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📜 Tehilim 16 / Salmo 16

Mictam de David: Adonai es mi herencia y mi delicia suprema

🔊 Audio del Salmo 16

# Hebreo Transliteración Sefardí Español
1 מִכְתָּם לְדָוִד שָׁמְרֵנִי אֵל כִּי־חָסִיתִי בָךְ׃ Mijtám ledavid, shomréni El ki-jasíti vaj. Mictam de David. Guárdame, oh Dios, porque en Ti me he refugiado.
2 אָמַרְתְּ לַיהוָה אֲדֹנָי אָתָּה טוֹבָתִי בַּל־עָלֶיךָ׃ Amárt laAdonai, Adonái áttah, tovatí bal-'aléja. Dijiste a Adonai: "Tú eres mi Señor; ningún bien tengo fuera de Ti".
3 לִקְדוֹשִׁים אֲשֶׁר־בָּאָרֶץ הֵמָּה וְאַדִּירֵי כָּל־חֶפְצִי־בָם׃ Liqdoshím ashér-ba'árets hếmah, ve'addiréi kol-jeftsí-vam. Para con los santos que están en la tierra, y los ínclitos, en ellos está toda mi delicia.
4 יִרְבּוּ עַצְּבוֹתָם אַחֵר מָהָרוּ בַּל־אַסִּיךְ נִסְכֵּיהֶם מִדָּם וּבַל־אֶשָּׂא אֶת־שְׁמוֹתָם עַל־שְׂפָתָי׃ Yirbú 'atsevotám ajér maháru, bal-assíj niskéhem middám, uval-essá et-shemotám 'al-sefatáy. Se multiplicarán los dolores de aquellos que corren tras otro dios; no ofreceré yo sus libaciones de sangre, ni mis labios pronunciarán sus nombres.
5 יְהוָה מְנָת־חֶלְקִי וְכוֹסִי אַתָּה תּוֹמִיךְ גּוֹרָלִי׃ Adonai menát-jelqí vejosí, áttah tomíj goralí. Adonai es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi destino.
6 חֲבָלִים נָפְלוּ־לִי בַּנְּעִמִים אַף־נַחֲלָת שָׁפְרָה עָלָי׃ Javalím nafelú-li banne'imím, af-najalát shaferáh 'aláy. Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, y hermosa es la heredad que me ha tocado.
7 אֲבָרֵךְ אֶת־יְהוָה אֲשֶׁר יְעָצָנִי אַף־לֵילוֹת יִסְּרוּנִי כִלְיוֹתָי׃ Avaréj et-Adonai ashér ye'atsáni, af-leilót yisserúni jilyotáy. Bendeciré a Adonai, que me aconseja; aun en las noches me instruye mi conciencia.
8 שִׁוִּיתִי יְהוָה לְנֶגְדִּי תָמִיד כִּי מִימִינִי בַּל־אֶמּוֹט׃ Shivvíti Adonai lenegdí tamíd, ki miminí bal-emmót. He puesto a Adonai siempre delante de mí; porque estando Él a mi diestra, no resbalaré.
9 לָכֵן שָׂמַח לִבִּי וַיָּגֶל כְּבוֹדִי אַף־בְׂשָׂרִי יִשְׁכֹּן לָבֶטַח׃ Lajén samáj libbí vayáguel kevodí, af-besarí yishkón lavếtaj. Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma; también mi carne habitará segura.
10 כִּי לֹא־תַעֲזֹב נַפְשִׁי לִשְׁאוֹל לֹא־תִתֵּן חֲסִידְךָ לִרְאוֹת שָׁחַת׃ Ki lo-ta'azón nafshí lish'ól, lo-tittén jasídja lir'ót shájat. Porque no abandonarás mi alma en el Sheol, ni permitirás que Tu piadoso vea la corrupción.
11 תּוֹדִיעֵנִי אֹרַח חַיִּים שֹׂבַע שְׂמָחוֹת אֶת־פָּנֶיךָ נְעִמוֹת בּוִימִינְךָ נֶצַח׃ Todi'ếni óraj jayyím, sốva' semajót et-panếja, ne'imót biminjá nếtsaj. Me darás a conocer la senda de la vida; en Tu presencia hay plenitud de gozo, delicias a Tu diestra para siempre.

Comentario breve

El Salmo 16 es un bellísimo mictam (cántico o poema selecto) donde David expresa su contentamiento absoluto y su seguridad eterna en Hashem. A diferencia de quienes buscan afanosamente otros dioses o dependencias terrenales, multiplicando así sus dolores, el salmista declara con firmeza que Adonai es su porción, su copa y su hermosa heredad.

La célebre frase "He puesto a Adonai siempre delante de mí" (Shivvíti Adonai lenegdí tamíd) es uno de los pilares de la devoción y la meditación en el judaísmo, sirviendo como recordatorio diario de vivir constantemente conscientes de la presencia divina. Esta íntima conexión disipa todo temor, trayendo alegría al corazón, regocijo al alma y una profunda paz al cuerpo físico. El salmo culmina con una sublime profesión de fe en la trascendencia y la preservación de la vida espiritual, asegurando que la verdadera senda de la vida conduce a la plenitud de gozo en la cercanía del Creador.