shalomhaverim.org
Índice Tehilim

📜 Tehilim 19 / Salmo 19

La gloria de Adonai en la creación y en Su Torá

🔊 Audio del Salmo 19

# Hebreo Transliteración Sefardí Español
1 לַמְנַצֵּחַ מִזְמוֹר לְדָוִד׃ Lamnatséaj mizmor ledavid. Al músico principal. Salmo de David.
2 הַשָּׁמַיִם מְסַפְּרִים כְּבוֹד־אֵל וּמַעֲשֵׂה יָדָיו מַגִּיד הָרָקִיעַ׃ Hashamáyim mesappérim kevod-El, uma'aséh yadav maggíd haraqía'. Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento proclama la obra de Sus manos.
3 יוֹם לְיוֹם יַבִּיעַ אֹמֶר וְלַיְלָה לְּלַיְלָה יְחַוֶּה־דָּעַת׃ Yóm leyóm yabbía' ómer, veláilah leláilah yejavvéh-dá'at. Un día transmite el mensaje al otro día, y una noche comunica sabiduría a la otra noche.
4 אֵין־אֹמֶר וְאֵין דְּבָרִים בְּלִי נִשְׁמָע קוֹלָם׃ Ein-ómer ve'ein devarím, belí nishmá' qolám. No hay lenguaje, ni palabras, ni es oída su voz.
5 בְּכָל־הָאָרֶץ יָצָא קַוָּם וּבִקְצֵה תֵבֵל מִלֵּיהֶם לַשֶּׁמֶשׁ שָׂם־אֹהֶל בָּהֶם׃ Bejol-ha'árets yatsá qavvám, uviqtséh tevél milleihém, lashemésh sam-óhel bahém. Por toda la tierra sale su pregón, y hasta el extremo del mundo sus palabras; en ellos puso tienda para el sol.
6 וְהוּא כְּחָתָן יֹצֵא מֵחֻפָּתוֹ יָשִׂישׂ כְּגִבּוֹר לָרוּץ אֹרַח׃ Vehú kejatán yotsé' mejuffató, yasís kegibbór larúts óraj. Y él, como esposo que sale de su dosel nupcial, se alegra cual gigante para correr el camino.
7 מִקְצֵה הַשָּׁמַיִם מוֹצָאוֹ וּתְקוּפָתוֹ עַל־קְצוֹתָם וְאֵין נִסְתָּר מֵחַמָּתוֹ׃ Miqtséh hashamáyim motsa'ó, utqufató 'al-qetsotám, ve'ein nistár mejammató. Desde un extremo de los cielos es su salida, y su curso hasta el otro extremo de ellos; y nada hay que se esconda de su calor.
8 תּוֹרַת יְהוָה תְּמִימָה מְשִׁיבַת נָפֶשׁ עֵדוּת יְהוָה נֶאֱמָנָה מַחְכִּימַת פֶּתִי׃ Torát Adonai temimáh, meshívat néfesh, 'edút Adonai ne'emánah, majkímat péti. La Torá de Adonai es perfecta, que restaura el alma; el testimonio de Adonai es fiel, que hace sabio al sencillo.
9 פִּקּוּדֵי יְהוָה יְשָׁרִים מְשַׂמְּחֵי־לֵב מִצְוַת יְהוָה בָּרָה מְאִירַת עֵינָיִם׃ Piqqudé Adonai yesharím, mesammjé-lev, mitsvát Adonai baráh, me'írat 'eináyim. Los preceptos de Adonai son rectos, que alegran el corazón; el mandamiento de Adonai es puro, que alumbra los ojos.
10 יִרְאַת יְהוָה טְהוֹרָה עוֹמֶדֶת לָעַד מִשְׁפְּטֵי יְהוָה אֱמֶת צָדְקוּ יַחְדָּו׃ Yir'át Adonai tehoráh, omédet la'ád, mishpeté Adonai emét, tsadeqú yajdáv. El temor de Adonai es limpio, que permanece para siempre; los juicios de Adonai son verdad, todos ellos justos.
11 הַנֶּחֱמָדִים מִזָּהָב וּמִפַּז רָב וּמְתוּקִים מִדְּבַשׁ וְנֹפֶת צוּפִים׃ Hannejemadím mizzaháv umippáz rav, umetuqím middévash venófhet tsufím. Deseables son más que el oro, más que mucho oro refinado, y más dulces que la miel y que la que destila del panal.
12 גַּם־עַבְדְּךָ נִזְהָר בָּהֶם בְּשָׁמְרָם עֵקֶב רָב׃ Gam-'avdeja nizhár bahém, beshomrám éqev rav. Tu siervo también es instruido por ellos; en guardarlos hay gran recompensa.
13 שְׁגִיאוֹת מִי־יָבִין מִנִּסְתָּרוֹת נַקֵּנִי׃ Sheguiót mi-yavín, minnistarót naqqéni. ¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos.
14 גַּם מִזֵּדִים חֲשֹׂךְ עַבְדֶּךָ אַל־יִמְשְׁלוּ־בִי אָז אֵיתָם וְנִקֵּיתִי מִפֶּשַׁע רָב׃ Gam mizzedím jasój 'avdéja, al-yimshelú-vi, az eitám veniqkéti mippésha' rav. Preserva también a Tu siervo de los pecados de soberbia; que no se enseñoreen de mí. Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran transgresión.
15 יִהְיוּ לְרָצוֹן אִמְרֵי־פִי וְהֶגְיוֹן לִבִּי לְפָנֶיךָ יְהוָה צוּרִי וְגֹאֲלִי׃ Yihyú leratsón imré-fi vehegyón libbí lefanéja, Adonai tsurí vego'alí. Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón delante de Ti, Adonai, roca mía y redentor mío.

Comentario breve

El Salmo 19 es una obra maestra de la literatura poética que combina la revelación de Hashem en dos grandes libros: el libro de la Creación y el libro de la Torá. Comienza con una contemplación cósmica donde los cielos y el firmamento, sin emitir palabras, comunican constantemente la gloria y la sabiduría del Creador a toda la humanidad.

Esta revelación general se desplaza hacia la revelación específica: la Torá. Aquí, el lenguaje cambia a una alabanza exaltada hacia la ley divina, descrita como perfecta, pura, recta y superior a cualquier riqueza terrenal. El salmo cierra con una nota profundamente personal; al reconocer la perfección de la Torá, David se vuelve introspectivo, reconociendo su propia fragilidad humana. Pide perdón por sus errores ocultos y protección contra el pecado de soberbia, culminando en la célebre oración de que tanto sus palabras como sus pensamientos más íntimos sean aceptables delante de Hashem, quien es su roca y redentor.