| # | Hebreo | Transliteración | Español |
|---|---|---|---|
| 1 | אָהַ֥בְתִּי כִּֽי־יִשְׁמַ֥ע יְהוָ֑ה אֶת־ק֝וֹלִ֗י תַּחֲנוּנָֽי׃ | Ahávti ki-yishmá Adonái et-kolí tajanunái. | Amo a Adonai, porque Él oye mi voz y mis súplicas. |
| 2 | כִּֽי־הִטָּ֨ה אָזְנ֥וֹ לִ֑י וּבְיָמַ֥י אֶקְרָֽא׃ | Ki-hiṭṭáh oznó lí, uvyamái eqrá. | Porque ha inclinado a mí Su oído; por tanto, Le invocaré en todos mis días. |
| 3 | אֲפָפ֤וּנִי ׀ חֶבְלֵי־מָ֨וֶת ׀ וּמְצָרֵ֣י שְׁא֣וֹל מְצָא֑וּנִי צָרָ֖ה וְיָג֣וֹן אֶמְצָֽא׃ | Afafúni jevlei-mávet umtzaréi sheól metzaúni, tzaráh veyagón emtzá. | Me rodearon los ligamentos de la muerte, me alcanzaron las angustias del Seol; angustia y dolor hallé. |
| 4 | וּבְשֵׁם־יְהוָ֥ה אֶקְרָ֑א אָנָּ֥ה יְהוָ֗ה מַלְּטָ֥ה נַפְשִֽׁי׃ | Uvshém-Adonái eqrá: ánnah Adonái mallṭáh nafshí. | Entonces invoqué el Nombre de Adonai, diciendo: «Oh Adonai, te ruego, libra mi alma». |
| 5 | חַנּוּן_ יְהוָ֥ה וְצַדִּ֑יק וֵאלֹהֵ֖ינוּ מְרַחֵֽם׃ | Jannún Adonái vetzaddík, v'Elohéinu merajém. | Clemente es Adonai y justo; sí, compasivo es nuestro Dios. |
| 6 | שֹׁמֵר_ פְּתָאיִ֥ם יְהוָ֑ה דַּ֝לּוֹתִ֗י וְלִ֣י יְהוֹשִֽׁיעַ׃ | Shomér ptayím Adonái; dallóti velí yehoshía. | Adonai guarda a los sencillos; estaba yo postrado, y Él mi libró. |
| 7 | שׁוּבִ֣י נַ֭פְשִׁי לִמְנוּחָ֑יְכִי כִּֽי־יְהוָ֗ה גָּמַ֥ל עָלָֽיְכִי׃ | Shúvi nafshí limnujáyeíji, ki-Adonái gamál aláyeíji. | Vuelve, alma mía, a tu reposo, porque Adonai te ha colmado de beneficios. |
| 8 | כִּ֤י חִלַּ֨צְתָּ נַפְשִׁ֨י מִמָּ֑וֶת אֶת־עֵינִ֥י מִן־דִּ֝מְעָ֗ה אֶת־רַגְלִ֥י מִדֶּֽחִי׃ | Ki jillátzta nafshí mimmávet, et-einí min-dimáh, et-raglí mídéji. | Pues Tú has librado mi alma de la muerte, mis ojos de lágrimas, y mis feet de resbalar. |
| 9 | אֶ֭תְהַלֵּךְ לִפְנֵ֣י יְהוָ֑ה בְּ֝אַרְצ֗וֹת הַֽחַיִּֽים׃ | Etjalléj lifnéi Adonái, beartzót jajayyím. | Caminaré delante de Adonai en las tierras de los vivientes. |
| 10 | הֶ֭אֱמַנְתִּי כִּ֣י אֲדַבֵּ֑ר אֲ֝נִ֗י עָנִ֥יתִי מְאֹֽד׃ | Heemánti ki adabbér, aní aníti meód. | Yo creía, por tanto hablé, estando afligido en gran manera. |
| 11 | אֲ֭נִי אָמַ֣רְתִּי בְחָפְזִ֑י כָּל־הָאָדָ֥ם כֹּזֵֽב׃ | Aní amárti vejofzí: kol-haadám kozév. | Y dije en mi apresuramiento: «Todo hombre es mentiroso». |
| 12 | מָה־אָשִׁ֥יב לַיהוָ֑ה כָּל־תַּגְמוּל֥וֹהִי עָלָֽי׃ | Mah-ashív l'Adonái, kol-tagmulóhi alái? | ¿Qué pagaré a Adonai por todos Sus beneficios para conmigo? |
| 13 | כּוֹס־יְשׁוּע֥וֹת אֶשָּׂ֑א וּבְשֵׁ֖ם יְהוָ֣ה אֶקְרָֽא׃ | Kós-yeshuót essá, uvshém Adonái eqrá. | Alzaré la copa de las salvaciones, e invocaré el Nombre de Adonai. |
| 14 | נְ֭דָרַי לַיהוָ֣ה אֲשַׁלֵּ֑ם נֶגְדָה־נָּ֝֗א לְכָל־עַמּֽוֹ׃ | Nedarái l'Adonái ashallém, negdah-ná lejól-ammó. | Mis votos a Adonai pagaré ahora delante de todo Su pueblo. |
| 15 | יָ֭קָר בְּעֵינֵ֣i יְהוָ֑ה הַ֝מָּ֗וְתָה לַחֲסִידָֽיו׃ | Yaqár beeinéi Adonái, hammávtah lajasidáv. | Estimada es a los ojos de Adonai la muerte de Sus piadosos. |
| 16 | אָֽנָּה יְהוָ֨ה כִּֽי־אֲנִ֣י עַבְדֶּ֔ךָ אֲנִֽי־עַ֝בְדְּךָ֗ בֶּן־אֲמָתֶ֑ךָ פִּתַּ֖חְתָּ לְמוֹסֵרָֽי׃ | Ánnah Adonái ki-aní avdéja, aní-avdejá ben-amatéja, pittájta lemoserái. | Oh Adonai, ciertamente yo soy Tu siervo; soy Tu siervo, hijo de Tu sierva; Tú has roto mis prisiones. |
| 17 | לְךָֽ־אֶזְבַּ֥ח זֶ֣בַח תּוֹדָ֑ה וּבְשֵׁ֖ם יְהוָ֣ה אֶקְרָֽא׃ | Lejá-ezbáj zévaj todáh, uvshém Adonái eqrá. | A Ti ofreceré sacrificio de acción de gracias, e invocaré el Nombre de Adonai. |
| 18 | נְ֭דָרַי לַיהוָ֣ה אֲשַׁלֵּ֑ם נֶגְדָה־נָּ֝֗א לְכָל־עַמּוֹ׃ | Nedarái l'Adonái ashallém, negdah-ná lejól-ammó; | Mis votos a Adonai pagaré ahora delante de todo Su pueblo, |
| 19 | בְּחַצְר֨וֹת ׀ בֵּ֤ית יְהוָ֗ה בְּתוֹכֵ֥כִי יְרוּשָׁלִָ֗ם הַֽלְלוּ־יָֽהּ׃ | bejatẓrót bét Adonái, betōjéíji Yerushaláim. Halelú-Yáh. | en los atrios de la casa de Adonai, en medio de ti, oh Jerusalén. ¡Haleluyah! |
Comentario breve
El Salmo 116 forma parte integral del orden litúrgico del **Halél** y se presenta como una conmovedora y personalísima elegía de liberación. Dividido tradicionalmente en dos secciones en algunas tradiciones (versículos 1-11 y 12-19), el salmo retrata la angustia extrema de un suplicante que se vio cercado por los lazos del Seol y la proximidad de la muerte. Al clamar en el Nombre de Adonai, experimenta una salvación providencial e inmediata que reconfirma los atributos divinos de clemencia, justicia y protección hacia los sencillos. Destaca el versículo 15, un pilar teológico que resalta cuán «estimada» (yaqár) y de hondo peso es la vida de los piadosos ante el Creador, quien no se complace en su desaparición. El texto concluye elevándose hacia una dimensión pública y comunitaria, donde el alma redimida comparece ante los atrios del Templo en Jerusalén para alzar la «copa de las salvaciones» (kós yeshuót), pagar sus votos solemnes y ofrendar un sacrificio de gratitud pura (zévaj todáh).