shalomhaverim.org
Índice Tehilim

📜 Tehilim 1 / Salmo 1

El camino del justo y el camino del impío

🔊 Audio del Salmo 1

# Hebreo Transliteración Sefardí Español
1 אַשְׁרֵי־הָאִישׁ אֲשֶׁר לֹא הָלַךְ בַּעֲצַת רְשָׁעִים וּבְדֶרֶךְ חַטָּאִים לֹא עָמָד וּבְמוֹשַׁב לֵצִים לֹא יָשָׁב׃ Ashré ha-ish asher lo halaj ba‘atsat resha‘im uvdérej jata’im lo amad uvmoshav letsim lo yashav. Dichoso el hombre que no anduvo en consejo de malvados, ni se detuvo en camino de pecadores, ni se sentó en compañía de burladores.
2 כִּי אִם בְּתוֹרַת יְהוָה חֶפְצוֹ וּבְתוֹרָתוֹ יֶהְגֶּה יוֹמָם וָלָיְלָה׃ Ki im betorat Adonai jeftso, uvetorato yehgeh yomam valaylah. Sino que en la Torá de Adonai está su deleite, y en Su Torá medita de día y de noche.
3 וְהָיָה כְּעֵץ שָׁתוּל עַל־פַּלְגֵי־מָיִם אֲשֶׁר פִּרְיוֹ יִתֵּן בְּעִתּוֹ וְעָלֵהוּ לֹא־יִבּוֹל וְכֹל אֲשֶׁר־יַעֲשֶׂה יַצְלִיחַ׃ Vehayah ke‘ets shatul al palgué mayim, asher piryo yiten be‘ito, ve‘alehu lo yibol, vejol asher ya‘aseh yatsliaj. Será como árbol plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo; su hoja no se marchita, y todo lo que hace prospera.
4 לֹא־כֵן הָרְשָׁעִים כִּי אִם־כַּמֹּץ אֲשֶׁר־תִּדְּפֶנּוּ רוּחַ׃ Lo jen haresha‘im, ki im kamots asher tidfenu ruaj. No así los malvados; son como la paja que arrebata el viento.
5 עַל־כֵּן לֹא־יָקֻמוּ רְשָׁעִים בַּמִּשְׁפָּט וְחַטָּאִים בַּעֲדַת צַדִּיקִים׃ Al ken lo yakumu resha‘im bamishpat, vejata’im ba‘adat tsadikim. Por eso los malvados no se levantarán en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos.
6 כִּי־יוֹדֵעַ יְהוָה דֶּרֶךְ צַדִּיקִים וְדֶרֶךְ רְשָׁעִים תֹּאבֵד׃ Ki yodea Adonai dérej tsadikim, vedérej resha‘im toved. Porque Adonai conoce el camino de los justos, pero el camino de los malvados perecerá.

Comentario breve

El primer Salmo abre todo el libro de Tehilim con una elección espiritual: el camino del justo o el camino del impío. El justo no es descrito primero por lo que posee, sino por la dirección de su vida. Su raíz está en la Torá, y por eso se compara con un árbol plantado junto a corrientes de agua.

Este Salmo enseña que la verdadera bendición no depende del ruido exterior, sino de una vida arraigada en la palabra de Hashem, meditada día y noche.