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Parashá • Génesis 6:9 – 11:32

Aliyot Noaj — Lectura clásica (v-v)

Por Eliyahu BaYona Ben Yosef · Director Shalom Haverim Org., New York

Diluvio • Arca • Arco Iris

Aliyot Noaj (נֹחַ)

Formato clásico en español con transliteración hebrea (v-v).

Recordatorio: Pronunciación Sefardí (הגייה ספרדית) / Sephardic pronunciation.

PRIMERA ALIÁ

Recitar la Brajá de Inicio

6:9 Eleh toldot Noaj Noaj ish tsadik tamim hayah bedorotav; et-ha’Elohim hithalej Noaj.
Estas son las generaciones de Noaj. Noaj fue un hombre justo, íntegro en sus generaciones; con Elohim anduvo Noaj.

6:10 Vayoled Noaj shloshá vanim: et-Shem, et-Jam ve’et-Yafet.
Noaj engendró tres hijos: Shem, Jam y Yáfet.

6:11 Vatishajet ha’árets lifnéi ha’Elohim; vatimale ha’árets jamás.
La tierra se corrompió delante de Elohim y la tierra se llenó de violencia.

6:12 Vayar Elohim et-ha’árets vehiné nishjatáh, ki hishjit kol-basar et-darkó al ha’árets.
Elohim vio la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.

6:13 Vayomer Elohim le-Noaj: Kets kol-basar ba lefanái, ki mal’áh ha’árets jamás mipenéihem; vehineni mashjitam et-ha’árets.
Y dijo Elohim a Noaj: El fin de toda carne ha llegado ante Mí, porque la tierra está llena de violencia por causa de ellos; y he aquí que los destruiré con la tierra.

6:14 Asé lejá tevát atséi gófer; kinim ta’asé et-ha-tevá; vejafartá otah mibáit umiJuts bakófer.
Haz para ti un arca de madera de gófer; harás compartimentos en el arca y la cubrirás por dentro y por fuera con brea.

6:15 Vezé asher ta’asé otá: shelosh me’ot amá órej ha-tevá, jamishim amá rojvá, ush’loshim amá komatá.
Así la harás: trescientos codos de largo tendrá el arca, cincuenta codos su ancho y treinta codos su altura.

6:16 Tsóhar ta’asé la-tevá; ve-el amá tejalénah milmá’lah; u-fétaj ha-tevá betzidá tasím; tajtím, shníim, ushlishím ta’aséh.
Harás una claraboya para el arca y la terminarás a un codo de la parte alta; la puerta del arca la pondrás a su lado, y harás pisos: bajo, segundo y tercero.

6:17 Va’ani hineni mevî et-hamabúl mayim al-ha’árets, leshajet kol-basar asher-bó rúaj jayim tajat hashamaim; kol asher ba’árets yigvá.
Y he aquí que Yo traigo el mabul, aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en la cual hay espíritu de vida debajo de los cielos; todo lo que hay en la tierra perecerá.

6:18 Va-hakimotí et-berití itaj; u-vatá el-ha-tevá atá u-vanéja ve-ishtéja u-neshé vanéja itaj.
Pero estableceré Mi pacto contigo; y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo.

6:19 U-mikol ha-jay, mikol-basar, shenáyim mikol taví el-ha-tevá le-hajayót itaj; zajar u-nekevá yihyú.
De todo ser viviente, de toda carne, dos de cada especie llevarás al arca para preservarlos contigo con vida; macho y hembra serán.

6:20 Min ha-of leminéhu, u-min ha-behemá leminá, u-mikol remés ha-adamá leminéhu—shenáyim mikol yavo’ú eléja le-hajayót.
De las aves según su especie, de los cuadrúpedos según su especie, y de todo reptil de la tierra según su especie: dos de cada uno vendrán a ti para preservarlos con vida.

6:21 Ve-atá kaj-lejá mikol ma’ajal asher ye’ájel, ve-asáfta eléja; vehayá lejá ve-lahem le-ojlá.
Y tú toma para ti toda clase de alimento que se come y almacénalo contigo; y te servirá a ti y a ellos como comida.

6:22 Vaya’as Noaj ke-jol asher tzivá oto Elohim; ken asá.
Noaj hizo conforme a todo lo que Elohim le había ordenado; así lo hizo.

El Maftir debe recitar la Brajá de Cierre

SEGUNDA ALIÁ

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7:1 Vayomer Adonay le-Noaj: Bo atá ve-jol beytéja el-ha-tevá, ki otjá ra’ití tsadik lefanay bador hazé.
Y dijo Adonay a Noaj: Entra tú y toda tu casa en el arca, pues te he visto justo ante Mí en esta generación.

7:2 Mikol ha-behemah ha-tehorá tikaj lejá shiv’á shiv’á ish ve-ishtó, u-min ha-behemah asher lo tehorá hi shenáyim ish ve-ishtó.
De todo animal puro tomarás para ti siete y siete, macho y hembra; y de los que no son puros, dos, macho y hembra.

7:3 Gam me-of hashamayim shiv’á shiv’á zajár u-nekévah le-jayót zerá al-penéi kol ha’árets.
También de las aves de los cielos siete de cada una, macho y hembra, para mantener viva su descendencia sobre la faz de la tierra.

7:4 Ki le-yamim od shiv’á anokhí mamtír al ha’árets arba’ím yom ve-arba’ím laylá, u-majití et-kol ha-yekum asher asíti me-al penéi ha-adamah.
Porque dentro de siete días haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches, y borraré todo ser viviente que he hecho de sobre la tierra.

7:5 Vaya’as Noaj ke-jol asher tzivahu Adonay.
Noaj hizo conforme a todo lo que le ordenó Adonay.

7:6 Ve-Noaj ben-shésh me’ót shaná; ve-ha-mabúl hayá mayim al ha’árets.
Noaj tenía seiscientos años cuando vino el Diluvio de aguas sobre la tierra.

7:7 Vayavó Noaj u-vanáv ve-ishtó u-neshé vanáv itó el-ha-tevá mi-penéi mei ha-mabúl.
Noaj, sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos entraron al arca a causa de las aguas del Diluvio.

7:8 Min ha-behemah ha-tehorá u-min ha-behemah asher eynenah tehorá, u-min ha-of ve-kol asher romes al ha-adamah…
De los animales puros y de los que no son puros, de las aves y de todo lo que se arrastra sobre la tierra…

7:9 Shenáyim shenáyim ba’ú el-Noaj el-ha-tevá, zajár u-nekévah, ka’asher tzivá Elohim et-Noaj.
Dos por dos vinieron a Noaj al arca, macho y hembra, como Elohim le había ordenado.

7:10 Vayehi le-shiv’at ha-yamim, u-mei ha-mabúl hayú al ha’árets.
Y sucedió que, pasados los siete días, las aguas del Diluvio estuvieron sobre la tierra.

7:11 Bishnat shésh me’ót shaná le-jayéi Noaj, ba-jódesh ha-shení, be-shiv’á asar yom la-jódesh; bayom hazé nivke’ú kol ma’ayanot tehom rabá, va-arubot hashamayim niftajú.
En el año seiscientos de la vida de Noaj, en el segundo mes, a los diecisiete días del mes, en aquel día fueron rotas todas las fuentes del gran abismo y las ventanas de los cielos se abrieron.

7:12 Vayehi ha-gueshem al ha’árets arba’ím yom ve-arba’ím laylá.
Y la lluvia fue sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches.

7:13 Be’étsem hayom hazé ba Noaj ve-Shem, ve-Jam, ve-Yáfet benéi Noaj, ve-éshet Noaj, u-shelóshet neshéi vanáv itám, el-ha-tevá.
En aquel mismo día entraron Noaj, Shem, Jam y Yáfet, los hijos de Noaj, su mujer y las mujeres de sus hijos, con ellos al arca.

7:14 Hemá ve-kol ha-jayá le-miná, ve-kol ha-behemah le-miná, ve-kol ha-remes ha-romés al ha’árets le-minéhu, ve-kol ha-of le-minéhu, kol tsipor kol kanáf.
Ellos y toda bestia según su especie, y todo animal según su especie, y todo reptil que se arrastra sobre la tierra según su especie, y toda ave según su especie, toda ave de toda clase.

7:15 Vayavó’ú el-Noaj el-ha-tevá shenáyim shenáyim, mi-kol ha-basar asher-bó rúaj jayim.
Y vinieron a Noaj al arca de dos en dos, de toda carne en la cual hay espíritu de vida.

7:16 Ve-ha-ba’ím zajár u-nekévah mi-kol ha-basar ba’ú ka’asher tzivá oto Elohim; va-yisgor Adonay ba’adó.
Y los que entraron, macho y hembra de toda carne, entraron como Elohim le había ordenado, y Adonay cerró sobre él para protegerlo.

El Maftir debe recitar la Brajá de Cierre

TERCERA ALIÁ

Recitar la Brajá de Inicio

7:17 Vayehi ha-mabúl arba’ím yom al ha’árets; va-yirbú ha-mayim va-yis’ú et-ha-tevá, va-tarom me-al ha’árets.
Y fue el Diluvio cuarenta días sobre la tierra; crecieron las aguas y levantaron el arca, y ésta se alzó por encima de la tierra.

7:18 Va-yigberú ha-mayim va-yirbú me’od al ha’árets, va-telej ha-tevá al-penéi ha-mayim.
Las aguas se fortalecieron y aumentaron mucho sobre la tierra, y el arca se desplazaba sobre la superficie de las aguas.

7:19 Ve-ha-mayim gaverú me’od me’od al ha’árets, va-jejusu kol-heharim ha-gevohim asher-taját kol ha-shamayim.
Y las aguas crecieron mucho, muchísimo sobre la tierra, y fueron cubiertos todos los montes altos que estaban debajo de los cielos.

7:20 Jameish esreh amá mil-malá gaverú ha-mayim, va-jejusu he-harim.
Quince codos por encima crecieron las aguas, y los montes fueron cubiertos.

7:21 Va-yigvá kol-básar ha-romes al ha’árets, ba-of, u-va-behemah, u-va-jayá, u-ve-jol ha-sherets ha-shoretz al ha’árets, ve-jol ha-adam.
Y murió toda carne que se movía sobre la tierra: aves, ganado, animales salvajes, reptiles y todo ser humano.

7:22 Kol asher nishmat rúaj jayim be-apav, mi-kol asher be-jaravá, metú.
Todo lo que tenía aliento de vida en sus narices, de todo lo que estaba en tierra seca, murió.

7:23 Va-yimaj et-kol ha-yékum asher al-penéi ha-adamah, me-adam ad behemah, ad-remes ve-ad-of hashamayim; va-yimajú min-ha’árets, va-yisha’er aj Noaj, va-asher ito ba-tevá.
Y fue destruido todo ser que había sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta los animales, reptiles y aves de los cielos; y fueron borrados de la tierra. Solo Noaj quedó, y los que estaban con él en el arca.

7:24 Va-yigberú ha-mayim al ha’árets jamishim u-me’at yom.
Y las aguas prevalecieron sobre la tierra ciento cincuenta días.

8:1 Va-yizkor Elohim et-Noaj, ve-et kol ha-jayá, ve-et kol ha-behemah asher ito ba-tevá; va-ya’aver Elohim rúaj al ha’árets, va-yashokú ha-mayim.
Y Elohim se acordó de Noaj, de todos los animales y de todo el ganado que estaba con él en el arca; hizo pasar un viento sobre la tierra, y las aguas decrecieron.

8:2 Va-yisajrú ma’ayanot tehom, va-arubot hashamayim; va-yikale ha-geshem min-hashamayim.
Se cerraron las fuentes del abismo y las ventanas de los cielos, y se detuvo la lluvia del cielo.

8:3 Va-yashuvú ha-mayim me-al ha’árets haloj va-shov; va-yajserú ha-mayim mi-ketz jamishim u-me’at yom.
Las aguas se retiraron de sobre la tierra, yendo y volviendo; y disminuyeron al cabo de ciento cincuenta días.

8:4 Va-tanaj ha-tevá ba-jódesh hashvi’í, be-shiv’á asar yom la-jódesh, al harey Ararat.
El arca descansó en el mes séptimo, a los diecisiete días del mes, sobre los montes de Ararat.

8:5 Ve-ha-mayim hayú haloj ve-jasor ad ha-jódesh ha’asirí; ba’asirí, be-ejad la-jódesh, nir’ú rashei he-harim.
Las aguas continuaron menguando hasta el décimo mes; en el primer día del décimo mes se vieron las cimas de los montes.

8:6 Va-yehi mi-ketz arba’ím yom, va-yiftaj Noaj et-jalón ha-tevá asher asá.
Y sucedió que al cabo de cuarenta días Noaj abrió la ventana del arca que había hecho.

8:7 Va-yeshalaj et-ha-orev, va-yétze yatsó va-shov, ad yevoshet ha-mayim me-al ha’árets.
Envió al cuervo, el cual salió y anduvo yendo y viniendo hasta que se secaron las aguas de la tierra.

8:8 Va-yeshalaj et-ha-yoná me’itó, li-r’ot ha-kalú ha-mayim me-al penéi ha-adamah.
Envió también la paloma para ver si las aguas se habían retirado de la superficie de la tierra.

8:9 Ve-ló matz’á ha-yoná manoaj le-kaf ragláj, va-tashov eláv el-ha-tevá, ki mayim al penéi kol ha’árets; va-yishlaj yadó, va-yikajéha, va-yavéha eláv el-ha-tevá.
Mas la paloma no halló dónde posarse, y volvió a él, al arca, porque las aguas cubrían toda la tierra; él extendió su mano, la tomó y la trajo consigo al arca.

8:10 Va-yajel od shiv’at yamim ajerim, va-yosef shelaj et-ha-yoná min-ha-tevá.
Esperó aún otros siete días y volvió a enviar la paloma fuera del arca.

8:11 Va-tavó eláv ha-yoná le’et erev, ve-hinné ale-zayit taraf be-fíha; va-yéda Noaj ki kalu ha-mayim me-al ha’árets.
Y la paloma volvió a él al atardecer, y he aquí que traía en su pico una hoja de olivo arrancada; y supo Noaj que las aguas se habían retirado de la tierra.

8:12 Va-yajel od shiv’at yamim ajerim, va-yeshalaj et-ha-yoná, ve-ló yasfá shuv eláv od.
Esperó otros siete días más, y envió la paloma, y ya no regresó más a él.

8:13 Va-yehi be-achat ve-shésh me’ót shaná, ba-rishón, be-ejad la-jódesh, jarvú ha-mayim me-al ha’árets; va-yasar Noaj et-mijse ha-tevá, va-yar, ve-hinné jarvá penéi ha-adamah.
Y fue en el año seiscientos uno, en el primer mes, al primer día del mes, que se secaron las aguas de la tierra; Noaj quitó la cubierta del arca y miró, y he aquí la tierra estaba seca.

8:14 U-va-jódesh ha-shení, be-shiv’á ve-esrím yom la-jódesh, yavéshá ha-árets.
Y en el segundo mes, a los veintisiete días del mes, la tierra estaba completamente seca.

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CUARTA ALIÁ

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8:15 Va-yedaber Elohim el-Noaj lemor.
Y habló Elohim a Noaj, diciendo:

8:16 Tzé min-ha-tevá atá ve-ishtejá u-vanéja u-neshé vanéja itaj.
Sal del arca, tú, tu mujer, tus hijos y las mujeres de tus hijos contigo.

8:17 Kol ha-jayá asher itaj mi-kol básar, ba-of, u-va-behemah, u-ve-jol ha-remes ha-romés al ha-árets, hotzé itaj; ve-sharetzú va-árets u-farú ve-ravú al ha-árets.
Saca contigo a todo ser viviente que está contigo: aves, ganados y todo reptil que se arrastra sobre la tierra, para que se reproduzcan en la tierra, fructifiquen y se multipliquen sobre ella.

8:18 Va-yetsé Noaj u-vanáv ve-ishtó u-neshé vanáv ito.
Entonces salió Noaj, sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos con él.

8:19 Kol ha-jayá, kol ha-remes, ve-kol ha-of, kol ha-romes al ha-árets, le-mishpejotéhem yats’ú min-ha-tevá.
Todo animal, todo reptil, toda ave, todo lo que se mueve sobre la tierra, salió del arca según sus familias.

8:20 Va-yiven Noaj mizbeaj la-Adonay; va-yikaj mi-kol ha-behemah ha-tehorá u-mi-kol ha-of ha-tahor, va-ya’al olot ba-mizbeaj.
Noaj edificó un altar a Adonay; tomó de todo animal puro y de toda ave pura y ofreció holocaustos sobre el altar.

8:21 Va-yaraj Adonay et-reaj ha-nijoaj; va-yomer Adonay el-libó: “Lo osif le-kalel od et-ha-adamah ba’avur ha-adam, ki yétser lev ha-adam ra mine’urav; ve-lo osif od le-hakot et-kol jay ka’asher asiti.”
Y percibió Adonay el aroma agradable, y dijo en su corazón: “No volveré a maldecir más la tierra por causa del hombre, porque la inclinación del corazón del hombre es mala desde su juventud; ni volveré a destruir todo ser viviente como lo he hecho.”

8:22 Od kol-yeméi ha-árets, zéra ve-katsir, kór va-jom, kayits ve-joref, yom va-laylá, lo yishbotu.
Mientras existan los días de la tierra, siembra y siega, frío y calor, verano e invierno, día y noche, no cesarán.

9:1 Va-yevarej Elohim et-Noaj ve-et banav, va-yomer lahem: “Perú u-revu u-mil’ú et-ha-árets.”
Elohim bendijo a Noaj y a sus hijos, y les dijo: “Fructificad, multiplicaos y llenad la tierra.”

9:2 U-mora’ajem ve-jitjem yihyé al kol jayat ha-árets, ve-al kol of ha-shamayim, be-jol asher tirmós ha-adamah, u-ve-jol degué ha-yam; be-yedjem nitánu.
El temor y el miedo de vosotros estarán sobre todo animal de la tierra, sobre toda ave del cielo, sobre todo lo que se mueve en la tierra y sobre todos los peces del mar; en vuestras manos son entregados.

9:3 Kol remés asher hu-jay lajem yihyé le-ojlá; ke-yérek esév natatí lajem et-kol.
Todo lo que se mueve y vive os será para alimento; como la hierba verde, todo os lo he dado.

9:4 Aj básar be-nafshó damó lo tojélu.
Pero carne con su vida, es decir, con su sangre, no comeréis.

9:5 Ve-aj et-dimjem le-nafshotéjem edrósh; mi-yad kol jayá edrishéhu, u-mi-yad ha-adam, mi-yad ish ajív edrósh et-néfesh ha-adam.
Y ciertamente demandaré vuestra sangre por vuestras vidas: de todo animal la demandaré, y del hombre; del hermano de cada uno demandaré la vida del hombre.

9:6 Shoféj dam ha-adam, ba-adam damó yishaféj, ki be-tselem Elohim asá et-ha-adam.
El que derrame sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada, porque a imagen de Elohim fue hecho el hombre.

9:7 Ve-atém perú u-revu; shértsú va-árets u-revú bah.
Y vosotros, fructificad y multiplicaos; propagad sobre la tierra y multiplicaos en ella.

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QUINTA ALIÁ

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9:8 Va-yomer Elohim el-Noaj ve-el banav itó lemor.
Y dijo Elohim a Noaj y a sus hijos con él, diciendo:

9:9 Va-ani hin’ní mekím et-berití itjem ve-et zar’ajem ajarejem.
He aquí que Yo establezco Mi pacto con vosotros y con vuestra descendencia después de vosotros.

9:10 Ve-et kol néfesh jayá asher itjem, ba-of, ba-behemah, u-ve-jol jayat ha-árets itjem; mi-kol hayotzei ha-tevá le-jol jayat ha-árets.
Y con toda alma viviente que está con vosotros, las aves, el ganado y toda bestia de la tierra con vosotros; de todos los que salieron del arca, con toda criatura de la tierra.

9:11 Va-hakimotí et-berití itjem; ve-lo yikaret kol-basar od mi-méi ha-mabúl, ve-lo yihyé od mabúl le-shajet ha-árets.
Y estableceré Mi pacto con vosotros: no será exterminada más toda carne por las aguas del Diluvio, ni habrá ya más diluvio para destruir la tierra.

9:12 Va-yomer Elohim: Zot ot ha-berit asher ani noten beyní u-veineichem u-vein kol néfesh jayá asher itjem, le-dorot olam.
Y dijo Elohim: Ésta es la señal del pacto que Yo pongo entre Mí y vosotros, y con toda alma viviente que está con vosotros, por generaciones eternas.

9:13 Et-kash’tí natatí be-anan; ve-hayetá le-ot berit beiní u-vein ha-árets.
Mi arco he puesto en las nubes, y será por señal del pacto entre Mí y la tierra.

9:14 Ve-hayá be-anani anan al ha-árets, ve-nir’etá ha-keshet be-anan.
Y sucederá que cuando traiga nubes sobre la tierra, aparecerá el arco en las nubes.

9:15 Ve-zajartí et-berití asher beiní u-veineichem u-vein kol-néfesh jayá be-kol-basar; ve-lo yihyé od ha-mayim le-mabúl le-shajet kol-basar.
Y Me acordaré de Mi pacto que está entre Mí y vosotros y todo ser viviente de toda carne, y las aguas no serán más para diluvio que destruya toda carne.

9:16 Ve-hayetá ha-keshet be-anan, u-re’itihá le-zkor berit olam bein Elohim u-vein kol-néfesh jayá be-kol-basar asher al ha-árets.
Y el arco estará en las nubes, y Yo lo veré para recordar el pacto eterno entre Elohim y toda alma viviente de toda carne que está sobre la tierra.

9:17 Va-yomer Elohim el-Noaj: Zot ot ha-berit asher hakimotí beini u-vein kol basar asher al ha-árets.
Y dijo Elohim a Noaj: Ésta es la señal del pacto que Yo he establecido entre Mí y toda carne que está sobre la tierra.

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SEXTA ALIÁ

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9:18 Va-yihyú benei Noaj ha-yots’im min ha-tevá Shem ve-Jam ve-Yáfet; ve-Jam hu avi Kená’an.
Y fueron los hijos de Noaj que salieron del arca: Shem, Jam y Yáfet; y Jam es el padre de Kenáan.

9:19 Shloshá eleh benei Noaj; u-me-eleh nafts’á kol ha-árets.
Estos tres fueron los hijos de Noaj, y de ellos se pobló toda la tierra.

9:20 Va-yajel Noaj ish ha-adamá va-yitá kárem.
Y comenzó Noaj, hombre de la tierra, y plantó una viña.

9:21 Va-yesht min ha-yayin va-yishkar va-yitgal be-tój oholó.
Bebió del vino, se embriagó y quedó descubierto dentro de su tienda.

9:22 Va-yar Jam avi Kená’an et ervat aviv va-yagéd li-shnei ejav ba-jutz.
Y Jam, padre de Kenáan, vio la desnudez de su padre y lo contó a sus dos hermanos afuera.

9:23 Va-yikaj Shem ve-Yáfet et ha-simlá va-yasímu al shkém shneihem, va-yelejú ajoránit va-yejasú et ervat avihem; u-fneihem ajoránit, ve-ervat avihem lo ra’u.
Entonces Shem y Yáfet tomaron una vestidura, la pusieron sobre sus hombros, caminaron de espaldas y cubrieron la desnudez de su padre; sus rostros estaban vueltos, y no vieron la desnudez de su padre.

9:24 Va-yikets Noaj mi-yeinó, va-yedá et asher asá lo benó ha-katán.
Cuando Noaj despertó de su vino, supo lo que le había hecho su hijo menor.

9:25 Va-yomer: Arur Kená’an; éved avadim yihyé le-ejav.
Y dijo: Maldito sea Kenáan; siervo de siervos será para sus hermanos.

9:26 Va-yomer: Baruj Adonay Elohei Shem; ve-yihí Kená’an éved lamó.
Y agregó: Bendito sea Adonay, Dios de Shem; y sea Kenáan siervo de ellos.

9:27 Yaft Elohim le-Yáfet; ve-yishkón be-ohaléi Shem; ve-yihí Kená’an éved lamó.
Engrandezca Elohim a Yáfet, y habite en las tiendas de Shem; y sea Kenáan siervo de ellos.

9:28 Va-yeji Noaj ajar ha-mabúl shalósh me’ót shaná va-jamishím shaná.
Y vivió Noaj, después del Diluvio, trescientos cincuenta años.

9:29 Va-yehí kol-yemei Noaj tésha me’ót shaná va-jamishím shaná; va-yamot.
Y todos los días de Noaj fueron novecientos cincuenta años; y murió.

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SÉPTIMA ALIÁ

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10:1 Ve-eleh toldot benei Noaj, Shem, Jam ve-Yáfet; va-yivaldu lahem banim achar ha-mabúl.
Estas son las generaciones de los hijos de Noaj: Shem, Jam y Yáfet; a ellos les nacieron hijos después del Diluvio.

10:2 Bene Yáfet: Gómer, Magóg, Madai, Yaván, Tubal, Méshéj ve-Tirás.
Los hijos de Yáfet: Gómer, Magog, Maday, Yaván, Tubal, Méshéj y Tirás.

10:3 U-bene Gómer: Ashkenaz, Rifát ve-Togarmá.
Y los hijos de Gómer: Ashkenaz, Rifat y Togarmá.

10:4 U-bene Yaván: Elishá, Tarsish, Kittím ve-Dodaním.
Los hijos de Yaván: Elishá, Tarsis, Kittím y Dodaním.

10:5 Me-eleh nifredu iyéi ha-goyim be-artotám, ish le-leshono, le-mishpejotám be-goyéhem.
De éstos se separaron las costas de las naciones en sus tierras, cada uno según su lengua, familias y naciones.

10:6 U-bene Jam: Kush, Mitsráyim, Put ve-Kená’an.
Los hijos de Jam: Kush, Mitsráyim, Put y Kenáan.

10:7 U-bene Kush: Sebá, Javilá, Savtá, Ra’amá ve-Savtejá; u-bene Ra’amá: Shevá u-Dedán.
Los hijos de Kush: Sebá, Javilá, Savtá, Raam y Savtejá; y los hijos de Raam: Shevá y Dedán.

10:8 Kush holid et-Nimrod; hu hejel lih’yot gibor ba-árets.
Kush engendró a Nimrod; él comenzó a ser poderoso en la tierra.

10:9 Hu hayá gibor tsayid lifné Adonay; al ken ye’amer: “Ke-Nimrod gibor tsayid lifné Adonay.”
Él fue un valiente cazador delante de Adonay; por eso se dice: “Como Nimrod, valiente cazador delante de Adonay.”

10:10 Va-tehí reshít mamlajtó Bável, Erej, Akkad ve-Kalné, be-érets Shin’ar.
El comienzo de su reino fue Babel, Erek, Akkad y Kalné, en la tierra de Shinar.

10:11 Min ha-árets ha-hí yatsá Ashur, va-yiven et-Ninéveh ve-Rejovot-Ir ve-Kalaj.
De aquella tierra salió Ashur y edificó Nínive, Rejovot-Ir y Kalaj.

10:12 Ve-et Resen bein Ninéveh u-vein Kalaj; hi ha-ir ha-gedolá.
Y Resén, entre Nínive y Kalaj; esa es la gran ciudad.

10:13-20 (Genealogías de Mitsráyim y Kená’an — familias y naciones de Jam, cada una en sus tierras y lenguas.)
Estas son las familias de los hijos de Jam, según sus pueblos y lenguas, en sus tierras y naciones.

10:21-32 (Descendientes de Shem, hermano mayor de Yáfet; hasta Éber y sus hijos. De ellos se esparcieron las naciones después del Diluvio.)
De Shem descienden las familias semitas, antepasados de los hebreos; y de ellos se dispersaron las naciones sobre la tierra después del Diluvio.

11:1 Va-tehí kol ha-árets safá ejat u-devarím ajadím.
Y toda la tierra tenía una sola lengua y las mismas palabras.

11:2 Va-yehi benos’am mi-kedem, va-yimtse’ú bik’á be-érets Shin’ar, va-yeshvú sham.
Y aconteció que cuando partieron del oriente, hallaron una llanura en la tierra de Shinar y se establecieron allí.

11:3 Va-yomrú ish el-re’éhu: “Havá nilbená levením ve-nisrefá lisrefá.” Va-tehí lahem ha-levená la-aven ve-ha-jemar hayá lahem la-jomer.
Y se dijeron unos a otros: “Vamos, hagamos ladrillos y cosámoslos con fuego.” Y el ladrillo les sirvió en lugar de piedra, y el betún en lugar de mezcla.

11:4 Va-yomrú: “Havá nivné lanu ír u-migdal ve-rosó ba-shamáyim; ve-na’asé lanu shem, pen-nafuts al-penéi kol ha-árets.”
Y dijeron: “Vamos, edifiquemos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue al cielo, y hagámonos un nombre, no sea que seamos dispersados sobre la faz de toda la tierra.”

11:5 Va-yered Adonay lir’ot et-ha-ír ve-et-ha-migdal asher banu bene ha-adam.
Y Adonay descendió para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos del hombre.

11:6 Va-yomer Adonay: “Hén am ejad ve-safá aját lekulam, ve-zeh hejelám la’asót; ve-atá lo yibatser mehem kol asher yazmú la’asót.”
Y Adonay dijo: “He aquí, el pueblo es uno y todos tienen una misma lengua; y esto es lo que comienzan a hacer; y nada de lo que se propongan les será imposible.”

11:7 “Havá nerdá ve-navlá sham safatám, asher lo yishme’u ish sefat re’éhu.”
“Vamos, descendamos y confundamos allí su lenguaje, para que no entienda cada uno el habla de su compañero.”

11:8 Va-yafets Adonay otám mi-sham al-penéi kol ha-árets, va-yejdalú livnot ha-ír.
Y Adonay los dispersó de allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.

11:9 Al ken kara shemá Bável, ki sham balál Adonay safat kol ha-árets; u-mi-sham hefitsám Adonay al-penéi kol ha-árets.
Por eso fue llamado su nombre Bavel, porque allí Adonay confundió la lengua de toda la tierra, y desde allí los dispersó sobre la faz de toda la tierra.

11:10-32 (Toldot Shem hasta Teraj y Avram: genealogías, años y nacimientos.)
Estas son las generaciones de Shem hasta Teraj y sus hijos Avram, Najor y Harán; con esto concluyen las generaciones de Noaj y la parashá de Noaj.

El Maftir debe recitar la Brajá de Cierre

HAFTARÁ DE NOAJ · YESHAYAHU 54:1–55:5

Recitar la Brajá de Inicio de la Haftará

54:1 Roni akará lo yaladá, pitzi riná ve-tzahali lo javalá; ki rabím benei shomemá mi-benei be’ulá, amar Adonay.
Regocíjate, oh estéril, la que no daba a luz; prorrumpe en canto y da voces de júbilo, tú que nunca estuviste de parto, porque más son los hijos de la desolada que los de la casada —dice Adonay—.

54:2 Harchiví mekom ohalej, ve-yeri’ot mishkenotayij yatu; al tachsíj, ha’arjí motayij ve-yetedotayij hazakí.
Ensánchate el lugar de tu tienda, y extiende las cortinas de tus habitaciones; no te limites; alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas.

54:3 Ki yeminá usmol tifrotsí; ve-zar’aj yirash goyim, ve-arím neshamot yoshivú.
Porque te extenderás a derecha y a izquierda, y tu descendencia poseerá naciones y poblará ciudades desoladas.

54:4 Al tir’í, ki lo tevoshí; ve-al tikalmi, ki lo tachpí; ki bushat ne’urayij tishkají ve-herpat almanutayij lo tizkarí od.
No temas, porque no serás avergonzada; no te sonrojes, porque no serás humillada; olvidarás la vergüenza de tu juventud y no recordarás más la afrenta de tu viudez.

54:5 Ki bo’alaich ‘oséj Adonay Tzevaot shemó; ve-go’alej Kedosh Yisra’el, Elohei kol ha’árets yikará.
Porque tu esposo es tu Hacedor —Adonay Tzevaot es Su Nombre—; tu Redentor es el Santo de Israel; Él será llamado el Dios de toda la tierra.

54:6 Ki ke-éshet ‘azuvá ve-atsuvat rúaj kará’ej Adonay; ve-éshet ne’urím ki tímase, amar Elohayij.
Porque como a mujer abandonada y con espíritu afligido te ha llamado Adonay; y como esposa de juventud que es rechazada, dice tu Elohim.

54:7 Rega katón azavtíj, u-ve-rajamim gedolím akabtsej.
Por un breve momento te abandoné, pero con grandes misericordias te recogeré.

54:8 Be-shetsef ketsef histartí panay rega mimej, u-ve-jesed olam riḥamtíj, amar Go’alej Adonay.
En un arranque de ira escondí Mi rostro de ti por un instante, pero con bondad eterna tendré misericordia de ti, dice tu Redentor Adonay.

54:9 Ki mei Noaj zot li, asher nishba’tí me’avor mei Noaj od al ha’árets; ken nishba’tí mi-k’tsof aláyij u-mi ga’ar baj.
Porque esto me será como los días de Noaj: así como juré que las aguas de Noaj no pasarían más sobre la tierra, así he jurado no enojarme más contigo ni reprenderte.

54:10 Ki he-harim yamushú, ve-ha-geva’ot temutá’na; va-jasdí me’itáj lo yamush, u-vrit shlomí lo tamút, amar Rojamej Adonay.
Porque los montes se moverán y las colinas temblarán, pero Mi misericordia no se apartará de ti, ni el pacto de Mi shalom será removido, dice Adonay que tiene compasión de ti.

54:11-12 ‘Aniya so’ará lo nujamá; hiné anojí marbits ba-puj avanáyij ve-yasad’tíj ba-sapirím; ve-samtí kadkodáyich ekedáj, u-sha’arayich le-avné ekedáj, ve-kol gevulej le-avné chefets.
Pobrecita, azotada por la tormenta, sin consuelo: he aquí Yo pondré tus piedras con adornos y tus cimientos con zafiros; haré tus almenas de rubí, tus puertas de piedras preciosas y toda tu muralla de piedras escogidas.

54:13 Ve-kol banayich limudéi Adonay, ve-rav shalom banayich.
Todos tus hijos serán discípulos de Adonay, y grande será la paz de tus hijos.

54:14-17 (Promesas de justicia, protección y herencia para Israel.)
Con justicia serás afirmada; estarás lejos de la opresión y del temor. Ninguna arma forjada contra ti prosperará; toda lengua que se levante contra ti en juicio, la condenarás. Esta es la herencia de los siervos de Adonay, y su justicia procede de Mí, dice Adonay.

55:1-5 (Llamado a todos los sedientos: buscad a Adonay mientras puede ser hallado.)
Venid todos los sedientos a las aguas; comprad sin dinero y sin precio vino y leche. Buscad a Adonay mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes de David. He aquí llamarás a una nación que no conocías, y correrán a ti naciones que no te conocían, por Adonay tu Elohim, el Santo de Israel, que te ha glorificado.

Recitar la Brajá de Cierre de la Haftará

NOTAS EXPLICATORIAS

GENERACIONES DE NOAH
Estas son las generaciones de Noé. Noé, hombre justo, etc. La Torah, en vez de citar los nombres de sus hijos inmediatamente, nombra las cualidades de Noé, para destacar que la verdadera descendencia del hombre no son sus hijos, sino sus virtudes y sus buenas obras, las cuales forman parte de su propio ser. Los actos son los frutos internos de la persona. Unidos a ella constituyen, más que cualquier otra cosa, la verdadera descendencia que el hombre puede dejar en este mundo.

HASHGAJÁ, DIVINA PROVIDENCIA
Este versículo nos muestra la Hashgajá, la Divina Providencia, la ley que gobierna al mundo. La esencia y finalidad de la Creación habían sido desvirtuadas, y la maldad imperaba entre los hombres. Una sociedad corrompida está condenada a desaparecer según las leyes eternas.

ANIMALES KOSHER
En el cap. 11 del Levítico y en el cap. 14 del Deuteronomio, están estipulados los animales que son puros e impuros para comerse.

TEHORÁ - NO PURO
La Torah usó las palabras "que no es puro" en lugar de "impuro" para enseñarnos a emplear un lenguaje refinado en todas nuestras conversaciones.

SIN JUSTICIA NI BENEVOLENCIA
La tierra estaba corrompida porque los hombres habían corrompido sus caminos. La misma naturaleza tenía que reaccionar, pues el bien fue el móvil de la Creación entera. Según la Cabalá, el dominio de la naturaleza por el hombre está ligado a la práctica de la justicia y de la benevolencia. Hasta aquí las aguas no se atrevían a invadir la tierra, y los astros que continuamente hacen subir y bajar las aguas, regularizaban sus límites. Mas cuando la humanidad se desvió del camino del bien, todo se puso contra ella, y las aguas cubrieron la tierra.

EL DIA DE DIOS
En el día fijado por el Eterno.

LA DEMORA DEL ARCA
La construcción del arca duró muchos días. Dios podía salvar a Noé y a su familia de otra manera, evitando este trabajo duro y penoso; pero con esto quiso hacer una última advertencia a los pecadores, al informarse éstos de la finalidad de la construcción. La Divina Providencia no castiga sin advertir antes, lo que se llama en lenguaje talmúdico hatrad. Las diez plagas enviadas una por una a los egipcios, son un vivo ejemplo de la longanimidad de Dios y de su hatraá. En la legislación de Moisés, el testimonio tenía que ir acompañado de hatraá (advertencia en el momento de cometer la transgresión), porque sin ella no se podía efectuar la pena capital o la sentencia de malcut (treinta y nueve golpes dados con un azote hecho de cuero de becerro y de cuero de asno).

QUINCE CODOS
Un codo equivale aproximadamente a 50 centímetros.

ARARAT
En el libro de Isaías (37, 38) es el nombre de un país. En las Biblias comunes, Ararat está traducido por Armenia. El monte Ararat, que se encuentra al este de Asia Menor, tiene aproximadamente 5.000 metros de altitud.

VERACIDAD DEL DILUVIO
Varios arqueólogos y científicos, queriendo tener pruebas de la veracidad del Diluvio, hicieron expediciones a Mesopotamia y a los Montes Ararat, Yudi, Nesir, etc. Los descubrimientos, en 1928, en las ciudades de Ur y Kish, revelaron la existencia de una capa de barro y de arena fina mezclados con conchas de agua dulce. Esto representaba para ellos una prueba de que el Diluvio había alcanzado estas zonas. En 1863 se encontraron inscripciones en la antigua ciudad de Nínive, y una de ellas contiene la narración en caldeo de un diluvio. La versión asiria de la "Epopeya de Gilgamesh" encontrada también en Nínive, y la versión sumeria procedente de Nipur, hablan igualmente de un diluvio. En la historia de la humanidad ocurrieron varios diluvios e inundaciones en forma de cataclismos, como en la antigua Grecia, India y en el Tíbet. ¿Por qué pues dudar del gran Diluvio del tiempo de Noé?

JANIJOAJ - OLOR DE SUAVIDAD
Esta expresión, empleada en el lenguaje humano, y que se repite muchas veces en la Torah, indica que Dios recibe con agrado la ofrenda. (Ver Targum Onklós y Yonatán ben Uziel).

LOS SIETE MANDAMIENTOS
Las leyes de la Torah aún no habían sido reveladas, y Dios ordenó a Noé y a sus descendientes que respetasen los siete mandamientos que siguen: Practicar la equidad; no blasfemar el nombre de Dios; no practicar idolatría, asesinato, incesto, robo, y no comer parte alguna de un animal estando vivo.

NO AL SUICIDIO
Aquí se condena el suicidio, ya sea con derramamiento de sangre o por otros medios, como ahorcándose.

PENAS A LOS ANIMALES
Dios había dejado que los animales comiesen a los hombres antes del Diluvio, a causa de la perversidad de éstos. Mas después del Diluvio, si un animal matase a un hombre, debería morir. (Ver ley del buey que mata a un hombre en Éxodo XXI, 28 - 32).

EL HOMICIDIO
Al hombre que mata voluntariamente sin haber testigos, Dios le pedirá cuentas.

POR QUÉ LA VIÑA?
Noé podía comenzar a plantar otra cosa más provechosa que la viña, cuyo fruto convertido en vino y tomado en exceso, acarrea tantas desgracias.

ISH HA ADAMA
La versión aramea traduce esta palabra por "labrador", pero el exegeta Rashí la traduce como "señor".

CONSECUENCIAS DEL ALCOHOLISMO
El Midrash aprovecha el hecho de la embriaguez de Noé para advertir a los hombres sobre las consecuencias del alcoholismo. Cuando Noé plantó la viña, el satán quiso asociarse a este trabajo, y Noé consintió. El demonio, astuto, trajo un cordero, un león, un puerco y un mono, los sacrificó y regó con su sangre la tierra de la planta. El carácter de los animales sacrificados no tardó en manifestarse en Noé y en sus descendientes después de ingerir la bebida. Bebiendo un vaso, el hombre es manso como un cordero; al segundo, se siente fuerte como un león, afirmando que no hay más poderoso en el mundo que él. Después del tercer vaso, se acuesta como un puerco, y si sigue bebiendo, no tarda en hacer tonterías y monadas al igual que un simio (M. Tanjumá, Nóaj 13).

DEBER DEL HIJO
En lugar de disimular la falta de su padre y cubrirlo.

JAM EL MENOR
En efecto, Jam era el menor de los hijos de Noé, y Jafet era el mayor (ver Rashí, verso 21).

EVER E IVRIT
En este versículo Ever significa "gente venida de más allá del río". De aquí el nombre ivrí, hebreo.

JAFET, EL MAYOR
Según el exegeta Rashí, Jafet era el mayor de los hijos de Noé. En este versículo no fue mencionado Jam como hermano de Sem, por la falta de respeto que tuvo hacia su padre.

BABEL Y EL DILUVIO
El Midrash (Yalcut, 62) hace una comparación interesante entre la generación de la torre de Babel y la del Diluvio. Entre la primera existía paz y concordia entre sus miembros. Por esta razón, a pesar de haber blasfemado contra Dios construyendo la famosa torre para alcanzar el cielo, fue castigada con suavidad. Sin embargo, en la generación del Diluvio, Dor Hamabul, existía la discordia y el robo, y esto causó su destrucción.

DESCUBRIMIENTO DE LA CIENCIA
El hombre creía que al dominar la técnica de fabricar ladrillos y argamasa, ya podía construir torres cuyas cúspides alcanzasen el cielo. La ciencia y los inventos abren nuevos caminos al hombre; sin embargo éstos no deben ser utilizados para el mal, ni llevarle a la soberbia al extremo de que diga: ¡Volvamos célebre nuestro nombre! La Torah nos enseña que la técnica tiene que ser utilizada al servicio del bien y con un sentido moral positivo.

EL DEBER DE UN JUEZ
Dios quiso ver por Sí propio lo que hicieron los hombres de aquella época, para enseñarnos que no se puede condenar a nadie antes de ver y examinar bien la naturaleza de la falta cometida.

USANDO DE NUEVO EL PLURAL
El plural empleado aquí como en el capítulo 1, 26, expresa la majestuosidad de Dios. A los reyes de la antigüedad se les trataba igualmente en plural (ver libro Ezrá, capítulo 4, 18).

BAB EL - PUERTA DE DIOS
Esta palabra dividida en dos, Bab-El, significa en el idioma babilonio "puerta de Dios".

SEMEJANZAS ETIMOLÓGICAS
Las semejanzas etimológicas de algunas palabras en los idiomas de muchos pueblos de la actualidad, nos hacen creer que existía un solo lenguaje en el mundo conocido de entonces. Ej: la palabra hebrea sanverim -singular sanver que significa "ceguera temporal" (capítulo 19 11), se asemeja a sans voir en francés, o "sin ver". Teotihuacán, "ciudad de Dios", coincide con el griego theos, dios; sin contar las similitudes patentes que existen entre los idiomas latinos, semíticos, etc.

UR
A menudo traducido Ur de los caldeos. Algunos dicen que el Casdim deriva su nombre de Arfaxad, que es Arp-Casad. Otros dicen que el nombre vino de Kesed (Génesis 22:22), y no fue utilizado hasta después de la época de Abraham (Radak). (Ver Yov'loth 11: 3).

KASDIM - BABILONIOS
Esta palabra fue empleada muchas veces en la Biblia como sinónimo de babilonios.

VERDAD ARQUEOLÓGICA
Los nombres de Avram, Saray, Najor y algunos otros mencionados en la Biblia, se encuentran en antiguas inscripciones babilonias.

YISCA O SARA
Yisca es la misma Sarah, mujer de Abraham (ver Rashí).

JARÍN EN MESOPOTAMIA
Jarín era una ciudad situada al oeste de Mesopotamia.

Fin de las Notas Explicatorias

Última actualización: 24 de octubre de 2025