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Tehilim 121 / Salmo 121
#HebreoTransliteraciónEspañol
1שִׁ֗יר לַֽמַּעֲל֫וֹת אֶשָּׂ֣א עֵ֭ינַי אֶל-הֶהָרִ֑ים מֵ֝אַ֗יִן יָבֹ֥א עֶזְרִֽי׃Shír lammaalót. Essá eináy el-hejarím, meáyin yavó ezrí?Cántico de los Ascensos. Alzaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi ayuda?
2עֶ֭זְרִי מֵעִ֣ם יְהוָ֑ה עֹ֝שֵׂ֗ה שָׁמַ֥יִms וָאָֽרֶץ׃Ezrí meím Adonái, oséh shamáyim vaáretz.Mi ayuda viene de Adonai, que hizo los cielos y la tierra.
3אַל-יִתֵּ֣ן לַמּ֣וֹט רַגְלֶ֑ךָ אַל-יָ֝נ֗וּם שֹׁמְרֶֽךָ׃Al-yittén lammóṭ ragléja, al-yanúm shomréja.No dará tu pie al resbaladero, ni se dormirá el que te guarda.
4הִנֵּה_ לֹא-יָנ֖וּם וְלֹ֣א יִישָׁ֑ן שׁ֝וֹמֵ֗ר יִשְׂרָאֵֽל׃Hinnéh ló-yanúm veló yishán, shomér Yisraél.He aquí, no se adormecerá ni dormirá el Guardián de Israel.
5יְהוָ֥ה שֹׁמְרֶ֑ךָ יְהוָ֥ה צִלְּךָ֗ עַל-יַ֥ד יְמִינֶֽךָ׃Adonái shomréja, Adonái tzil-lejá al-yad yeminéja.Adonai es tu Guardián; Adonai es tu sombra a tu mano derecha.
6יוֹמָ֗ם הַשֶּׁ֥מֶשׁ לֹֽא-יַכֶּ֑כָּה וְיָרֵ֥חַ בַּלָּֽיְלָה׃Yomám hashshémesh ló-yakkéjja, veyaréaj balláylah.El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche.
7יְהוָ֥ה יִשְׁמָרְךָ֥ מִכָּל-רָ֑ע יִ֝שְׁמֹ֗ר אֶת-נַפְשֶֽׁךָ׃Adonái yishmrejá mikól-rá, yishmór et-nafsheja.Adonai te guardará de todo mal; Él guardará tu alma.
8יְהוָ֥ה יִשְׁמָר-צֵאתְךָ֥ וּבוֹאֶ֑ךָ מֵ֝עַתָּ֗ה וְעַד-עוֹלָֽם׃Adonái yishmór-tzetjá uvoéja, meatáh veád-olám.Adonai guardará tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre.

Comentario breve

El Salmo 121 es, sin duda, uno de los poemas de confianza y protección divina más queridos en la tradición bíblica. Su estructura dialogada comienza con una pregunta existencial: al levantar la mirada hacia los montes (posiblemente aludiendo a los santuarios paganos situados en las alturas o simplemente a la magnitud del camino a Jerusalén), el peregrino se cuestiona sobre el origen de su auxilio. La respuesta es un categórico monoteísmo: el socorro proviene exclusivamente de Adonai, el arquitecto de la creación entera. El salmo utiliza un juego de palabras fascinante en torno al concepto de "guardar" (shomér), repitiéndolo seis veces para enfatizar que la protección divina no es intermitente; el "Guardián de Israel" no conoce el sueño ni la fatiga, ofreciendo una cobertura constante, tanto espiritual como física, contra las inclemencias ("el sol de día y la luna de noche") y los peligros de la vida. Esta promesa de amparo se extiende desde la "salida y la entrada" —una metáfora de toda la actividad humana—, consolidando la certeza de que el fiel peregrino camina bajo una protección que trasciende el tiempo, desde el presente hasta la eternidad.

🔊 AUDI7