| # | Hebreo | Transliteración | Español |
|---|---|---|---|
| 1 | הוֹד֣וּ לַיהוָ֣ה כִּי-ט֑וֹב כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Hodú l'Adonái ki-ṭóv, ki leolám jasdó. | ¡Dad gracias a Adonai, porque Él es bueno, porque para siempre es Su misericordia! |
| 2 | הוֹד֖וּ לֵאלֹהֵ֣י הָאֱלֹהִ֑ים כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Hodú lelohéi haelohím, ki leolám jasdó. | ¡Dad gracias al Dios de los dioses, porque para siempre es Su misericordia! |
| 3 | הוֹד֖וּ לַאדֹנֵ֣י הָאֲדֹנִ֑ים כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Hodú laadonéi haadoním, ki leolám jasdó. | ¡Dad gracias al Señor de los señores, porque para siempre es Su misericordia! |
| 4 | לְעֹשֵׂ֖ה נִפְלָא֣וֹת גְּדֹל֣וֹת לְבַדּ֑וֹ כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Leoséh niflaót guedolót levaddó, ki leolám jasdó. | Al único que hace grandes maravillas, porque para siempre es Su misericordia; |
| 5 | לְעֹשֵׂ֣ה הַשָּׁמַ֣יִם בִּתְבוּנָ֑ה כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Leoséh hashshamáyim bitvunáh, ki leolám jasdó. | al que hizo los cielos con inteligencia, porque para siempre es Su misericordia; |
| 6 | לְרֹקַ֣ע הָאָ֣רֶץ עַל-הַמָּ֑יִם כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Leroqá haáretz al-hammáyim, ki leolám jasdó. | al que extendió la tierra sobre las aguas, porque para siempre es Su misericordia; |
| 7 | לְעֹשֵׂ֖ה אוֹרִ֣ים גְּדֹלִ֑ים כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Leoséh orím guedolím, ki leolám jasdó. | al que hizo las grandes lumbreras, porque para siempre es Su misericordia; |
| 8 | אֶת-הַשֶּׁ֖מֶשׁ לְמֶמְשֶׁ֣לֶת בַּיּ֑וֹם כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Et-hashshémesh lememshélet bayyóm, ki leolám jasdó. | el sol para que señoree en el día, porque para siempre es Su misericordia; |
| 9 | אֶת-הַיָּרֵ֣חַ וְכוֹכָבִ֣ים לְמֶמְשְׁל֑וֹת בַּ֝לָּ֗יְלָה כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Et-hayyáréaj vejojavím lememshelót balláylah, ki leolám jasdó. | la luna y las estrellas para que señoreen en la noche, porque para siempre es Su misericordia; |
| 10 | לְמַכֵּ֣ה מִ֭צְרַיִם בִּבְכוֹרֵיהֶ֑ם כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Lemakkéh Mitzráyim bivjoréihem, ki leolám jasdó. | al que hirió a Egipto en sus primogénitos, porque para siempre es Su misericordia; |
| 11 | וַיּוֹצֵ֣א יִ֭שְׂרָאֵל מִתּוֹכָ֑ם כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Vayyotzé Yisraél mittojám, ki leolám jasdó. | y sacó a Israel de en medio de ellos, porque para siempre es Su misericordia; |
| 12 | בְּיָ֣ד חֲ֭זָקָה וּבִזְר֣וֹעַ נְטוּיָ֑ה כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Beyád jazáqáh uvizróa netuyáh, ki leolám jasdó. | con mano fuerte y brazo extendido, porque para siempre es Su misericordia; |
| 13 | לְגֹזֵ֣ר יַם-ס֭וּף לִגְזָרִ֑ים כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Legozér yam-Súf ligzarím, ki leolám jasdó. | al que dividió el Mar Rojo en partes, porque para siempre es Su misericordia; |
| 14 | וְהֶעֱבִ֣יר יִשְׂרָאֵ֣ל בְּתוֹכ֑וֹ כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Veheevír Yisraél betojó, ki leolám jasdó. | e hizo pasar a Israel por en medio de él, porque para siempre es Su misericordia; |
| 15 | וְנִעֵ֬ר פַּרְעֹ֣ה וְחֵיל֣וֹ בְיַם-ס֑וּף כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Veniér Faró vejiló veyam-Súf, ki leolám jasdó. | mas arrojó a Faraón y a su ejército en el Mar Rojo, porque para siempre es Su misericordia; |
| 16 | לְמוֹלִ֣יךְ עַ֭מּוֹ בַּמִּדְבָּ֑ר כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Lemolíj amó bammidbár, ki leolám jasdó. | al que guio a Su pueblo por el desierto, porque para siempre es Su misericordia; |
| 17 | לְמַכֵּ֖ה מְלָכִ֣ים גְּדֹלִ֑ים כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Lemakkéh melajím guedolím, ki leolám jasdó. | al que hirió a grandes reyes, porque para siempre es Su misericordia; |
| 18 | וַיַּהֲרֹ֖ג מְלָכִ֣ים אַדִּירִ֑ים כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Vayyaharóg melajím addirím, ki leolám jasdó. | y mató a reyes poderosos, porque para siempre es Su misericordia; |
| 19 | לְסִיח֣וֹן מֶ֣לֶךְ הָאֱמֹרִ֑י כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Lesijón méllej haemorí, ki leolám jasdó. | a Sijón, rey de los amorreos, porque para siempre es Su misericordia; |
| 20 | וּ֝לְע֗וֹג מֶ֣לֶךְ הַבָּשָֽׁן כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | ulOg méllej habbashán, ki leolám jasdó. | y a Og, rey de Basán, porque para siempre es Su misericordia; |
| 21 | וְנָתַ֣ן אַרְצָ֣ם נַחֲלָ֑ה כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Venatán artzám najaláh, ki leolám jasdó. | y dio la tierra de ellos en heredad, porque para siempre es Su misericordia; |
| 22 | נַ֝חֲלָ֗ה לְיִשְׂרָאֵ֥ל עַמּֽוֹ כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | najaláh leYisraél amó, ki leolám jasdó. | en heredad a Israel, Su pueblo, porque para siempre es Su misericordia; |
| 23 | שֶׁ֭בְּשִׁפְלֵנוּ זָכַ֣ר לָ֑נוּ כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Shebishfelénu zajár lánu, ki leolám jasdó. | al que en nuestra humillación se acordó de nosotros, porque para siempre es Su misericordia; |
| 24 | וַיִּפְרְקֵ֥נוּ מִצָּרֵ֑ינוּ כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Vayyifreqénu mitzaréinu, ki leolám jasdó. | y nos rescató de nuestros enemigos, porque para siempre es Su misericordia; |
| 25 | נֹתֵ֣ן לֶ֭חֶם לְכָל-בָּשָׂ֑ר כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Notén léjem lejól-bashár, ki leolám jasdó. | al que da alimento a toda carne, porque para siempre es Su misericordia. |
| 26 | הוֹד֓וּ לְאֵ֫ל הַשָּׁמָ֥יִם כִּ֖י לְעוֹלָ֣ם חַסְדּֽוֹ׃ | Hodú leél hashshamáyim, ki leolám jasdó. | ¡Dad gracias al Dios de los cielos, porque para siempre es Su misericordia! |
Comentario breve
El Salmo 136, a menudo llamado el "Gran Hallel", es una liturgia de gratitud estructurada mediante una antífona repetitiva: "porque para siempre es Su misericordia" (ki leolám jasdó). Esta repetición no es solo rítmica, sino teológica: el Jésed (misericordia, amor leal, gracia) de Adonai es la constante que atraviesa toda la realidad. El salmo recorre un amplio espectro de la historia de la salvación: comienza con la teología de la creación (los cielos, la tierra, las lumbreras), pasa a la narrativa histórica nacional (la salida de Egipto, la derrota de los reyes, la entrega de la tierra de Canaán), y termina aterrizando en la experiencia personal de la humildad y la provisión cotidiana ("al que da alimento a toda carne"). Es un recordatorio de que la misma misericordia que ordena los cuerpos celestes es la que se inclina para rescatar al humilde y alimentar a toda criatura. Al invocar a Adonai como "Dios de los cielos" al final, el salmo encierra toda la existencia humana y natural dentro de la seguridad inmutable de Su amor eterno.