¿Qué celebramos?
Durante siete días de Sukot recordamos la travesía de Israel por el desierto. Nos sentamos en una sucá, una vivienda temporal, para practicar gratitud, confianza y hospitalidad.
La sucá
El techo de ramas se llama sejaj. La sucá deja sentir el aire y mirar hacia el cielo; una casa sencilla puede reunir una familia grande.
Las cuatro especies
Etrog (cidro), lulav (palma), hadasim (mirto) y aravot (sauce) se reúnen para cumplir la mitzvá. Sus diferencias nos recuerdan el valor de estar juntos.
La historia de Akiva y Perlita
Akiva preguntó por qué comerían en una casa de ramas. Perlita trajo granadas para adornarla. Al llegar un visitante, ambos compartieron pan y descubrieron que una sucá se ensancha con cada persona acogida.
El abuelo contó la marcha por el desierto y habló de Abraham, que recibía huéspedes. Entonces Akiva levantó el lulav y Perlita sonrió: «La alegría también se comparte».
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🔎 Busca y encuentra
En el flipbook localiza un etrog, una granada, estrellas entre el sejaj, una vasija de agua y una mesa de hospitalidad. Anota los números de las páginas donde aparecen.
🎨 Dibuja tu sucá
Traza cuatro postes, añade techo de ramas, decora con frutos y deja un lugar para un invitado. Escribe tres cosas por las que das gracias.
🤝 Reto de hospitalidad
Invita a alguien a sentarse a la mesa o comparte algo sencillo con un vecino, con permiso de un adulto.