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ÉXODO

CAPÍTULO 40

 

 

Este Capítulo de la Torá está dedicado a la Memoria de:

José -Yosef- BaYona Vila, Z''TL (Zejer Tzadik Livrajá)

 

 

40:1     Y habló el Eterno a Moisés, diciendo:

Vayedaber Adonay el-Moshe lemor.

 

40:2     En el mes primero (Nisán), a primero del mes, erigirás el Tabernáculo (1) de la tienda de asignación.

Beyom-hajodesh harishon be'ejad lajodesh takim et-Mishkan ohel-mo'ed.

 

40:3     Y pondrás allí el arca del testimonio, y protegerás el arca con el velo.

Vesamta sham et Aron ha'Edut vesakota al-ha'aron et-haparojet.

 

40:4     Y traerás la mesa, y pondrás en orden (los panes); y traerás el candelabro y encenderás sus lámparas;

Veheveta et-hashuljan ve'arajta et-erko veheveta et-hamenorah veha'aleyta et-neroteyha.

 

40:5     y pondrás el altar de oro para el incienso enfrente del arca del testimonio; y pondrás la cortina a la entrada del Tabernáculo.

Venatatah et-mizbaj hazahav liktoret lifney Aron ha'Edut vesamta et-masaj hapetaj laMishkan.

 

40:6     Y pondrás el altar del holocausto delante de la entrada del Tabernáculo de la tienda de asignación.

Venatatah et mizbaj ha'olah lifney petaj Mishkan ohel-mo'ed.

 

40:7     Y pondrás el lavatorio entre la tienda de asignación y el altar, y pondrás ahí agua.

Venatata et-hakiyor beyn-Ohel Mo'ed uveyn hamizbe'aj venatata sham mayim.

 

40:8     Y pondrás el atrio alrededor (del Tabernáculo), y colocarás la cortina a la entrada del atrio.

Vesamta et-hejatser saviv venatata et-masaj sha'ar hejatser.

 

40:9     Y tomarás el aceite de la unción y ungirás el Tabernáculo y todo lo que hay en él; así lo santificarás con todos sus utensilios, y será santo.

Velakajta et-shemen hamishjah umashajta et-haMishkan ve'et-kol-asher-bo vekidashta oto ve'et-kol-kelav vehayah kodesh.

 

40:10   Y ungirás el altar del holocausto con todos sus utensilios; así santificaras el altar, para que sea el altar cosa santísima.

Umashajta et-mizbaj ha'olah ve'et-kol-kelav vekidashta et-hamizbe'aj vehayah hamizbe'aj kodesh kodashim.

 

40:11   Y ungirás el lavatorio y su base; así los santificarás.

Umashajta et-hakiyor ve'et-kano vekidashta oto.

 

40:12   Y harás que se aproximen Aarón y sus hijos a la entrada de la tienda de asignación, y los sumergirás en agua.

Vehikravta et-Aharon ve'et-banav el-petaj Ohel Mo'ed verajatsta otam bamayim.

 

40:13   Y vestirás a Aarón con las vestimentas santas, y lo ungirás y lo santificarás, para que me sirva como sacerdote.

Vehilbashta et-Aharon et bigdey hakodesh umashajta oto vekidashta oto vejihen li.

 

40:14   Y harás que se aproximen sus hijos, y los vestirás con túnicas,

Ve'et-banav takriv vehilbashta otam kutanot.

 

40:15   y los ungirás como ungiste a su padre, para que me sirvan como sacerdotes; así ha de hacerse, para que su unción les sea por señal de un sacerdocio perdurable durante todas sus generaciones.

Umashajta otam ka'asher mashajta et-avihem vejihanu li vehayetah lihyot lahem moshjatam lijehunat olam ledorotam.

 

40:16   Y lo hizo así Moisés, conforme a todo lo que el Eterno le había ordenado; así lo hizo.

Vaya'as Moshe kejol asher tsivah Adonay oto ken asah.

 

40:17   Y sucedió pues en el mes primero del segundo año, a primero del mes, que fue erigido el Tabernáculo. (2)

Vayehi bajodesh harishon bashanah hashenit be'ejad lajodesh hukam haMishkan.

 

40:18   Y Moisés erigió el Tabernáculo, y colocó sus basas, y puso sus tablones, y metió sus travesaños, y levantó sus columnas.

Vayakem Moshe et-haMishkan vayiten et-adanav vayasem et-krashav vayiten et-brijav vayakem et-amudav.

 

40:19   Y extendió la tienda por encima del Tabernáculo, y puso la cubierta de la tienda encima de ésta, por la parte de arriba, como había ordenado el Eterno a Moisés.

Vayifrosh et-ha'ohel al-haMishkan vayasem et-mijseh ha'ohel alav milemalah ka'asher tsivah Adonay et-Moshe.

 

40:20   Y tomó el testimonio y lo puso dentro del arca, y puso las varas al arca, y colocó el propiciatorio encima del arca, por la parte de arriba.

Vayikaj vayiten et-ha'edut el-ha'aron vayasem et-habadim al-ha'aron vayiten et-hakaporet al-ha'aron milemalah.

 

40:21   Y metió el arca dentro del Tabernáculo, y puso el velo de la cortina, y cubrió el arca del testimonio; como había ordenado el Eterno a Moisés.

Vayave et-ha'aron el-haMishkan vayasem et parojet hamasaj vayasej al Aron ha'Edut ka'asher tsivah Adonay et-Moshe.

 

40:22   Y colocó la mesa dentro de la tienda de asignación, al costado norte del Tabernáculo, fuera del velo.

Vayiten et-hashuljan be'Ohel Mo'ed al-yerej haMishkan tsafonah michuts laparojet.

 

40:23   Y puso en orden sobre ella los panes delante del Eterno, como había ordenado el Eterno a Moisés.

Vaya'aroj alav erej lejem lifney Adonay ka'asher tsivah Adonay et-Moshe.

 

40:24   Y puso el candelabro dentro de la tienda de asignación, frente a la mesa, al costado sur del Tabernáculo,

Vayasem et-hamenorah be'Ohel Mo'ed nojaj hashuljan al-yerej haMishkan negbah.

 

40:25   y encendió las lámparas delante del Eterno; como había ordenado el Eterno a Moisés.

Vaya'al hanerot lifney Adonay ka'asher tsivah Adonay et-Moshe.

 

40:26   Y puso el altar de oro dentro de la tienda de asignación, delante del velo,

Vayasem et-mizbaj hazahav be'Ohel Mo'ed lifney haparojet.

 

40:27   y quemó sobre él incienso de especias; como había ordenado el Eterno a Moisés.

Vayakter alav ketoret samim ka'asher tsivah Adonay et-Moshe.

 

40:28   Y puso la cortina de la entrada del Tabernáculo

Vayasem et-masaj hapetaj laMishkan.

 

40:29   Y el altar del holocausto lo puso a la entrada del Tabernáculo de la tienda de asignación; y ofreció sobre él el holocausto y la ofrenda vegetal; como había ordenado el Eterno a Moisés.

Ve'et mizbaj ha'olah sam petaj Mishkan ohel-mo'ed vaya'al alav et-ha'olah ve'et-haminjah ka'asher tsivah Adonay et-Moshe.

 

40:30   Y puso el lavatorio entre la tienda de asignación y el altar, y puso allí agua para lavarse.

Vayasem et-hakiyor beyn-Ohel Mo'ed uveyn hamizbe'aj vayiten shamah mayim lerojtsah.

 

40:31   Y se lavaron en el, Moisés y Aarón y los hijos de éste, sus manos y sus pies.

Verajatsu mimenu Moshe ve'Aharon uvanav et-yedeyhem ve'et-ragleyhem.

 

 

40:32   Siempre que entraban en la tiend ade asignación y siempre que se acercaban al altar, se lavaban; como había ordenado el Eterno a Moisés.

Bevo'am el-Ohel Mo'ed uvekorvatam el-hamizbe'aj yirjatsu ka'asher tsivah Adonay et-Moshe.

 

40:33   E hizo levantar el atrio alrededor del Tabernáculo y del altar, y colocó la cortina a la entrada del atrio; y acabó Moisés la obra.

Vayakem et-hejatser saviv laMishkan velamizbe'aj vayiten et-masaj sha'ar hejatser vayejal Moshe et-hamelajah.

 

40:34   Y cubrió la nube la tienda de asignación, y la gloria del Eterno llenó el Tabernáculo.

Vayejas he'anan et-Ohel Mo'ed ujevod Adonay male et-haMishkan.

 

40:35   Y no pudo Moisés entrar en la tienda de asignación, porque la nube posaba sobre ésta y la gloria del Eterno llenaba el Tabernáculo. (3)

Velo-yajol Moshe lavo el-Ohel Mo'ed ki-shajan alav he'anan ujevod Adonay male et-haMishkan.

 

40:36   Y cuando se alzaba la nube de encima del Tabernáculo, los hijos de Israel partían en todas sus jornadas.

Uvehe'alot he'anan me'al haMishkan yis'u beney Yisra'el bejol

mas'eyhem.

 

40:37   Pero si no se alzaba la nube, entonces no se movían hasta el día en que ella se alzaba.

Ve'im-lo ye'aleh he'anan velo yis'u ad-yom he'aloto.

 

40:38   Porque la nube del Eterno permanecía sobre el Tabernáculo de día, y de noche había fuego en él, a los ojos de toda la casa de Israel, en todas sus jornadas.

Ki anan Adonay al-haMishkan yomam ve'esh tihyeh laylah bo le'eyney jol-beyt-Yisra'el bejol-mas'eyhem.

 

Comentario:

1

El Midrash cuenta esta parábola referente a la Casa de Dios: Un rey tenía una hija a quien adoraba. La educó de la mejor manera posible, y cuando estuvo en edad de casarse, escogió un marido digno de ella. Una vez celebrada la boda, al llegar el amargo momento de la despedida, el rey habló en estos términos a su joven yerno:"Te doy a mi hija como esposa, desligándome así de mi derecho de permanecer en su proximidad. Espero que sabrás cuidar bien de ella, y como me resulta dura esta separación, te pido, querido yerno que siempre me reserves un aposento para que pueda ir de vez en cuando a disfrutar de la compañía de este ser que me es tan querido".De igual modo Dios dio la Torah su hija querida, al pueblo de Israel, recomendándole: "Te confío esta joya. Espero que sabrás cuidar de ella y que no olvidarás reservarme, en cualquier lugar donde vivas, una morada de la que Yo pueda hacer uso para permanecer al lado de mi hija. Desde entonces, el templo se constituyó en casa de Dios.

2

El Tabernáculo fue hecho, sobre todo, con el propósito de inculcar en el pueblo la idea de la presencia divina: la de que Dios se encuentra en todo lugar y acompaña al hombre dondequiera que esté. "En todo lugar donde Yo haga recordar mi nombre, vendré a estar contigo y te bendeciré" (Ex. X:X¿ 24).Cuando Tito penetró en el Templo de Jerusalem, buscó al Dios que los isrealitas adoraban, pero nada pudo encontrar. Como pagano, no podía comprender cómo era posible adorar a un Dios invisible."He aquí que los cielos y los cielos de los cielos no te pueden contener, cuanto menos esta casa", dijo el rey Salomón (Reyes I, VIII, 27). Pero cuando los hombres estamos unidos y elevamos con sinceridad nuestros corazones al Eterno, El baja y habita entre nosotros, conforme está dicho: "Y harán para Mí un santuario, y Yo habitaré entre ellos" (cap. XXV, 8).

3

El verdadero significado del Mishkán (Tabernáculo) sólo es comprensible si tomamos en cuenta su sentido y su posición. La Divinidad se había revelado al pueblo de Israel por medio de la Shejiná (Divina Presencia), que simboliza la revelación de Dios al hombre. Shejiná es el espíritu divino descendiendo sobre el hombre. El Mishkán está etimológicamente unido con Shejiná, pues ambos provienen de la raíz shajón (morar), que en forma alegórica utiliza la Torah con relación a la divinidad. El pueblo de Israel se había elevado en el monte de Sinay a las alturas espirituales. El abandono del Sinay podía significar el abandono de la presencia constante de la divinidad entre el pueblo. Este es el sentido del mandamiento divino al ordenar la construcción del Mishkán. Es necesario resaltar la absoluta negación del antropomorfismo, en el sentido de morada de Dios. El principal móvil del Mishkán es: "Y moraré entre ellos"; no "en él" (betojó), sino "entre ellos" (betojam), con lo que se llega a la absoluta negación del antropomorfismo. El templo no es morada de Dios, sino de los hombres, y su principal propósito es el de perfeccionar la condición divina del ser humano. El Mishkán y todo lo que contenía estaba destinado a simbolizar e inculcar en el pueblo la presencia de la divinidad, por lo cual podríamos definir al Mishcán como un templo para el hombre más que un templo para Dios. Así podemos interpretar también las palabras del rey Salomón al construir el Templo de Jerusalem: "¿Pero en verdad habitará el Eterno sobre la tierra? He aquí que los cielos y los cielos de los cielos no te pueden abarcar, cuanto menos esta casa que yo acabo de edificar... Que tus ojos estén abiertos de noche y de día sobre esta casa, sobre este lugar del cual has dicho: Mi nombre estará allí. Y que oigas la oración que tu siervo hará en este lugar" (Reyes I, VIII, 27-29). Los cielos no pueden abarcar al Eterno, ni el Mishcán ni el Templo hacen que descienda la divinidad; no la encierran ni enclaustran, pero engrandecen al hombre y lo elevan para que él y su corazón lleguen hasta Dios. El verdadero templo es el que se construye en los corazones. En el primer versículo de esta perashá, se encuentra repetida dos veces la palabra Mishcán, y los rabinos ven en esta repetición una alusión (rémez) al Templo que fue dos veces destruido. Otra interpretación afirma que la palabra Mishcan tiene gran semejanza con mashcón, lo que significa prenda o garantía. Siendo así, el Mishcán es una prenda que Dios tiene del pueblo de Israel. Cuando Israel abandona la senda de Dios, El exige su prenda, y ésta fue la causa de la destrucción de los dos Templos. Pero si éstos fueron destruidos materialmente, el Templo espiritual jamás lo será porque "la nube del Eterno estará sobre él de día, y de noche habrá fuego en él, a los ojos de toda la casa de Israel, en todas sus jornadas" (vers. 38).

 

 

Editado por: Perla Tati Janah Bayonah

 

 

     

 


 

 
   
       
       
       
       
   
 

 

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