Lo primero es agradecer
Los bikkurim enseñan a reconocer el regalo antes de acostumbrarnos a él.
Ki Tavó nos enseña algo maravilloso: cuando recibimos una bendición, no solo decimos “gracias”. También aprendemos a compartir, recordar de dónde viene el bien, escuchar a Hashem y usar lo recibido para hacer el mundo mejor.
Ki Tavó comienza cuando Israel entra a una tierra buena. La Torá enseña que disfrutar de algo bueno no significa olvidar quién nos ayudó a llegar hasta allí. Por eso se llevan los bikkurim, las primeras frutas, y se cuenta la historia de cómo Hashem sacó a Israel de Egipto.
Después, la Parashá habla del maaser: una parte de lo recibido debe llegar al levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda. La bendición no se queda encerrada en casa.
Estas son las ideas que nuestros niños pueden llevar a casa después de estudiar Ki Tavó.
Los bikkurim enseñan a reconocer el regalo antes de acostumbrarnos a él.
Israel cuenta de dónde viene para nunca pensar que todo se consiguió solo.
El maaser recuerda que también debemos cuidar a quien necesita ayuda.
Las bendiciones nos enseñan que nuestras decisiones tienen consecuencias.
Una mitzvá no es solamente “hacer algo”; también importa hacerlo con un buen corazón.
La Torá enseña a no pensar solo en mí: “bendice a Tu pueblo Israel”.
Recorre toda la Parashá en imágenes: desde las primeras frutas hasta la alegría de obedecer, las bendiciones, las advertencias y el camino de regreso.
Si tuvieras que escoger “lo primero y lo mejor” de algo para agradecer a Hashem, ¿qué escogerías?
¿Hay algo bueno que tenemos en casa que podría servir también para ayudar a otra persona?
¿Qué bendición recibiste esta semana que no quieres dar por sentada?
¿Qué mitzvá haces normalmente y cómo podrías hacerla esta semana con más alegría?
Escucha el contenido Kids y acompaña el Storybook mientras avanzas por sus 36 láminas.
Son las primeras frutas de la cosecha que se apartaban y se llevaban con gratitud al lugar elegido por Hashem.
La declaración del maaser enseña que la persona ha separado y entregado correctamente aquello que debía compartir.
Porque la Parashá enseña que escuchar, actuar con responsabilidad y recordar a Hashem transforma la vida del individuo y de la comunidad.
El Storybook y Flipbook Ki Tavó Kids tiene 36 láminas: portada, 34 escenas ilustradas y cierre.