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Tehilim 134 / Salmo 134
#HebreoTransliteraciónEspañol
1שִׁ֗יר הַֽמַּעֲל֫וֹת הִנֵּ֤ה בָרְכ֣וּ אֶת-יְהוָה֮ כָּל-עַבְדֵ֣י יְהוָה֮ הָעֹמְדִ֣ים בְּבֵית-יְהוָה֮ בַּלֵּילוֹת׃Shír hammaalót. Hinnéh varjú et-Adonái, kol-avdéi Adonái, haomdím bevét-Adonái balléilot.Cántico de los Ascensos. ¡Mirad, bendecid a Adonai, vosotros todos los siervos de Adonai, que estáis en la casa de Adonai durante las noches!
2שְׂאוּ-יְדֵכֶ֥ם קֹ֑דֶשׁ וּ֝בָרְכ֗וּ אֶת-יְהוָֽה׃Seú-yedejém qódesh, uvarjú et-Adonái.Alzad vuestras manos al santuario, y bendecid a Adonai.
3יְבָרֶכְךָ֣ יְהוָ֣ה מִצִּיּ֑וֹן עֹ֝שֵׂ֗ה שָׁמַ֥יִms וָאָֽרֶץ׃Yevaréjja Adonái miTziyyón, oséh shamáyim vaáretz.Adonai te bendiga desde Sión, Él que hizo los cielos y la tierra.

Comentario breve

El Salmo 134 cierra el ciclo de los "Cantos de Ascenso" (Shir HaMaalot) con una nota de doxología y servicio nocturno. Si el salmo anterior llamaba a la unidad en la luz del día y la comunión fraternal, este último cántico dirige la mirada hacia los que custodian el Templo durante la noche (balléilot). Es una llamada a la vigilancia espiritual continua; aun cuando la mayoría descansa, el servicio a Adonai no cesa. El imperativo "Alzad vuestras manos al santuario" (o "en santidad", qódesh) es un gesto de entrega total y pureza litúrgica que acompaña a la bendición. La conclusión del ciclo es simétrica y poderosa: la respuesta a la bendición humana hacia el Eterno es la bendición que desciende desde Sión —la morada de Su presencia— hacia el individuo, recordándonos que el Creador de los cielos y la tierra es la fuente última de todo bien. Con este salmo, el peregrino completa su subida, concluyendo su servicio en la casa de Adonai con la bendición que corona todo el recorrido.

🔊 AUDI7