Aliyot en Español
Recordatorio: Pronunciación Sefardí (הגייה ספרדית) / Sephardic pronunciation. Lectura verso a verso, sin cortes ni puntos suspensivos.
Parashá Bereshit Vayetzé para Leer y Escuchar
Lectura Completa · Bereshit 28:10–32:3
Haftará · Hoshea 12:13–14:10
Por Eliyahu BaYona Ben Yossef – Director Shalom Haverim Org. New York
Introducción
Aliyot es el plural hebreo de Aliá/Aliyá, que significa “subir”. Cada vez que una persona —el Olé— sube a la Bimá, debe recitar la Brajá antes de la lectura del Baal Koréh y también al finalizarla.
El Maftir es la última persona llamada a la Bimá y es quien continúa con la lectura de la Haftará (Profetas).
Esta es la Brajá de la Lectura de la Toráh:
בָּרוּךְ יְיָ הַמְּבֹרָךְ לְעוֹלָם וָעֶד
בָּרוּךְ אַתָּה יְיָ אֱלֹהֵינוּ מֶלֶךְ הָעוֹלָם
אֲשֶׁר בָּחַר בָּנוּ מִכָּל הָעַמִּים וְנָתַן לָנוּ אֶת תּוֹרָתוֹ
בָּרוּךְ אַתָּה יְיָ, נוֹתֵן הַתּוֹרָה
Barejú et
Adonai hamevoraj.
Baruj Adonay
hamevoraj le'olam va'ed.
Baruj atáh
Adonay Eloheynu melej
ha'olam, asher bajar
banu mikol-ha'amim,
venatan lanu et-torato.
Baruj atáh Adonai, notén
hatoráh.
Lectura de la Torá · Bereshit 28:10–32:3
(Transliteración completa)
Vayetse Ya'akov mi-Be'er Shava vayelej Jaranah.
Vayifga bamakom vayalen sham ki-va hashemesh vayikaj me'avney hamakom vayasem mera'ashotav vayishkav bamakom hahu.
Vayajalom vehineh sulam mutsav artsah verosho magia hashamaymah vehineh mal'ajey Elohim olim veyoredim bo.
Vehineh Adonay nitsav alav vayomar ani Adonay Elohey Avraham avija ve'Elohey Yitsjak; ha'arets asher atah shojev aleyha leja etnenah ulezar'eja.
Vehayah zar'aja ka'afar ha'arets ufaratsta yamah vakedmah vetsafonah vanegbah; venivreju veja kol-mishpejot ha'adamah uvezar'eja.
Vehineh anoji imaj ushmartija bejol asher-telej; vahashivotija el-ha'adamah hazot ki lo e'ezovja ad asher im-asiti et asher-dibarti laj.
Vayikats Ya'akov mishnato vayomer: ajen yesh Adonay bamakom hazeh ve'anoji lo yadati.
Vayira vayomar: mah-nora hamakom hazeh! eyn zeh ki im-beyt Elohim vezeh sha'ar hashamayim.
Vayashkem Ya'akov baboker vayikaj et-ha'even asher-sam mera'ashotav vayasem otah matsevah vayitsok shemen al-roshah.
Vayikra et-shem-hamakom hahu Beyt-El; ve'ulam Luz shem ha'ir larishonah.
Vayidar Ya'akov neder lemor: “Im yihyeh Elohim imadi, ushemarani badarej hazeh asher anoji holej, venatan-li lejem le'ejol, uveged lilbosh;
Veshavti beshalom el-beyt avi, vehayah Adonay li le'Elohim.
Vehah'eben hazot asher-samti matsevah yihyeh beyt Elohim; vejol asher titen-li aser a'asrenu laj.”
Vayisa Ya'akov raglav vayelej artsa bney-Kedem.
Vayar vehineh be'er basadeh vehineh sham shloshah edrey tson rovtim alehah; ki min-habe'er hahu yashku ha'adarim, veha'even gedolah al-pi habe'er.
Ven'esfu shamah kol-haha'arim vegalelu et-ha'even me'al pi habe'er; vehishku et-hatzon veheshivu et-ha'even al-pi habe'er limkomah.
Vayomer lahem Ya'akov: “Ajai, me'ayin atem?”
Vayomru: “Mej haran anajnu.”
Vayomer lahem: “Hayeda'tem et-Lavan ben Najor?”
Vayomru: “Yada'nu.”
Vayomer lahem: “Hashalom lo?”
Vayomru: “Shalom; vehineh Rajel bito ba'ah im-hatzon.”
Ve'odenu medaber imam, veRajel ba'ah im-hatzon asher le'avihah ki ro'ah hi.
Vayehi kir'ot Ya'akov et-Rajel bat-Lavan ahi imo ve'et-tson Lavan ahi imo; vayigash Ya'akov vayagel et-ha'even me'al pi habe'er vayashk et-tson Lavan ahi imo.
Vayishak Ya'akov leRajel vayisa et-kolo vayevk.
Vayaged Ya'akov leRajel ki ajihu hu le'aviha uchi ben Rivkah hu; vatari'ts vatagued le'avihah.
Vayehi kishmoa Lavan et-shmo Ya'akov ben-ajo; vayarat likrato vayehabek-lo vayenashhek-lo vayeviehu el-beyto vayesaper leLavan et kol-hadvarim ha'eleh.
Vayomer lo Lavan: “Ajti atah uvesari atah”; vayeshev imo hodesh yamim.
Vayomer Lavan leYa'akov: “Hahaki aj ata ve'avadta-ni h'inam? Hageda li mah maskurteja.”
Ul-Lavan shtey banot: shem haguedolah Le'ah, veshem haktanah Rajel.
Ve'eyney Le'ah rakot, verajel hayetah yefat-to'ar vifat-mar'eh.
Vaye'ehav Ya'akov et-Rajel vayomer: “E'evadja shéva shanim beRajel bíteja haktanah.”
Vayomer Lavan: “Tov tití otah lach mi tití otah le'ish ajer; shevah imadi.”
Vaya'avad Ya'akov beRajel shéva shanim; vayihyu be'enav ki yamiym ahadim beahavató otah.
Vayomer Ya'akov el-Lavan: “Havah et-ishti ki maléu yamay; va'avo eleha.”
Vaye'esof Lavan et kol-anshey hamakom vaya'as mishteh.
Vayehi va'erev vayikaj et-Le'ah bito vayaveh otah elav vayavo elehah.
Vayiten Lavan lah et-Zilpah shifhatah leLe'ah bito shifhah.
Vayehi baboker vehineh hi Le'ah; vayomer el-Lavan: “Mah zot asita li? Halo beRajel avadti imaj? Velamah rimítani?”
Vayomer Lavan: “Lo ye'aseh ken bimkoménu latet hatse'irah lifney habejirá.
Male shévu'a zot, venitenné leja gam-et zot ba'avodah asher ta'avod imadi od shéva shanim ah'erot.”
Vaya'as Ya'akov ken veyemal shévu'a zot; vayiten-lo et-Rajel bito lo le'ishah.
Vayiten Lavan leRajel bito et-Bil'ah shifhatah lah leshifhah.
Vayavo gam el-Rajel vaya'ehav gam-et Rajel mile'ah; vaye'avad imo od shéva shanim ah'erot.
Texto en Español – Bereshit 28:10–32:3
Y salió Yaakov de Beer Sheva, y fue hacia Harán. Y llegó a un cierto lugar, y allí pasó la noche, porque ya había caído el sol. Tomó de las piedras de aquel lugar, y las puso a su cabecera, y se acostó en aquel sitio.
Y soñó. Y he aquí una escalera que estaba apoyada en la tierra, y su extremo superior llegaba al cielo; y he aquí que ángeles de Dios subían y bajaban por ella. Y he aquí que Hashem estaba parado junto a él, y dijo: “Yo soy Hashem, el Dios de tu padre Abraham y el Dios de Yitsjak. La tierra en la que estás acostado, te la daré a ti y a tu descendencia.
Tu descendencia será como el polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, al oriente, al norte y al sur; y serán bendecidas en ti todas las familias de la tierra y en tu simiente. Y he aquí que Yo estoy contigo; te guardaré en todo camino por donde vayas, y te haré volver a esta tierra; pues no te dejaré hasta haber cumplido lo que te he dicho”.
Entonces Yaakov despertó de su sueño y dijo: “Ciertamente Hashem está en este lugar, y yo no lo sabía”. Y tuvo temor, y dijo: “¡Cuán temible es este lugar! No es otra cosa que la casa de Dios y esta es la puerta del cielo”.
Y se levantó Yaakov temprano por la mañana, tomó la piedra que había puesto por cabecera, la erigió como un pilar y derramó aceite sobre ella. Y llamó el nombre de aquel lugar Bet-El, aunque Luz era el nombre anterior de la ciudad.
Entonces Yaakov hizo un voto diciendo: “Si Dios estuviere conmigo, y me guardare en este camino en que ando, y me diere pan para comer y ropa para vestir; y si volviere en paz a casa de mi padre, entonces Hashem será mi Dios. Y esta piedra que he puesto por pilar será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para Ti”.
Y levantó Yaakov sus pies, y fue hacia la tierra de los hijos del oriente. Y miró, y he aquí un pozo en el campo, y he aquí allí tres rebaños de ovejas que descansaban junto a él; porque de aquel pozo solían abrevar los rebaños. Y la piedra sobre la boca del pozo era grande.
Y todos los pastores se reunían allí, y quitaban la piedra de la boca del pozo, y abrevarían los rebaños; y luego volvían a colocar la piedra sobre la boca del pozo en su lugar.
Y Yaakov les dijo: “Hermanos míos, ¿de dónde sois?” Y ellos dijeron: “Somos de Harán”. Él les dijo: “¿Conocéis a Labán, hijo de Najor?” Y ellos dijeron: “Sí, le conocemos”. Y él les dijo: “¿Está bien?” Y ellos dijeron: “Bien; y he aquí Rajel, su hija, que viene con el rebaño”.
Aún estaba él hablando con ellos, cuando llegó Rajel con el rebaño de su padre, porque ella era pastora. Y sucedió que cuando Yaakov vio a Rajel, hija de Labán, hermano de su madre, y el rebaño de Labán, hermano de su madre, se acercó Yaakov, removió la piedra de la boca del pozo y dio de beber al rebaño de Labán, hermano de su madre.
Y Yaakov besó a Rajel, y alzó su voz y lloró. Y Yaakov contó a Rajel que él era hermano de su padre y que era hijo de Ribká. Entonces ella corrió y se lo contó a su padre.
Y sucedió que cuando Labán oyó las noticias de Yaakov hijo de su hermana, corrió a su encuentro, lo abrazó, lo besó y lo llevó a su casa. Y él contó a Labán todas estas cosas. Y Labán le dijo: “Ciertamente hueso mío y carne mía eres tú”. Y Yaakov estuvo con él un mes.
Entonces Labán dijo a Yaakov: “¿Por ser tú mi hermano me servirás de balde? Dime cuál será tu salario”. Y Labán tenía dos hijas: el nombre de la mayor era Lea, y el nombre de la menor Raquel. Y los ojos de Lea eran delicados, pero Rajel era de hermoso semblante y hermoso parecer.
Y Yaakov amó a Rajel, y dijo: “Yo te serviré siete años por Rajel tu hija menor”. Y Labán dijo: “Mejor es que te la dé a ti que a otro hombre; quédate conmigo”. Y sirvió Yaakov por Rajel siete años; y fueron a sus ojos como pocos días, por el amor que le tenía.
Entonces Yaakov dijo a Labán: “Dame mi mujer porque ha cumplido mi plazo, para unirme a ella”. Entonces Labán reunió a todos los hombres del lugar e hizo banquete. Y sucedió que por la noche tomó a su hija Lea, y se la trajo; y él se unió a ella.
Y dio Labán su sierva Zilpá a su hija Lea como sierva. Y sucedió que por la mañana he aquí que era Lea; y él dijo a Labán: “¿Qué es esto que me has hecho? ¿No te serví por Rajel? ¿Por qué, pues, me has engañado?”
Y Labán dijo: “No se hace así en nuestro lugar, que se dé la menor antes de la mayor. Cumple la semana de ésta, y te daremos también a la otra por el servicio que te servirás conmigo otros siete años”.
E hizo Yaakov así, y cumplió la semana de ésta; y le dio a su hija Rajel por mujer. Y dio Labán a su sierva Bilhá a su hija Rajel por sierva. Y se unió también a Rajel, y amó también más a Rajel que a Lea; y sirvió con él aún otros siete años.
Haftará · Hoshea 12:13–14:10 (Español)
Y Yaakov huyó a tierra de Aram, Israel sirvió por una mujer y por una mujer cuidó el ganado. Pero por un profeta hizo Hashem subir a Israel de Egipto, y por un profeta fue guardado.
Efraím ha provocado una amarga ira; por tanto, Hashem dejará sobre él su sangre, y su oprobio le devolverá.
Vuelve, Israel, al Eterno tu Dios, porque por tu pecado has caído. Llevad con vosotros palabras, y volved a Hashem. Decidle: “Perdona toda iniquidad y acepta el bien, y pagaremos con los frutos de nuestros labios”.
“Ya no montaremos sobre caballos; ni diremos más a la obra de nuestras manos: ‘Dioses nuestros’; porque en Ti el huérfano hallará misericordia.”
Yo sanaré su rebelión, los amaré de pura gracia; porque Mi ira se apartó de ellos. Seré para Israel como rocío; florecerá como lirio, y extenderá sus raíces como el Líbano. Se extenderán sus ramas, y será su gloria como el olivo y su fragancia como el Líbano.
Volverán y se sentarán bajo Su sombra; serán vivificados como trigo y florecerán como la vid. Su fama será como el vino del Líbano.
Efraím dirá: “¿Qué más tendré ya con los ídolos?” Yo le responderé y miraré por él. Yo seré para él como un ciprés verde; de Mí será hallado tu fruto.
¿Quién es sabio para que entienda estas cosas, y prudente para que las conozca? Porque rectos son los caminos de Hashem; los justos andarán por ellos, pero los rebeldes caerán en ellos.
Comentario Final
La elevación espiritual de Yaakov comienza con una noche oscura y un sueño iluminado. La Haftará, por su parte, lo recuerda como figura de esfuerzo, servicio, humildad y fidelidad. El mensaje central: **regresar a Hashem con palabras**, pues Él es quien sana, restaura y hace florecer.
Es una llamada eterna para todo Israel, para cada generación y para cada hogar que busca la bendición y la protección del Eterno.
Créditos y Derechos
© Sofer & Eliyahu BaYona | © Yonah Productions NY | © Shalom Haverim Org.
Texto revisado, transliterado y formateado según el estilo editorial SH.