| # | Hebreo | Transliteración | Español |
|---|---|---|---|
| 1 | יְהוָ֣ה מָ֭לָךְ יִרְגְּז֣וּ עַמִּ֑ים יֹשֵׁ֥ב כְּ֝רוּבִ֗ים תָּנ֥וּט הָאָֽרֶץ׃ | Adonái maláj yirgezú ammím, yoshév keruvím tanút haáretz. | Adonai reina; se estremecerán los pueblos. Él habita entre los querubines; la tierra conmoverá. |
| 2 | יְהוָה֮ בְּצִיּ֪וֹן גָּ֫ד֥וֹל וְרָ֥ם ה֝וּא עַל־כָּל־הָעַמִּֽים׃ | Adonái beTziyyón gadól, verám hú al-kol-haammím. | Adonai en Sión es grande, y exaltado sobre todos los pueblos. |
| 3 | יוֹד֣וּ שְׁ֭מְךָ גָּד֥וֹל וְנוֹרָ֗א קָ֘ד֥וֹשׁ הֽוּ׃ | Yodú shemjá gadól venorá, kadósh hú. | Alaben Tu Nombre grande y temible; ¡santo es Él! |
| 4 | וְעֹ֥ז מֶלֶךְ֮ מִשְׁפָּ֪ט אָ֫הֵ֥ב אַ֭תָּה כּוֹנַ֣נְתָּ מֵישָׁרִ֑ים מִשְׁפָּ֥ט וּצְדָקָ֖ה בְּיַעֲקֹ֑ב אַתָּ֥ה עָשִֽׂיתָ׃ | Veóz mélej mishpát ajév, áttah jonánta meisharím, mishpát utzdakáh beYaakóv áttah asíta. | Y el poder del Rey ama la justicia; Tú has establecido la equidad; juicio y rectitud en Jacob Tú has obrado. |
| 5 | רוֹמְמ֡וּ יְהוָ֧ה אֱלֹהֵ֛ינוּ וְהִֽשְׁתַּחֲוּ֥וּ לַהֲדֹם־רַגְלָ֗יו קָ֘ד֥וֹשׁ הֽוּ׃ | Romemú Adonái Elohéinu vejishtajavú lahadóm-ragláv, kadósh hú. | Exaltad a Adonai nuestro Dios, y postraos ante el estrado de Sus pies; ¡santo es Él! |
| 6 | מֹשֶׁ֨ה וְאַהֲרֹ֜ן בְּכֹהֲנָ֗יו וּשְׁמוּאֵל֙ בְּקֹרְאֵ֣i שְׁמ֑וֹ קֹרְאִ֥ים אֶל־יְ֝הוָ֗ה וְה֣וּא יַעֲנֵֽם׃ | Moshéh veAharón bejojanáv, uShmuél bekoréi shemó, korím el-Adonái vejú yaaném. | Moisés y Aarón entre Sus sacerdotes, y Samuel entre los que invocan Su Nombre; clamaban a Adonai, y Él les respondía. |
| 7 | בְּעַמּ֥וּד עָנָ֗ן יְדַבֵּ֥ר אֲלֵיהֶ֑ם שָׁמְר֥וּ עֵ֝דֹתָ֗יו וְחֹ֣ק נָֽתַן־לָֽמוֹ׃ | Beamúd anán yedabbér aleijém, shamrú edotáv vejók nátan-lámo. | En columna de nube hablaba con ellos; guardaban Sus testimonios, y el estatuto que Él les dio. |
| 8 | יְהוָ֨ה אֱלֹהֵ֜ינוּ אַתָּ֣ה עֲנִיתָ֑ם אֵ֣ל נֹשֵׂ֨א הָיִ֧יתָ לָהֶ֛ם וְ֝נֹקֵ֗ם עַל־עֲלִילֽוֹתָם׃ | Adonái Elohéinu áttah anitám, Él nosé jayíta lahém venokém al-alilotám. | Oh Adonai nuestro Dios, Tú les respondías; Fuiste para ellos un Dios perdonador, aunque castigabas sus malas obras. |
| 9 | רוֹמְמ֡וּ יְהוָ֧ה אֱלֹהֵ֛ינוּ וְהִֽשְׁתַּחֲוּ֥וּ לְהַ֥ר קָדְשֽׁוֹ כִּֽי־קָ֘ד֥וֹשׁ יְהוָ֥ה אֱלֹהֵֽינוּ׃ | Romemú Adonái Elohéinu vejishtajavú lejár kodshó, ki-kadósh Adonái Elohéinu. | Exaltad a Adonai nuestro Dios, y postraos ante Su santo monte; porque santo es Adonai nuestro Dios. |
Comentario breve
El Salmo 99 clausura de forma solemne el orden litúrgico de los «Salmos Reales» integrados en el servicio de Kabalat Shabat. El texto destaca por su rigurosa estructura interna, marcada por la repetición del estribillo declarativo «¡Santo es Él!» (Kadósh hú), lo que ha llevado a los sabios a asociar este salmo con el orden triple de la santidad divina (Kedusháh). A diferencia de los poemas precedentes, que enfatizan la justicia de Adonai sobre los entornos naturales o las naciones paganas, el Salmo 99 enfoca Su majestad en la historia de la revelación de Israel. El salmista evoca la memoria de los tres pilares espirituales del liderazgo bíblico —Moisés, Aarón y Samuel— destacando la inmediatez y eficacia de sus rezos e intercesiones. El Creador se revela aquí en la dialéctica de Sus atributos esenciales: un Dios compasivo y perdonador (Él nosé) que, al mismo tiempo, sostiene un estándar inalterable de justicia y rectitud normativo en el seno del pueblo.