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Tehilim 150 / Salmo 150
#HebreoTransliteraciónEspañol
1הַלְלוּיָהּ הַלְל֣וּ-אֵ֣ל בְּקָדְשׁ֑וֹ הַ֝לְל֗וּהוּ בִּרְקִ֥יעַ עֻזּֽוֹ׃Halleluyáh. Halllú-Él beqodshó, halllúhu birqíia uzzó.¡Aleluya! Alabad a Dios en Su santuario; alabadle en la magnificencia de Su firmamento.
2הַלְל֣וּהוּ בִגְבוּרֹתָ֑יו הַ֝לְל֗וּהוּ כְּרֹ֣ב גֻּדְלֽוֹ׃Halllúhu vigvurótáv, halllúhu keróv gudló.Alabadle por Sus proezas; alabadle conforme a la muchedumbre de Su grandeza.
3הַלְל֣וּהוּ בְּתֵ֣קַע שׁוֹפָ֑ר הַ֝לְל֗וּהוּ בְּנֵ֣בֶל וְכִנּֽוֹר׃Halllúhu betéqa shofár, halllúhu benevel vejinnór.Alabadle a son de bocina; alabadle con salterio y arpa.
4הַלְל֣וּהוּ בְתֹ֣ף וּמָח֑וֹל הַ֝לְל֗וּהוּ בְּמִנִּ֥ים וְעֻגָֽב׃Halllúhu vetóf umājól, halllúhu beminním veugáv.Alabadle con pandero y danza; alabadle con cuerdas y flautas.
5הַלְל֣וּהוּ בְצִלְצְלֵי-שָׁ֑מַע הַ֝לְל֗וּהוּ בְּצִלְצְלֵ֥י תְרוּעָֽה׃Halllúhu betzil-tzléi-sháma, halllúhu betzil-tzléi teruáh.Alabadle con címbalos resonantes; alabadle con címbalos de júbilo.
6כֹּ֣ל הַנְּשָׁמָה֮ תְּהַלֵּ֥ל יָהּ הַלְלוּיָהּ׃Kól hanneshamáh tehallél Yáh. Halleluyáh.¡Todo lo que respira alabe a Adonai! ¡Aleluya!

Comentario breve

El Salmo 150 es el estallido final, el clímax de los 150 cantos que componen el libro de los Salmos. Es una invitación pura, sin más condiciones que la propia existencia, a celebrar la grandeza de Adonai. El salmista nos guía a través de un espacio litúrgico: desde el santuario terrenal hasta la expansión ilimitada del firmamento divino. La alabanza aquí es total: se utilizan todos los instrumentos conocidos (bocina, salterio, arpa, pandero, cuerdas, flautas y címbalos) para crear un sonido que llena el cosmos. Sin embargo, el salmo no se queda en la música, sino que culmina en el verso final, uno de los más famosos de toda la Escritura: "¡Todo lo que respira alabe a Adonai!" (Kól hanneshamáh tehallél Yáh). Es la conclusión perfecta para la biblioteca de la fe: el aliento de vida, el regalo más básico que recibimos cada instante, es en sí mismo un instrumento de alabanza. Con este "¡Aleluya!", el salterio cierra su ciclo, dejando al lector no con una conclusión final, sino con una invitación eterna: mientras haya aliento en nosotros, habrá una razón y un medio para glorificar al Creador.

🔊 AUDI7