| # | Hebreo | Transliteración | Español |
|---|---|---|---|
| 1 | הוֹד֧וּ לַיהוָ֥ה כִּי־ט֑וֹב כִּ֝רְעוֹלָ֗ם חַסְדּֽוֹ׃ | Hodú l'Adonái ki-tóv, ki leolám jasdó. | Dad gracias a Adonai porque Él es bueno; porque para siempre es Su misericordia. |
| 2 | יֹאמַר־נָ֥א יִשְׂרָאֵ֑ל כִּ֝רְעוֹלָ֗ם חַסְדּֽוֹ׃ | Yomar-ná Yisraél: ki leolám jasdó. | Diga ahora Israel: «Porque para siempre es Su misericordia». |
| 3 | יֹאמְרוּ־נָ֥א בֵית־אַהֲרֹ֑ן כִּ֝רְעוֹלָ֗ם חַסְדּֽוֹ׃ | Yomrú-ná vét-Aharón: ki leolám jasdó. | Diga ahora la casa de Aarón: «Porque para siempre es Su misericordia». |
| 4 | יֹאמְרוּ־נָ֭א יִרְאֵ֣i יְהוָ֑ה כִּ֝רְעוֹלָ֗ם חַסְדּֽוֹ׃ | Yomrú-ná yiréi Adonái: ki leolám jasdó. | Digan ahora los que temen a Adonai: «Porque para siempre es Su misericordia». |
| 5 | מִֽמֵּצַ֥ר קָרָ֥אתִי יָּ֑הּ עָנָ֖נִי בַמֶּרְחָ֥ב יָֽהּ׃ | Min-hammétzar karáti Yáh, anáni vammerjáv Yáh. | Desde la angustia invoqué a Yah; me respondió Yah poniéndome en un lugar espacioso. |
| 6 | יְהוָ֣ה לִ֭י לֹ֣א אִירָ֑א מַה־יַּעֲשֶׂ֖ה לִ֥i אָדָֽם׃ | Adonái lí ló eirá, mah-yyaaséh lí adám? | Adonai está conmigo, no temeré; ¿qué puede hacerme el hombre? |
| 7 | יְהוָ֣ה לִ֭י בְּעֹזְרָ֑י וַ֝אֲנִ֗י אֶרְאֶ֥ה בְשֹׂנְאָֽי׃ | Adonái lí beōzerái, vaaní er'éh veson'ái. | Adonai está conmigo entre los que me ayudan; por tanto, yo veré el pago en los que me aborrecen. |
| 8 | ט֗וֹב לַחֲס֥וֹת בַּיהוָ֑ה מִ֝בְּטֹ֗חַ בָּאָדָֽם׃ | Ṭōv lajasót b'Adonái, mibbĕṭóaḥ baadám. | Mejor es refugiarse en Adonai que confiar en el hombre. |
| 9 | ט֗וֹב לַחֲס֥וֹת בַּיהוָ֑ה מִ֝בְּטֹ֗חַ בִּנְדִיבִֽים׃ | Ṭōv lajasót b'Adonái, mibbĕṭóaḥ bindivím. | Mejor es refugiarse en Adonai que confiar en los príncipes. |
| 10 | כָּל־גּוֹיִ֥ם סְבָב֑וּנִי בְּשֵׁ֥m יְהוָ֗ה כִּ֣i אֲמִילַֽם׃ | Kol-goyím sevavúni, b'shém Adonái ki amilám. | Todas las naciones me rodearon; mas en el Nombre de Adonai yo las destruiré. |
| 11 | סַבּ֥וּנִי גַם־סְבָב֑וּנִי בְּשֵׁ֥m יְהוָ֗ה כִּ֣i אֲמִילַֽם׃ | Sabbúni gam-sevavúni, b'shém Adonái ki amilám. | Me rodearon y me asediaron; mas en el Nombre de Adonai yo las destruiré. |
| 12 | סַבּ֨וּנִי כִדְבוֹרִ֜ים דֹּעֲכ֕וּ כְּאֵ֥שׁ קוֹצִ֑ים בְּשֵׁ֥m יְהוָ֗ה כִּ֣i אֲמִילַֽם׃ | Sabbúni jidvorím, doajú jeésh kotzím, b'shém Adonái ki amilám. | Me rodearon como abejas; se extinguieron como fuego de espinos; mas en el Nombre de Adonai yo las destruiré. |
| 13 | דַּחֹ֥ה דְחִיתַ֖נִי לִנְפֹּ֑ל וַֽיהוָ֥ה עֲזָרָֽנִי׃ | Dajóh dejitáni linpól, v'Adonái azaráni. | Me empujaste con violencia para que cayese, pero Adonai me ayudó. |
| 14 | עָזִּ֥i וְזִמְרָ֥ת יָ֑הּ וַֽיְהִי־לִ֝֗i לִֽישׁוּעָֽה׃ | Ozzí vezimrát Yáh, vayhí-lí liyshuáh. | Mi fortaleza y mi cántico es Yah, y Él ha sido mi salvación. |
| 15 | ק֚וֹל ׀ רִנָּ֣ה וִֽישׁוּעָה֮ בְּאָהֳלֵ֪i צַדִּ֫יקִ֥ים יְמִ֣ין יְהוָ֑ה עֹ֥שָׂה חָֽיִל׃ | Qól rinnáh viyshuáh beaholéi tzaddiqím; yemín Adonái ōsáh jáyil. | Voz de júbilo y de salvación hay en las tiendas de los justos; la diestra de Adonai hace proezas. |
| 16 | יְמִ֣ין יְהוָ֑ה רוֹמֵמָ֕ה יְמִ֥ין יְהוָ֖ה עֹ֥שָׂה חָֽיִal׃ | Yemín Adonái romemáh, yemín Adonái ōsáh jáyil. | La diestra de Adonai es exaltada; la diestra de Adonai hace proezas. |
| 17 | לֹ֥א אָמ֖וּת כִּֽי־אֶחְיֶ֑ה וַ֝אֲסַפֵּ֗ר מַעֲשֵׂ֥i יָֽהּ׃ | Ló amút ki-éjyeh, vaasappér maaséi Yáh. | No moriré, sino que viviré, y contaré las obras de Yah. |
| 18 | יַסֹּ֕ר יִסְּרַ֥נִּי יָּ֑הּ וְ֝לַמָּ֗וֶת לֹ֣א נְתָנָֽנִי׃ | Yassór yissĕránni Yáh, velammávet ló netanáni. | Me castigó gravemente Yah, mas no me entregó a la muerte. |
| 19 | פִּתְחוּ־לִ֥i שַׁעֲרֵי־צֶ֑דֶק אָבֹא־בָ֝ם אוֹדֶ֥ה יָֽהּ׃ | Pitjú-lí shaaréi-tzédeq, ávo-vám odéh Yáh. | Abridme las puertas de la justicia; entraré por ellas, alabaré a Yah. |
| 20 | זֶה־הַשַּׁ֥עַר לַיהוָ֑ה צַ֝דִּקִ֗ים יָבֹ֥אוּ בֽוֹ׃ | Zeh-hasháar l'Adonái, tzaddiqím yavóu vó. | Esta es la puerta de Adonai; por ella entrarán los justos. |
| 21 | אוֹדְךָ֖ כִּ֣i עֲנִיתָ֑נִי וַתְּהִי־לִ֝֗i לִֽישׁוּעָֽה׃ | Odjá ki anitáni, vattĕhí-lí liyshuáh. | Te alabaré porque me has respondido, y has sido mi salvación. |
| 22 | אֶ֭בֶן מָאֲס֣וּ הַבּוֹנִ֑ים הָ֝יְתָ֗ה לְרֹ֣אשׁ פִּנָּֽה׃ | Éven maasú haboním, hayetáh lerōsh pinnáh. | La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser la cabeza de la esquina. |
| 23 | מֵאֵ֣ת יְהוָ֑ה הָ֥יְתָה זֹּ֖את הִ֥iא נִפְלָ֥את בְּעֵינֵֽינוּ׃ | Meét Adonái hayetáh zōt, hí nifláat beeinéinu. | De parte de Adonai ha sido esto; es una maravilla a nuestros ojos. |
| 24 | זֶה־הַ֭יּוֹם עָשָׂ֣ה יְהוָ֑ה נָגִ֥ילָה וְנִשְׂמְחָ֥ה בֽוֹ׃ | Zeh-hayóm asáh Adonái, naguílaj venismejáj vó. | Este es el día que hizo Adonai; nos gozaremos y alegraremos en él. |
| 25 | אָנָּ֣א יְהוָה֮ הוֹשִׁ֪יעָה נָּ֥א אָנָּ֥א יְהוָ֝ה הַצְלִ֘יחָ֥ה נָּֽא׃ | Ánnah Adonái hoshíaj ná, ánnah Adonái hatzlíjaj ná. | Te rogamos, oh Adonai, sálvanos ahora; Te rogamos, oh Adonai, prospéranos ahora. |
| 26 | בָּר֣וּךְ הַ֭בָּא בְּשֵׁ֣m יְהוָ֑ה בֵּ֝רַכְנוּכֶ֗ם מִבֵּ֥ית יְהוָֽה׃ | Barúj habbá b'shém Adonái, berajnújem mibbét Adonái. | Bendito el que viene en el Nombre de Adonai; desde la casa de Adonai os bendecimos. |
| 27 | אֵ֨ל ׀ יְהוָה֮ וַיָּ֪אֶר לָ֥נוּ אִסְרוּ־חַ֥ג בַּעֲבֹתִ֖ים עַד־קַרְנ֥וֹת הַמִּזְבֵּֽחַ׃ | Él Adonái vayyáer lánu; isrú-jág baavotím ad-qarnót hammizbéaḥ. | Dios es Adonai, y Él nos ha iluminado; atad las víctimas del sacrificio con cuerdas hasta los cuernos del altar. |
| 28 | אֵלִ֣י אַתָּ֣ה וְאוֹדֶ֑ךָּ אֱ֝לֹהַ֗י אֲרוֹמְמֶֽךָּ׃ | Elí áttah veōdéjaj, Elohái aromeméjaj. | Mi Dios eres Tú, y Te alabaré; Dios mío, yo Te exaltaré. |
| 29 | הוֹד֧וּ לַיהוָ֥ה כִּי־ט֑וֹב כִּ֝רְעוֹלָ֗ם חַסְדּֽוֹ׃ | Hodú l'Adonái ki-tóv, ki leolám jasdó. | Dad gracias a Adonai porque Él es bueno; porque para siempre es Su misericordia. |
Comentario breve
El Salmo 118 constituye el monumental broche de oro de la liturgia del Halél, presentándose como una majestuosa sinfonía coral de acción de gracias. Estructurado originalmente de forma antifonal para ser entonado en procesión hacia las puertas del Templo de Jerusalén, el poema abre y cierra con la declaración litúrgica por excelencia: «Dad gracias a Adonai porque Él es bueno». El salmista describe una experiencia de redención radical, donde tras verse cercado por las naciones hostiles «como abejas» y empujado al borde de la destrucción, el amparo inmanente del Nombre de Adonai deshace el peligro, transformando el «estrecho» de la angustia (métzar) en el espacio libre de la salvación. El texto encierra metáforas de hondo calado profético, como la de la piedra rechazada por los constructores que deviene el eje angular del edificio, demostrando que los giros de la historia judía escapan a la lógica secular. En su sección final, la pieza alcanza su clímax de regocijo comunitario con exclamaciones de bienvenida, oraciones de ruego por el éxito espiritual (Anna Adonái Hoshíaj Ná) y la solemne iluminación del altar, consagrando el tiempo presente como el día exacto providenciado por el Creador para celebrar la eternidad de Su misericordia.