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ÉXODO

CAPÍTULO 8

 

Este Capítulo de la Torá está dedicado a la Memoria de:

José -Yosef- BaYona Vila, Z''TL (Zejer Tzadik Livrajá)

 

 

8:1     Y dijo el Eterno a Moisés: Di a Aarón; extiende tu mano con tu vara sobre los ríos, sobre los canales y sobre las lagunas, y haz subir las ranas sobre la tierra de Egipto.

Vayomer Adonay el-Moshe emor el-Aharon neteh et-yadja bemateja al-haneharot al-haye'orim ve'al-ha'agamim veha'al et-hatsfarde'im al-erets Mitsrayim.

 

8:2     Y extendió Aarón su mano sobre las aguas de Egipto y subieron las ranas y cubrieron la tierra de Egipto.

Vayet Aharon et-yado al meymey Mitsrayim vata'al hatsfardea vatejas et-erets Mitsrayim.

 

8:3     Y los magos hicieron lo mismo con sus magias, e hicieron subir las ranas sobre la tierra de Egipto.

Vaya'asu-jen hajartumim belateyhem vaya'alu et-hatsfarde'im al-erets Mitsrayim.

 

8:4     Y llamó el Faraón a Moisés y a Aarón, y dijo: Rogad al Eterno que aparte las ranas de mí y de mi pueblo, y yo enviaré al pueblo para que ofrezca sacrificios al Eterno.

Vayikra Far'oh le-Moshe ule-Aharon vayomer hatiru el-Adonay veyaser hatsfarde'im mimeni ume'ami va'ashalejah et-ha'am veyizbeju la'Adonay.

 

8:5     Y dijo Moisés al Faraón: Pide gloriosamente (libremente) cuándo he de hacer oración por ti y por tus siervos y por tu pueblo, a fin de aniquilar las ranas de ti y de tus casas, y que queden solamente en el Nilo.

Vayomer Moshe le-Far'oh hitpa'er alay lematay atir leja vela'avadeyja ule'ameja lehajrit hatsfarde'im mimeja umibateyja rak baYe'or tisha'arnah.

8:6     Y él dijo: "para mañana", a lo cual dijo Moisés: Sea conforme a tu palabra, para que sepas que no hay otro como el Eterno, nuestro Dios.

Vayomer lemajar vayomer kidvareyja lema'an teda ki-eyn k'Adonay Eloheynu.

 

8:7     Y las ranas se apartarán de ti y de tus casas y de tus siervos y de tu pueblo, y solamente en el Nilo quedarán.

Vesaru hatsfarde'im mimeja umibateyja ume'avadeyja ume'ameja rak baYe'or tisha'arnah.

 

8:8     Y Moisés y Aarón salieron de junto al Faraón; y clamó Moisés al Eterno en relación a las ranas que había traído sobre el Faraón.

Vayetse Moshe ve'Aharon me'im Par'oh vayits'ak Moshe el-Adonay al-devar hatsfarde'im asher-sam le-Far'oh.

 

8:9     E hizo el Eterno conforme a la palabra de Moisés, de manera que murieron las ranas de las casas y de los patios y de los campos.

Vaya'as Adonay kidevar Moshe vayamutu hatsfarde'im min-habatim min-hajatserot umin-hasadot.

 

8:10   Y las juntaron en montones y montones, y apestó la tierra.

Vayitsberu otam jamarim jamarim vativ'ash ha'arets.

 

8:11   Y vio el Faraón que hubo descanso, y endureció su corazón y no les escuchó, como lo había dicho el Eterno.

Vayar Par'oh ki hayetah harevajah vehajbed et-libo velo shama alehem ka'asher diber Adonay.

 

8:12   Y dijo el Eterno a Moisés: Di a Aarón: "Extiende tu vara y hiere el polvo de la tierra, para que se vuelva piojos por toda la tierra de Egipto".

Vayomer Adonay el-Moshe emor el-Aharon neteh et-matja vehaj et-afar ha'arets vehayah lejinim bejol erets Mitsrayim.

 

8:13   E hicieron así ; y extendió Aarón su mano con su vara e hirió el polvo de la tierra, el cual se volvió piojos(1) en hombres y en bestias; todo el polvo de la tierra se convirtió en piojos en todo el país de Egipto.

Vaya'asu-jen vayet Aharon et-yado vematehu vayaj et-afar ha'arets vatehi hakinam ba'adam uvabehemah kol-afar ha'arets hayah jinim bejol-erets Mitsrayim.

 

8:14   E hicieron de la misma manera los magos con sus magias, para producir piojos, mas no pudieron. Había pues piojos en los hombres y en las bestias.

Vaya'asu-jen hajartumim belateyhem lehotsi et-hakinim velo yajolu vatehi hakinam ba'adam uvabehemah.

 

8:15   Y dijeron los magos al Faraón: "Dedo de Dios es este". Mas se endureció el corazón del Faraón y no los escucho, como lo había dicho el Eterno.

Vayomeru hajartumim el-Par'oh etsba Elohim hi vayejezak lev-Par'oh velo-shama alehem ka'asher diber Adonay.

 

8:16   Y dijo el Eterno a Moisés: Levántate temprano en la mañana y ponte delante del Faraón; he aquí que el saldrá a las aguas y tu le dirás: Así ha dicho el Eterno: "Deja ir a mi pueblo para que ellos me sirvan.

Vayomer Adonay el-Moshe hashkem baboker vehityatsev lifney Far'oh hineh yotse hamaymah ve'amarta elav koh amar Adonay shalaj ami veya'avduni.

 

8:17   Porque si tu no dejas ir a mi pueblo, he aquí que voy a enviar sobre ti y sobre tus siervos y sobre tu pueblo y sobre tus casas, mezcla de animales dañinos, (2) y se llenaran las casas de los egipcios de mezcla de animales dañinos, y también el suelo donde se encuentran.

Ki im-eyneja meshale'aj et-ami hineni mashli'aj beja uva'avadeyja uve'amja uvevateyja et-he'arov umale'u batey Mitsrayim et-he'arov vegam ha'adamah asher-hem aleyha.

 

8:18   Y haré distinción en aquel día de la tierra de Goshen, en donde mi pueblo está, para que no haya allí mezcla de animales dañinos, a fin de que sepas que Yo soy el Eterno en medio de la tierra.

Vehifleyti vayom hahu et-erets Goshen asher ami omed aleyha levilti

heyot-sham arov lema'an teda ki ani Adonay bekerev ha'arets.

 

8:19   Y pondré una separación entre mi pueblo y tu pueblo; mañana será esta señal".

Vesamti fedut beyn ami uveyn ameja lemajar yihyeh ha'ot hazeh.

 

8:20   Y el Eterno lo hizo así, y entraron enjambres de animales dañinos en la casa del Faraón y en las casas de sus siervos y en todo el país de Egipto, y se corrompió la tierra por la mezcla de animales dañinos.

Vaya'as Adonay ken vayavo arov kaved beytah Far'oh uveyt avadav

uvejol-erets Mitsrayim tishajet ha'arets mipeney he'arov.

 

8:21   Y llamo el Faraón a Moisés y a Aarón y les dijo: Id, ofreced sacrificios a vuestro Dios en el país.

Vayikra Far'oh el-Moshe ule-Aharon vayomer leju ziveju le

Eloheyjem ba'arets.

 

8:22   y Moisés dijo: No es justo que lo hagamos así, porque lo que abominan (adoran) los egipcios es lo que hemos de sacrificar al Eterno, nuestro Dios. He aquí que si santificáramos lo que abominan (adoran) los egipcios ante sus mismos ojos, ellos no dejarían.

Vayomer Moshe lo najon la'asot ken ki to'avat Mitsrayim nizbaj l'Adonay Eloheynu hen nizbaj et-to'avat Mitsrayim le'eyneyhem velo yiskelunu.

 

8:23   Iremos camino de tres idas en el desierto, y ofreceremos sacrificios al Eterno, nuestro Dios, según El nos diga.

Derej shloshet yamim nelej bamidbar vezavajnu l'Adonay Eloheynu ka'asher yomar eleynu.

 

8:24   Y dijo el Faraón: Yo os enviare y ofreceréis sacrificios al Eterno, vuestro Dios, en el desierto; solamente no vayáis muy lejos; rogad por mí.

Vayomer Par'oh anoji ashalaj etjem uzevajtem l'Adonay Eloheyjem bamidbar rak harjek lo-tarjiku lalejet hatiru ba'adi.

 

8:25   Dijo Moisés: He aquí que voy a salir de tu presencia, y rogare al Eterno, y la mezcla de animales dañinos se alejara mañana del Faraón y de sus siervos y de su pueblo; mas no vuelva el Faraón a burlarse no dejando ir al pueblo para que ofrezca sacrificios.

Vayomer Moshe hineh anoji yotse me'imaj vehatarti el-Adonay vesar he'arov miPar'oh me'avadav ume'amo majar rak al-yosef Par'oh hatel levilti shalajet-ha'am lizboaj l'Adonay.

 

8:26   Y Moisés salió de la presencia del Faraón y rogó al Eterno.

Vayetse Moshe me'im Par'oh vayetar el-Adonay.

 

8:27   E hizo el Eterno conforme a la palabra de Moisés, y quitó los enjambres de animales dañinos del Faraón y de sus siervos y de su pueblo; no quedó ni uno.

Vaya'as Adonay kidvar Moshe vayasar he'arov miPar'oh me'avadav ume'amo lo nish'ar ejad.

 

8:28   Y el Faraón endureció su corazón (3) esta vez también, y no dejó ir al pueblo.

Vayajbed Par'oh et-libo gam bapa'am hazot velo shilaj et-ha'am.

 

Comentario:

 

1
En la segunda plaga hubo ranas (ver pag. anterior) que se multiplicaban en el Nilo e invadían las casas. Esto fue porque los egipcios obligaban a los hebreos a pescar para ellos.

 

 

2
La tercera plaga fue la del polvo que se convertía en piojos y en pequeños insectos que picaban a los egipcios, lastimando sus cuerpos. Estos ordenaban a los hebreos que sacaran todo el polvo de las casas, patios y calles. El Baal Haturim dice que la causa de que hubiese piojos fue porque los egipcios prohibían a los hebreos que se lavaran y bañaran (vers. 12).Después Dios envío arov, que significa mezcla de animales dañinos, que entraban en las ciudades y mordían a los habitantes, porque los egipcios mandaron a los hebreos a cazar animales exponiéndoles al peligro de ser comidos o mordidos por estos.Rashi explica la palabra arov como animales dañinos, serpientes y escorpiones conjuntamente. Y el Rishbam traduce esta palabra como una especie de lobos.

 

 

3
Vemos que el Faraón parecía dispuesto a enmendarse cada vez que se encontraba en aprietos; pero pasada la plaga, volvía a su actitud inicial. El Midrash (Shemot Rab. X, 6) dice que ésta es la costumbre de los impíos. Siempre que el rey Nabucodonosor se hallaba en angustia, loaba al Dios de los cielos, y en cuanto estaba bien, olvidaba y atribuía el poder a sí mismo (Daniel,4). Generalmente es así el ser humano. Cuando llega el castigo de Dios, confiesa haber pecado, se arrepiente y se muestra dispuesto a reparar su falta; pero una vez pasada la tormenta olvida sus promesas. Si no se arrepiente de verdad y no repara siempre que le sea posible el mal cometido, el castigo de Dios se presenta tarde o temprano en el curso de la vida.

 

Editado por: Perla Tatiana Bayona

 

 

     

 


 

 
   
       
       
       
       
   
 

 

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