shalomhaverim.org
Índice Tehilim

📜 Tehilim 11 / Salmo 11

La firme confianza en Adonai frente a la adversidad

🔊 Audio del Salmo 11

# Hebreo Transliteración Sefardí Español
1 לַמְנַצֵּחַ לְדָוִד בַּיהוָה חָסִיתִי אֵיךְ תֹּאמְרוּ לְנַפְשִׁי נוּדוּ הַרְכֶם צִפּוֹר׃ Lamnatséaj ledavid, baAdonai jasíti, ej tomrú lenafshí núdu harjem tsipór. Al músico principal, de David. En Adonai me he refugiado; ¿cómo decís a mi alma: "Escapad cual ave a vuestro monte"?
2 כִּי הִנֵּה הָרְשָׁעִים יִדְרְכוּן קֶשֶׁת כּוֹנְנוּ חִצָּם עַל־יֶתֶר לִירוֹת בְּמוֹ־אֹפֶל לְיִשְׁרֵי־לֵב׃ Ki hinnéh haresha'ím yidrejún qéshet, konenú jitsám 'al-yéter, lirót bemo-ófel leyishré-lev. Porque he aquí que los malvados tensan el arco, disponen sus flechas sobre la cuerda para disparar en la oscuridad a los rectos de corazón.
3 כִּי הַשָּׁתוֹת יֵהָרֵסוּן צַדִּיק מַה־פָּעָל׃ Ki hashátot yeháresun, tsadík mah-pa'ál. Si los fundamentos son destruidos, ¿qué puede hacer el justo?
4 יְהוָה בְּהֵיכַל קָדְשׁוֹ יְהוָה בַּשָּׁמַיִם כִּסְאוֹ עֵינָיו יֶחֱזוּ עַפְעַפָּיו יִבְחֲנוּ בְּנֵי אָדָם׃ Adonai behejál qodshó, Adonai bashamáyim kiss'ó, 'eináv yejezú, 'af'appáv yivjanú bené adám. Adonai está en Su santo palacio; Adonai tiene Su trono en los cielos; Sus ojos contemplan, Sus párpados examinan a los hijos del hombre.
5 יְהוָה צַדִּיק יִבְחָן וְרָשָׁע וְאֹהֵב חָמָס שָׂנְאָה נַפְשׁוֹ׃ Adonai tsadík yivján, verashá' veohév jamás san'áh nafshó. Adonai examina al justo, pero al malvado y al que ama la violencia, Su alma los aborrece.
6 יַמְטֵר עַל־רְשָׁעִים פַּחִים אֵשׁ וְגָפְרִית וְרוּחַ זִלְעָפוֹת מְנָת כּוֹסָם׃ Yamtér 'al-resha'ím pajím, esh vegofrit verúaj zil'afót menát kosám. Sobre los malvados hará llover trampas, fuego, azufre y viento abrasador; será esta la porción de su copa.
7 כִּי־צַדִּיק יְהוָה צְדָקוֹת אָהֵב יָשָׁר יֶחֱזוּ פָנֵימוֹ׃ Ki-tsadík Adonai, tsedaqót ahév, yashár yejezú fanémo. Porque Adonai es justo, y ama la justicia; los rectos contemplarán Su rostro.

Comentario breve

El Salmo 11 es una declaración vibrante de confianza inquebrantable en Hashem frente a una crisis social y política. Ante la amenaza de los malvados que "tensan el arco" contra los rectos, los consejeros de David le sugieren que huya y busque refugio en las montañas. La respuesta de David es un rechazo rotundo al miedo: su refugio definitivo no es un lugar físico, sino el mismo Adonai.

El versículo central —"Si los fundamentos son destruidos, ¿qué puede hacer el justo?"— plantea el dilema de cómo mantener la integridad cuando el orden moral parece colapsar. La respuesta de David es elevar la mirada: Adonai permanece en Su santo palacio y nada escapa a Su examen. El salmo nos recuerda que, a pesar de la impunidad temporal del violento, la justicia divina es el eje del universo, y para el recto, la meta final no es la seguridad terrenal, sino la comunión con el rostro de Hashem.