final de
sus días, tenía que entregarlos a
Dios también contados. La tercera es
la de que la Torah, al enumerar aquí
las familias de Israel poco después
del asunto de Peor, quiere demostrar
que éstas conservaron siempre su
pureza familiar y su integridad
moral. El yerro de Zimrí (capítulo
25, 14) fue uno de los casos
singulares en la historia de Israel,
por lo cual causó gran indignación
en la mayoría del pueblo ya que
generalmente éste conservó intacta
la pureza familiar.
Yashuv, la familia de los Yashuvitas
26:24 - Este es el mismo Yov hijo
de Isajar citado en el cap. 46,
verso 13 de Génesis. Se le agregó
esta letra por ser un asiduo
estudiante de la Yeshivá (Academia
Religiosa). Otra versión afirma que
su padre, para que no se confundiese
su nombre con el de un ídolo
homónimo, le pasó esta letra de su
nombre. Por ello, Isajar (Yissajar),
que muchos leen Yissasjar, lo
pronuncian, después de este
versículo, con una ese menos:
Yisajar.
Los hijos de Asher, por sus
familias:
De Yimnah, la familia de
Yimnah;
de Yishví, la familia de
los yishvitas; de Beriá, la
familia de los benítas;
De Yimná, la familia de Yimnah
26:44 - Al contar a las
familias de las tribus, la Sagrada
Escritura las denomina en hebreo
así: Janoj, hajanojy; Pahí, hapaluy,
etc. (capítulo 26, 5), de manera que
la primera y la última letra del
segundo nombre hebreo formase el
nombre de Dios, Yah (Eterno),
atribuyendo de este modo la familia
al Eterno. (La palabra Halelu-Yah,
por ejemplo, significa 'load a
Dios'). Inspirado por estos términos
que contienen el nombre de Dios, el
rey David calificó a las tribus de
Israel como las tribus del Eterno,
cuando dice: 'Y allá subieron las
tribus, las tribus del Eterno Shivté
Yah), (Salmo 122). Pero en el caso
de la familia de Yimnah no hubo
necesidad de decir hayimny, ya que
en la misma palabra Yimnah, la
primera y última letras forman el
nombre de Dios (Rashí).
Y éstos son los que fueron
contados de Leví,
por sus familias: de
Guereshón, la familia de los
guereshunnitas; de Kehat, la
familia de los kehatitas; de
Merarí, la familia de los
meraritas.
Contados de Leví
26:57 - Vemos que en el censo
hecho por Moisés- en el segundo año
de la salida de Egipto (ver Números
1, 47) había un total de 603,550
hombres a partir de los 20 años,
cuantos eran válidos para la guerra
sin contar la tribu de Leví. Unos 38
años después, en el censo efectuado
(capítulo 26, 51), hubo una
disminución de 1.820 hombres.
Notamos también que las tribus de
Rubén, Simón, Gad, Efraín y Naftalí
fueron las que decrecieron. El censo
de los levitas fue hecho
separadamente a causa de que se
contaba a sus varones a partir de la
edad de un mes, y también porque
según la Torah (capítulo 26, 62), no
recibirían tierra en el reparto del
territorio de Canaán.
Nuestro padre murió en el
desierto, y él no estuvo en
la asamblea de los que se
juntaron contra el Eterno,
en el grupo de Coré, sino
que
murió en su propio pecado,
y no tuvo hijos.
Murió en su propio pecado
27:3 - Tzelofjad, padre de estas
muchachas que se presentaron ante
Moisés y Elazar reclamando el
derecho de su herencia, era, según
el Rabí Akivá, aquel hombre que
cogía leña en día de sábado, y fue
por ello condenado a muerte (ver
Números 25, 32-36) ; pero según el
Rabí Shimón, Tzelofjad fue uno de
los que se encapricharon por subir a
la cumbre del monte y cayeron
muertos en la lucha contra los
amalekitas y los cananeos (ver
Números 14, 44-45).
La causa de ellas ante el Eterno
27:5 .- De acuerdo con el Midrash,
las hijas de Tzelofjad se
presentaron primero a los capitanes
de diez, mas éstos rehusaron decidir
sobre el caso, diciendo que eso
competía a una autoridad superior.
Ellas consultaron seguidamente con
los capitanes de cincuenta, de los
cuales recibieron la misma
respuesta. Las muchachas continuaron
presentando su reclamo ante los
capitanes de cien, y siguieron
ascendiendo cada vez en la escala de
las autoridades, pero todas se
declaraban incompetentes para
solucionar el caso, llegando así
hasta Moisés. El modesto legislador,
profundo conocedor de los
sentimientos humanos, no queriendo
herir la sensibilidad de los
diversos capitanes consultados,
respondió a las hijas de Tzelofjad:
'Yo tampoco soy apto para
pronunciarme al respecto; existe un
Juez más eminente que yo'.
Y llevó así su causa ante el Eterno
(verso 5).
El Eterno, Dios de los espíritus
27:16 - Dios ordenó a Moisés subir
al monte Avarim (monte Novo) y ver
la tierra que iba a dar a los hijos
de Israel, informándole que no
tendría la ventura de entrar en la
tierra prometida. Moisés, en vez de
recriminar y quejarse, suplica a
Dios que no abandone el rebaño que
le fue confiado, y que designe a un
nuevo pastor. 'He aquí un ejemplo de
sacrificio absoluto a la causa
pública', nos dice el Midrash
(Yalcut 776). Los grandes hombres
dejan de lado sus propios intereses
para ocuparse de aquéllos de los
demás. Cuando Moisés pidió un
sucesor, se dirigió al Eterno
calificándolo de 'Dios de los
espíritus de toda criatura' (verso
16), pues sólo Dios conoce los
corazones, la inteligencia, los
sentimientos de cada uno, y sabe
quién es apto para ser jefe. El
conoce el tipo de hombre que se
requiere para ser guía espiritual.
Moisés pide para Israel un guía que
esté animado por el espíritu de
Dios, esto es, que conozca
enteramente la naturaleza humana y
la índole de cada oveja de su
rebaño, que sepa soportar el
carácter de cada uno. Este es el
guía infalible, el pastor ideal de
una comunidad.
Y él se presentará delante
de Elazar el sacerdote, el
cual consultará por él
el juicio de los Urim
delante del Eterno.
Conforme a su respuesta han
de salir y conforme a su
respuesta han de entrar él y
todos los hijos de Israel
juntamente con él,
El juicio de los Urim
27:21 La tradición dice que
estas cosas constituyeron un secreto
revelado solamente a Moisés. La
versión aramea de Yonatán Ben Uziel
traduce la palabra urim como or
(luz), y tummim como tam (íntegro):
luz e integridad. Pero la versión de
los Setenta traduce estas dos
palabras como "revelación" y
"verdad". El Talmud (Yomá 73:)
escribe que el Tetragrámaton (el
nombre del Eterno compuesto de
cuatro letras) estaba escrito dentro
de los dobleces del Pectoral,
gracias a lo cual algunas letras de
los nombres de las doce tribus
brillaban, y el sacerdote las
juntaba con inspiración divina para
que formasen la respuesta a lo que
se deseaba saber. Además de los
nombres de las doce tribus, el
pectoral contenía, en la parte
superior, los nombres de Abraham,
Isaac y Jacob, y en la parte
inferior las palabras Shivté Yisrael
(tribus de Israel), para que así no
faltase ninguna de las letras del
alfabeto hebreo. A los urim y tummim
se les consultaba en circunstancias
extraordinarias. Moisés no hizo uso
de ellos, y Josué fue el primero en
hacerlo en ocasión del reparto de
tierras y en el caso del anatema de
Aján (Josué 7, 14 - 18). El rey Saúl
no recibió respuesta de los urim y
tummim (1 Samuel, 28, 6), y fue por
eso por lo que consultó a la
pitonisa. El rey David fue atendido
varias veces, pero después de él no
hubo ningún otro rey que los
utilizara.
Levítico, 8, 8.
Este será el holocausto de
cada sábado, además del
holocausto continuo
y su libación.
Holocausto contínuo
28:10 - Los sacrificios diarios se
llamaban temidin (continuos) -tamid,
singular-. En los días festivos se
agregaban a estos otros sacrificios
llamados musafim (adicionales)
-musaf, singular-.
Y en
los principios de vuestros
meses
presentaréis en holocausto
al Eterno dos novillos
jóvenes y un carnero, con
siete corderos de un año,
sin defecto;
Los principios de vuestros meses
28:11 - El primer día de cada
mes hebreo se denomina rosh jódesh
(cabeza de mes). En los meses de
treinta días, el trigésimo es
también considerado rosh jódesh, así
como el primer día del mes
siguiente. Rosh jódesh es un día
semifestivo. Antiguamente se
celebraban banquetes en la casa del
rey y en las de todas las familias
(1 Samuel 20, 27). Se acostumbraba
visitar en este día a los profetas y
a las personalidades de aquellos
tiempos (2 Reyes 4, 23). Las mujeres
israelitas tenían la costumbre de
abstenerse de hacer trabajo en la
noche de rosh jodesh.
Ofrenda por el pecado
28:22 - Se ofrecía un sacrificio
por el pecado en cada fiesta
(excepto en sábado), para expiar los
pecados involuntarios de impureza.
Y
en el día de las primicias,
presentareis ofrenda
vegetal nueva al Eterno en
vuestra fiesta de las
semanas; convocación santa
será para vosotros; ningún
trabajo servil haréis.
En el día de las Primicias
28:26 - El día llamado yom
habicurim (día de las primicias) es
la fiesta de shavuot (de las
semanas), en la cual se ofrecían en
el santuario los dos panes hechos de
trigo de la nueva cosecha,
denominados sheté haléjem (los dos
panes), y la primicia de los frutos.
Y en el séptimo mes, a
primero del mes, convocación
santa habrá para vosotros;
ningún trabajo servil
haréis; día
de toque de shofar
será para vosotros.
Día de toque de Shofar
29:1 - La fiesta de Rosh
Hashaná (cabeza del año) se llama en
la Escritura Sagrada, de yom teruá
(día de toque), o zijerón teruá
(recuerdo del toque). Este toque se
hacía por medio de un cuerno de
carnero llamado shofar. Sobre el
origen de esta palabra hay diversas
opiniones. Algunos dicen que procede
de shuparo, nombre dado a cierta
raza de comero de grandes cuernos.
Otros exegetas pretenden atribuir la
etimología de shofar al vocablo
arameo shaper, que significa
'mejorar', 'embellecer', 'adornar',
ya que el cuerno constituye una
especie de adorno para el animal que
lo tiene. Una tercera opinión
explica que el shofar deriva de
shefoféret (canal o tubo). Es
curiosa la semejanza de la palabra
shofar con chifre (shifre) en
portugués, que significa
cuerno.Entre las numerosos
explicaciones dadas acerca del toque
de shofar, existe la del recuerdo de
la máxima prueba de obediencia y
lealtad para con Dios demostrada por
el patriarca Abraham cuando llevó al
altar del sacrificio a su único hijo
Isaac, a quien en el instante
decisivo Dios ordenó sustituir por
un carnero. Al conmemorar este
acontecimiento con el toque del
shofar, queremos representar la
ofrenda de nosotros mismos hacia un
ideal divino.
Y presentaréis en
holocausto, como ofrenda de
fuego para ser aceptada con
agrado por el Eterno,
trece novillos jóvenes,
dos carneros, catorce
corderos de un año, sin
defecto serán.
Trece novillos jóvenes
29:13 - Los hombres de la
Gran Asamblea, Ezrá el Escriba,
Nehemías y sus compañeros, hasta la
época de Simón el Justo, sumo
sacerdote que vivió en los años
310-291 antes de la Era Común,
recibieron el conjunto doctrinal
conservado hasta allí y lo adaptaron
a las condiciones nuevas de sus
épocas, transmitiéndolo así a los
rabinos que les sucedieron. Ellos
sustituyeron el precepto de los
sacrificios que se hacían en el
Templo por oraciones, basándose en
lo que escribió el profeta (Oseas,
15, 3): 'y pagaremos por los
novillos con la oración de nuestros
labios'. Por su parte, los rabinos
del Talmud elevaron el valor de los
rezos, y sobre todo el estudio de la
Torah, más que el de la ofrenda de
sacrificios. El rabino Ray Sheshat,
cuando ayunaba, acostumbraba
pronunciar estas palabras después de
la oración: '¡Señor del mundo! En el
tiempo en que existía el Santuario,
cuando un hombre pecaba y ofrecía un
sacrificio, el sebo y la sangre de
la ofrenda quemada, hacían que su
pecado fuese perdonado. Ahora que yo
ayune, disminuyó de mi cuerpo mi
sebo y mi sangre. Te ruego, oh
Eterno, que consideres este sebo y
sangre disminuidos, como si te los
hubiese ofrecido sobre el altar, y
concédeme tu perdón' (Berajot 17).
El Rabí Eliézer solía decir: 'El
rezo es superior a los sacrificios'
(Berajot 32:).
Ningún trabajo servil haréis
Según el Midrash (Bamidbar 21),
durante los siete días de Sucot se
ofrecían setenta holocaustos por la
paz y el bienestar de las setenta
naciones existentes en el mundo.
Pero los sacrificios del octavo día
de esta fiesta se dedicaban
solamente al pueblo de Israel. Es
por ello por lo que el versículo 35
dice lajem (para vosotros).
COMENTARIO A LA HAFTARÁ
Así como Pinejás no se acobardó y
protegió la lealtad del Pueblo Judío
hacia Dos, desafiando a un príncipe
de Israel y a una princesa Moavita,
así también en la Haftará, Eliahu no
dudó en desafiar al Rey Ajav y a su
malvada reina Izevel. En tiempos más
recientes, uno de los más grandes
protectores de la ciudad fue Rabbí
Iosef Jaim Sonnenfeld de Jerusalem.
El fue muy conocido por sus
vigorosos esfuerzos para mantener la
santidad del Judaísmo en contra de
aquellos que atentaban con
secularizar y degradar su santidad.
Es por eso que frecuentemente
hablaba palabras de "fuego". Una vez
se le preguntó "No es el camino de
un tzadik tratar de mostrar las
acciones del Pueblo Judío de una
manera favorable, para encontrar un
camino que permita pensar
favorablemente hacia ellos? El
respondió "Ni un día ha pasado sin
que yo haya suplicado a Dos con
lágrimas y Salmos para que El vea
favorablemente las acciones de todo
el pueblo, aún de las peores
personas. Pero eso es sólo entre Dos
y yo. En relación a las personas
mismas, yo estoy obligado a
llamarles la atención con las
palabras más rigurosas y duras, para
que otros no sigan esos ejemplos, y
para que ellos puedan remediar sus
actos y arrepentirse.
"Diez milagros ocurrieron para
nuestros antepasados en Egipto"
(Avot 5:4)
Los diez milagros fueron que no
sufrieron ninguna de las diez plagas
que atacaron a la tierra de Egipto y
a su población. Respecto de todas
las plagas la Torá dice que no
alcanzaron a los Israelitas excepto
por la de los piojos, que no es
mencionada. Como es imposible que
los Israelitas sufrieron de una
plaga dirigida a sus opresores
debemos concluir diciendo que
realmente la plaga llegó a ellos
pero no los afectó.
Antes de que Yo te formara en el
vientre, te conocí; y antes de que
salieras del vientre materno, te
consagré y te constituí profeta para
las naciones.
Escrito y Recopilado por: Ravino
Yaakov Asher Sinclair en Jerusalem
Editado por el maestro Eliyahu
BaYonah ben Yosef director de la
Organización Shalom Haverim de
Monsey, New York.